La oruga cogollera presente en maíces entrerrianos
En la primera quincena del mes de octubre se observaron infestaciones importantes de la “oruga cogollera” en lotes de maíz en varias zonas de Entre Ríos. El INTA dio a concer algunas consideraciones para el manejo de esta plaga.
Históricamente los mayores daños de Spodoptera frugiperda, conocida vulgarmente como "oruga cogollera", se asociaban a maíces tardíos. Es probable que el invierno benigno haya favorecido la supervivencia de las pupas de este lepidóptero en los sistemas agroproductivos, y los adultos emergidos de las mismas sean los responsables de la colonización en maíces sembrados en Entre Ríos. Así lo expresa el informe especial elaborado por la Ing. Agr. MSc. Adriana Saluso, del Grupo Factores Bióticos y Protección Vegetal, y Laboratorio de Entomología Aplicada, del INTA EEA Paraná.En la primera quincena del mes de octubre se observaron infestaciones importantes de la "oruga cogollera" en lotes de maíz que se encontraban en los estados de emergencia a cuatro hojas, en varias zonas de Entre Ríos. Las primeras infestaciones de esta plaga se registraron en el norte, principalmente en la zona de Federal, extendiéndose posteriormente al resto de la provincia. Los maíces más afectados son los convencionales, no transgénicos. En ellos se observaron diferentes grados de defoliación, desde raspado, como consecuencia de la ingesta de la epidermis superior de la hoja de maíz, hasta la presencia de "ventanas" de forma irregular, por el consumo total de la epidermis. Además se registraron, en lotes puntuales, plantas jóvenes cortadas en la base del tallo, actuando en este caso como oruga cortadora.En etapas más avanzadas del ciclo del cultivo, también se observaron plantas de maíz que presentaron "perforaciones" en la base del tallo, provocando el consecuente quiebre de las mismas.Actualmente en las plantas de maíz que se encuentran en estados reproductivos, las orugas se están alimentando de las hojas superiores y de las panojas. Si bien estos daños son muy visibles y llaman la atención, cabe aclarar que la producción de polen no se compromete, ya que en el maíz el polen siempre está en exceso y el área foliar total es muy poco afectado, debido a que la mayor parte del mismo se ubica en las hojas cercanas a la espiga. Por lo expuesto no se justifica tomar ninguna medida de control químico, además por la ubicación de la larva, los insecticidas no serían eficaces.En cuanto a las consideraciones para el manejo de esta plaga, el reporte sostiene que:1. La incidencia de la "oruga cogollera" dependerá del estado fenológico del cultivo de maíz, de los niveles de abundancia de la plaga y de su tamaño corporal (larvas chicas o grandes), y del grado de parasitismo. En muestras remitidas al Laboratorio de la EEA Paraná del INTA, procedentes de diferentes localidades de Entre Ríos, en los que se colectaron larvas de S. frugiperda se registró entre 18 y 52% de parasitismo (Tabla N° 1). Los parasitoides pertenecieron a los Ordenes Hymenoptera ("avispitas") y Diptera (moscas). Los primeros tienen preferencia por larvas pequeñas, mientras que las moscas son más eficientes parasitando los últimos estados larvales de los lepidópteros (Molinari, 2005). Estos valores elevados indican un buen control biológico que debe considerarse a la hora de decidir la aplicación de un insecticida. Por lo tanto se recomienda utilizar aquellos productos que garanticen selectividad a la fauna benéfica.2. En siembras futuras (maíces tardíos) y especialmente en zonas de alta infestación de la plaga, seleccionar aquellos híbridos que expresen toxinas derivadas de la bacteria Bacillus thuringiensis. Para preservar la vida útil de estos materiales transgénicos resulta indispensable la siembra de "Refugios". Los mismos cumplen con el objetivo de permitir el desarrollo de insectos que no estén sometidos a la presión de selección de la toxina Bt. Por lo tanto el refugio funciona como una pequeña fuente de individuos susceptibles (Murúa, 2014). En este punto también es sumamente relevante que el productor o asesor comunique a INTA si detectó plantas Bt con daños por larvas de S. frugiperda.3. Monitoreo sistemático desde la emergencia del cultivo de maíz con la finalidad de registrar presencia de la plaga (idealmente oviposturas o larvas pequeñas), su evolución e identificar posibles daños. Además, si en el lote hay malezas gramíneas (sorgo de alepo, gramón), observar en ellas los desoves, ya que las infestaciones suelen comenzar en estas plantas.
