El Estado entrerriano tomó posesión de los bienes decomisados a Urribarri y Aguilera
Con la condena firme, la Fiscalía de Estado recibió los inmuebles de calle Racedo, en Paraná, donde funcionaba la imprenta Tep SRL, además de vehículos y equipos. Los bienes quedarán a disposición del Poder Ejecutivo.
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En el marco de la ejecución de la condena contra el exgobernador Sergio Urribarri, su cuñado Juan Pablo Aguilera y el exfuncionario Pedro Báez, el fiscal de Estado adjunto, Martín Rettore, recibió este lunes las llaves del galpón de calle Racedo, en Paraná, donde funcionaba la empresa Tep SRL. Se las entregó el abogado Miguel Ángel Cullen. Además de los inmuebles, quedaron a disposición del Estado vehículos y equipos informáticos.
Qué bienes se decomisaron
La Fiscalía tomó posesión de los dos inmuebles contiguos de calle Racedo 409 y 415, donde funcionaba la imprenta vinculada a Aguilera. El decomiso incluye también una camioneta Citroën Berlingo, un camión Ford, una motocicleta Zanella, computadoras, equipos técnicos y un plóter que se usaba en la imprenta.
"Son dos inmuebles, uno pegado al otro, que funcionan como uno solo; una motocicleta y dos vehículos, los bienes de computación de la empresa y el plotter que es una impresora de grandes dimensiones que se utilizaba para el trabajo de la imprenta. Esa es la totalidad del decomiso ordenado por la sentencia penal", detalló Rettore.
Qué pasará con los bienes
Según explicó el fiscal adjunto, la Fiscalía recibe los bienes en nombre de la provincia y los pone a disposición del Poder Ejecutivo, que deberá evaluar su estado y decidir qué uso darles. El traspaso se hará mediante un expediente administrativo dirigido al gobernador.
La condena
El decomiso fue ordenado en la sentencia del 7 de abril de 2022, en la causa de las imprentas que formó parte del megajuicio por corrupción contra Urribarri, Aguilera y Báez. En ese proceso, Urribarri fue condenado a 8 años de prisión.
El Tribunal de Juicio estuvo integrado por los vocales Carolina Castagno, Elvio Garzón y José María Chemez, hoy jubilado. Tras conocerse la sentencia, Urribarri debió dejar el cargo de embajador argentino en Israel y Chipre, que le había asignado el gobierno de Alberto Fernández. Fue el entonces canciller Santiago Cafiero quien le exigió la renuncia.