Un lobito de mar apareció en la costanera de Gualeguaychú y sorprendió a los vecinos
El animal nadaba en el Balneario Norte, se subió a uno de los muelles y luego regresó al río. Las autoridades de Recursos Naturales confirmaron que es una cría de lobo marino de dos pelos, posiblemente extraviada desde las costas uruguayas.
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Un inesperado visitante marino sorprendió este jueves por la tarde a quienes disfrutaban del Balneario Norte de Gualeguaychú. Un lobito de mar fue avistado nadando en la zona, se subió a uno de los muelles, descansó unos minutos sobre las piedras y luego regresó al río, alejándose en dirección al puerto.
Aryan Benítez fue uno de los primeros en notar su presencia: "Vi algo moviéndose en el agua", relató, y de inmediato dio aviso a la Prefectura Naval.
En un principio no estaba claro si se trataba de un lobito de río —también conocido como nutria del noroeste— o de un lobo marino que había llegado desde el Río de la Plata. La respuesta llegó por parte de Silvio Arenas, inspector de la Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización de Entre Ríos, quien confirmó que el animal es una cría de lobo marino de dos pelos (Arctocephalus australis).
De dónde viene y por qué llega hasta acá
Todo indicaría que el ejemplar proviene de una lobería de la costa uruguaya. Habría perdido contacto con su madre, se perdió en el Río de la Plata y remontó el curso del agua hasta ingresar al río Uruguay y luego al Gualeguaychú.
El lobo marino de dos pelos debe su nombre al doble pelaje que posee: una capa interna impermeable que lo protege del frío y una externa. Tiene hocico puntiagudo y es de menor tamaño que el lobo marino de un pelo. Los machos adultos pueden medir hasta 2 metros y pesar unos 200 kilos, mientras que las hembras son más pequeñas, de hasta 1,5 metros y unos 60 kilos. La especie habita las costas del Atlántico y Pacífico sudamericano, desde Brasil hasta las Islas Malvinas y Chile.
Qué hacer si se lo encuentra
Arenas remarcó que es fundamental no arrojarle comida ni espantarlo. Si el animal aparece en tierra firme, sobre la costa, se debe dar aviso a las autoridades de Ambiente. Capturarlo mientras está en el agua es muy difícil, por lo que la colaboración de los vecinos resulta clave para poder asistirlo si lo necesita.