El productor de trigo, lejos de la década ganada
El productor de trigo está lejos de pensar que "tiene una década ganada, tiene una década perdida” señaló el asesor económico de Coninagro, Federico Landgraft. La entidad presentó en Paraná el informe “Trigo en Entre Ríos”
"Estamos con un área de siembra de trigo que no se ha dado desde hace 113 años" señaló a Campo en Acción el titular de Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Ltda. (Coninagro), Carlos Garetto, en su paso por Paraná tras la presentación del documento denominado "Trigo en Entre Ríos". El informe es uno de los cinco documentos sobre "Economías regionales" elaborado por la entidad, que expresa cuáles son los inconvenientes productivos que tienen los productores en el tema impositivo, financiamiento y cooperativo, e incluye un análisis realizado por técnicos del sector.El pasado lunes en la sede de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, Garetto encabezó la presentación del documento donde hizo hincapié sobre la realidad que vive la producción triguera a nivel nacional, donde "el productor ha ido dejando al cultivo al no encontrar expectativas favorables e incentivos adecuados, volcándose a otros cultivos. El trigo se ha ido quedando circunscrito al ser una zona triguera tradicional, donde algunos productores todavía mantienen una pequeña área de siembra al ser un cultivo que se encuentra dentro del esquema de la rotación, muy importante para la conservación y preservación del suelo".En la búsqueda de una solución para incrementar la producción de trigo, el dirigente señaló que "el Estado debe dar señales o políticas activas adecuadas para que el productor recupere la rentabilidad, lo que generó una situación extorsiva en los mercados, presión impositiva, aumento de los costos de producción, generando un ecuación negativa. Hay que recomponer esta ecuación mediante la eliminación o la disminución de la presión impositiva, las retenciones, liberando el mercado para que actúe de forma transparente y así refleje los precios internacionales en nuestro mercado interno, para readecuar los costos internos donde el combustible afecta mucho". Y destacó que "hay una serie de herramientas para devolver al productor una perspectiva favorable para que siembre trigo, pero fundamentalmente necesita reglas de juego claras. El cereal hoy en el precio del pan tiene una incidencia muy baja, es apenas del 9 por ciento; entonces si logramos un mejor precio como incentivo a la producción no quiere decir que vamos a perjudicar la mesa de los argentinos, en la medida que haya un volumen mayor de producción tendremos mayor estabilidad en los precios. Hasta el día de hoy no hemos sido comprendidos favorablemente y la respuesta es evidente: hemos caído en los niveles de producción cuando tenemos la posibilidad de duplicar rápidamente y eso no solo significa recursos para los productores, significa recursos para el país".Acerca de esta generación de recursos destinados al desarrollo del país, según Garetto, se traducen en divisas que permitirán equilibrar la balanza comercial, de pagos, para atender los reclamos de la sociedad tanto en materia de educación, salud y seguridad.Un informe revela la situación del trigo en Entre RíosEl trabajo, presentado en el salón auditorio de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, fue posible gracias al trabajo conjunto entre Coninagro y su asociada, la Federación Entrerriana de Cooperativas (Fedeco). La entidad entrerriana permitió, con su política y gestión, el acceso a la base de datos y relevamientos para que los técnicos pudieran conocer, a través de visitas a campo, estadísticas de un sector en determinado periodo.La presentación estuvo a cargo del asesor económico de Coninagro, Federico Landgraft, quien comentó a Campo en Acción que al momento de iniciar este trabajo "buscamos aportar un documento que sirva a la discusión, para movilizar y así empezar a pensar en políticas activas o por lo menos no tan intervencionistas que afecten a la producción, en particular al trigo".Al momento de iniciar el documento se presentaron inconvenientes a nivel nacional, mientras que a nivel provincial hay algunas cuestiones a mejorar, según Landgraft. "A nivel país esta bastante trabajado el tema, como son los mercados, el cierre de las exportaciones, la cuotificación de las aperturas de las exportaciones, etcétera. Este escenario hace que el productor sea el más perjudicado, con un mecanismo perverso donde la industria y la exportación no tienen previsibilidad de compra y tienen asegurado, en muchos casos, las cantidades que durante varios años fue aprovechada. En un momento el productor decidió producir mucho menos o no producir más, por lo que apareció la escasez como consecuencia del modelo. La producción veía que no tenia ninguna razón de ser, que nunca faltó trigo y que por ende no faltaría nunca, pero las políticas hacían que la rentabilidad año a año se perdiera. Finalmente faltó algo de trigo, caímos en la peor área de los últimos 100 años. El productor de trigo no tiene una década ganada, tiene una década perdida" señaló.A su vez, Landgraf precisó que en Entre Ríos "detectamos importantes dificultades en materia de infraestructura para resolver, como el dragado y las mejoras en el puerto de Diamante, mal estado de los caminos. A nivel provincial el tema de infraestructura es el mas importante por trabajar".Según el economista de Coninagro, "la producción de Entre Ríos en materia de trigo, depende los años, está en el orden del 6 al 8% de la producción nacional, con ciertas particularidades. El productor es de mediano a chico, que trabaja mayoritariamente en campo arrendado (alrededor del 60 a 70%), y en los casos que esta cooperativisado posee un grado de asesoramiento directo desde la cooperativa haciendo un trabajo muy importante. El trigo que se hace en Entre Ríos tiene ciertas particularidades que hace que se destaque al producido en otros puntos del país, por el nivel de proteínas y una menor calidad, siendo su destino la exportación".
