Afirman que las enfermedades de trigo surgen con más fuerza en los años Niño
Las regiones trigueras más importantes del país como la II Norte y II Sur, la III y la IV este año presentan condiciones de temperatura benignas y precipitaciones abundantes.
Los años Niño favorecen el crecimiento de las plantas, especialmente gramíneas como es el caso del trigo, pero también sus enfermedades por eso hay que tener cuidado con la aplicación de los fungicidas, recomiendan especialistas, según publica Noticias Argentinas.Las regiones trigueras más importantes del país como la II Norte y II Sur, la III y la IV este año presentan condiciones de temperatura benignas y precipitaciones abundantes, dadas las características de un año Niño fuerte.Esto las transforma en áreas de alto riesgo sanitario, especialmente para enfermedades foliares (de hoja) como la Mancha Amarilla, las Royas y la Septoria.Estas afectan principalmente al llenado de los granos, ocasionando pérdidas superiores al 10% y pueden llegar hasta el 50%, en el caso de las Royas.Según un estudio de Rotam, como criterio general para la aplicación de fungicidas, la decisión se debe basar en evaluar las condiciones ambientales, el estado de desarrollo crítico, el comportamiento sanitario de la variedad de trigo sembrado, las expectativas de rinde y el rendimiento económico, el nivel de desarrollo de los síntomas.La Mancha Amarilla se ve favorecida con temperaturas templadas, cercanas a los 20°C y un período de mojado de hojas de 18 horas, se dijo.Por su parte, las condiciones predisponentes para Septoriosis de la hoja son temperaturas entre los 20 y los 25°C, y un período de mojado de 48 horas.Finalmente, la Roya de la hoja se ve favorecida con temperaturas entre los 15 y los 22°C y sólo 6 a 8 horas de mojado, con lo cual apenas un rocío es suficiente para su desarrollo.Todas estas condiciones se presentan a diario en los trigos implantados este ciclo, sumado a que en muchos lotes, las pérdidas de Nitrógeno por las abundantes lluvias de principios de agosto, favorecieron la aparición de enfermedades por el déficit nutricional al que las plantas están sometidas.Esto indica que el rendimiento potencial debe ser cuidado de la forma más eficiente, ya que una re-aplicación por falla del tratamiento no se admite en años como éste; aunque no hay costo más alto para un planteo que los kilos que se pierden en forma innecesaria.
