2014, un año incierto para el sector porcino entrerriano
A pesar de que la devaluación impacta en los costos de producción de carne porcina, este sector en Entre Ríos continua creciendo con un importante desarrollo en su estructura productiva, destacó Marcelo Barrera.
La producción de carne porcina sigue creciendo en Entre Ríos, estimulada por el aumento sostenido del consumo interno. Así lo señaló el Med. Vet. Macelo Barrera, representante de Integrados Reynafé, tras resaltar que ese crecimiento consolidado en 2013 generó nuevos proyectos con la concreción de importantes inversiones en nuestra provincia.Según datos de la Asociación Argentina de Productores Porcinos, el desarrollo productivo se corresponde con el crecimiento del consumo interno que en 2012 alcanzó los 10 kilos por habitante, mientras que hacia 2013 superó los 12 kilos con expectativa de alcanzar los 12,5 o 13 kilos per cápita.Ante este escenario, Barrera explicó que "dejo de haber una incidencia cíclica en los precios del capón, el cual finalizó el pasado año con un valor aceptable promedio alrededor de los 9,60 a 9,80 $/kg. Si bien, fue achicándose la brecha de la rentabilidad final, esos valores fueron acompañando el escenario que venia transitando el cerdo durante los últimos cinco años de crecimiento".En cuanto a las perspectivas para el año que recientemente se inicia, el especialista comentó que la visión es incierta. "Indudablemente hay un quiebre a partir de esta devaluación que impacta fuertemente en el sector, en especial en los insumos. Gran parte de ellos son importados, por lo que seguramente habrá un efecto en los costos alimenticios, de infraestructura, etcétera; lo que reducirá la brecha que todavía quedaba en beneficio de la producción. Hoy por hoy el margen esta bastante ajustado, es preocupante pensar que es lo que pasará hacia adelante, especialmente con los valores de los cereales" expresó Barrera."Hoy con un precio en el mercado de un capón alrededor de los 12 a 12,30 $/Kg. y con costos que han crecido en su mayoría en dólares, impulsaron el costo productivo por kilo de cerdo a valores cercanos a los 11 pesos. El margen ya es muy fino, en el que juegan fuertemente la tecnificación, la eficiencia productiva, la capacidad de cada granja en mejorar su eficiencia de conversión, mejorando sus indicadores productivos en pos de mantener estos margenes en una ecuación que realmente pueda ser rentable" señaló el especialista.Analizando la cadena en particular, Barrera destacó que "la fuerte inversión estuvo dirigida al sector de producción primaria, en lo que hace a la instalación de nuevas granjas y mejoramiento de los persistentes. Esta inversión se trasladó a la mejoría de equipos, genética, incorporación de nuevas madres y el crecimiento de nuevos proyectos de la mano de empresas agrícolas que incorporaron esta actividad a su empresa".En Entre Ríos se observa un importante desarrollo en la estructura de alojamiento de las granjas, con un incremento en el número de criaderos como la incorporación de nuevos emprendimientos. En cambio, falta mayor inversión en frigoríficos dedicados al sector: "Faltan frigoríficos que tengan la capacidad de captar la oferta de capones que tiene nuestra provincia, la que seguramente se incrementará hacia finales de este año, y que no podremos captar por la falta de capacidad. Producimos capones que en su mayoría (alrededor del 60%) se exportan hacia fuera de las fronteras provinciales, los que volvemos a incorporar como producto terminado y consumimos. Estamos perdiendo la capacidad de generar valor dentro de nuestra provincia" sostuvo Barrera.Hoy el sector porcino, según resaltó Barrera, se estableció como una actividad que llego para quedarse en forma definitiva, consolidada no solo por su comportamiento a nivel productivo sino que además por el nivel de consumo en la mesa de los argentinos. "Esto permite pensar que el cerdo ganó un espacio propio en el campo argentino, un espacio que esperamos que siga creciendo" finalizó el representante de Reynafe.
