ESCUELA AGROTECNICA
“JUAN B.AMBROSETTI” AGRICULTURA: EFECTOS DE LOS MONOCULTIVOS
(1° PARTE) Es ampliamente aceptado que a través de la especialización de obtiene mayor eficiencia. Trasladando este precepto a la agricultura, hablamos entonces de grandes extensiones de tierra sometidas al cultivo de un único producto; en otras palabras, monocultivo.
Nuestro país ha pertenecido históricamente al modelo agro-exportador, con esporádicos intentos fallidos de industrialización. En este contexto, cuestionar las reglas de juego internas de uno de los principales motores económicos en un momento internacional donde la capacidad de adaptabilidad y velocidad de cambio juegan un papel preponderante, resulta de vital importancia para garantizar la independencia y la libertad de la nación.Entendemos a la agricultura en un sentido amplio, como la aplicación de los conocimientos y técnicas adquiridos por el hombre en virtud del cultivo de las plantas útiles. Su descubrimiento y desarrollo constituyen uno de los factores determinantes en la dirección del curso de la historia de la humanidad, sentando las bases para cambios sociales estructurales y principalmente, para el aumento de la población.Una primera consecuencia de la aplicación de sus principios es la aparición del fenómeno del sedentarismo; pues implica la práctica el abandono del nomadismo exclusivamente como modo de aprovisionarse, permitiendo además, gracias a la obtención de tiempo libre, la aceleración de los procesos culturales y el divorcio del hombre y la naturaleza.Se puede decir que la cuna de la agricultura es el Cercano Oriente, durante el Neolítico, y se la atribuye a la mujer un papel preponderante en su descubrimiento y desarrollo, puesto que ellas ejercían la recolección en las antiguas comunidades de cazadores.La agricultura posiblemente se difunde a partir de tres centros: el ya nombrado Cercano Oriente, el Sudeste Asiático y América; teniendo para este trabajo particular relevancia el foco mesoamericano pues representa las tres quintas partes de las riquezas agrícolas con mayor valor para la humanidad como la papa, el tomate, el maíz, el cacao y el tabaco; superando largamente la cantidad de especies cultivadas en Europa en el momento del descubrimiento de América, lo cual puede suponer que el origen de la agricultura se encuentra allí, mientras que otras teorías señalan que la existencia de esas especies en épocas remotas en Asia y su ausencia en condición silvestre en América son indicios de que su procedencia es efectivamente oriental, aunque los métodos de cultivo tanto en Asia como América eran iguales.Es válido suponer que el amplio desarrollo tecnológico en este campo en nuestro continente se debe a la escasez de animales domesticables, dado que obligaba al ensayo de métodos de obtención de alimentos de origen vegetal como condición de subsistencia.El fenómeno de difusión se produce por migraciones y contactos culturales, aunque factores psicológicos han tenido incidencia en la práctica de nuevos cultivos, como por ejemplo la aceptación de la papa como alimento en Europa tras la Guerra de los 30 años.La explotación agrícola requiere de la preparación del suelo, la siembra, el cultivo y por último, la recolección. La primera consta de dos partes fundamentales: La remoción (ora con el arado, otrora con la azada) para permitir la filtración del agua y facilitar la siembra, y el mejoramiento de su composición a través de abonos o fertilizantes que reemplacen los minerales ausentes. La segunda se realiza simplemente enterrando los tubérculos o semillas. Los restantes pasos, dependerán de las características de lo cultivado, aunque por lo general se procura protección de los vientos situando las plantaciones en depresiones geográficas o procurando barreras de árboles. Con la Revolución Industrial, se comienzan a aplicar tecnologías que cambiarán radicalmente la faz de la agricultura, de acuerdo a cada tipo, según la siguiente clasificación:1)Agricultura Extensiva: Aquella practicada principalmente en regiones subtropicales por nómadas, requiriendo grandes superficies y barbechos prolongados.2)Agricultura Intensiva: Es el tipo que aprovecha al máximo la fertilidad de la tierra, circunscribiéndose a pequeñas superficies y excluyendo las especies que precisan de hibernación para madurar con el fin de maximizar la productividad. Es propia de los sectores con mayor densidad de población.3)Policultivos: Frecuentemente combinados con la arboricultura, alternan distintas especies; promoviendo complejos sistemas de riego y generando autosuficiencia en zonas críticas.4)Monocultivos: Son producto del proceso de industrialización y suponen en gran medida la extinción de los agricultores, que son reemplazados por simples obreros y maquinarias. Consisten en la explotación singular de las especies en una extensión dada de tierra.Monocultivos naturales y artificialesExiste la creencia arraigada de que los monocultivos no tienen existencia fuera de la esfera de la actividad agrícola. Sin embargo, estos se dan en la naturaleza y apoyados en el consenso general acerca de los modos ideales de producción (que la agricultura imite a la vegetación natural) hay muchos defensores de los monocultivos, mientras sean llevados a cabo de un modo tal que sean un émulo de lo que el hábitat puede ofrecer sin la mano del hombre. Por ello, siempre es una recomendación "cultivar con diversidad", (policultivos) y hasta agroforestar (combinar cultivos con árboles) bajo el convencimiento de que esto podría ofrecer mayores niveles de productividad y sostenibilidad. La propuesta es entonces ver de qué formas es posible monocultivar las especies que dan de comer a la humanidad (principalmente cereales) imitando las vegetaciones dominadas por especies únicas que existen en la naturaleza.Los monocultivos naturales se encuentran en zonas marginales (entre la tierra y el agua), como los juncales y ciertas variedades de pastos de los pantanales; vegetaciones que pueden tener edades cercanas a los 1000 años, lo cual deja de manifiesto su sustentabilidad y con estadísticas de rendimiento por hectárea comparables con los más eficientes monocultivos artificiales.Los casos del arroz, del sorgo y los antecedentes silvestres del trigo como vegetación dominante, constituyen ejemplos claros de monocultivos naturales de gran rendimiento y de importancia crucial para el hombre.Para sostener este argumento es decisivo precisar cuáles son los determinantes ecológicos que permiten la existencia de estos monocultivos y decidir si estos factores son reproducibles para nuestros fines. La oposición principal estriba en considerar que la baja diversidad es propia de entornos impredecibles. Sin embargo, se propone investigar fuertemente sobre los monocultivos, sobre todo desde el aspecto genético, para dilucidar cuales pueden ser formas viables de monocultivar cereales en áreas marginales.
