Los bancos y el agro
La historia de la relación de los bancos y el sector primario sirve de ejemplo para explicar y entender la rentabilidad de cada momento en el ciclo del negocio agropecuario argentino de los últimos 20 años. A finales de los 90, la consolidación de la siembra directa de la mano del paquete tecnológico conformado por la soja modificada genéticamente y el glifosato sentaron las bases de lo que más adelante, con la devaluación de 2002 y los buenos precios internacionales serian años muy prósperos para el negocio. La rentabilidad de la actividad agrícola, con la soja como cultivo principal dentro del portfolio productivo era lo más comentado en roadshows y rondas de inversores. Todos querían poner plata en el negocio, era un momento en el cual era muy fácil conseguir financiamiento. Los bancos comenzaron a armar equipos especializados en el negocio agropecuario a la vez que diseñaban productos a medida para financiar esta prospera actividad.
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Como la oferta de financiamiento desbordaba, muchos empresarios del sector aprovecharon este contexto y crecieron en base al apalancamiento, ya sea con bancos, con asociaciones en la cadena de valor o con socios a riesgo. Esta etapa floreciente duro hasta más o menos fines de 2007, principios de 2008, época en que el mix de un amesetamiento de los precios internacionales, la suba de costos locales y el atraso cambiario comenzaron a erosionar la rentabilidad del negocio a la vez que tuvo lugar la peor sequía de los últimos años, lo que llevo a replantear el modelo de negocio de muchas empresas. En aquel momento los bancos empezaron a retirarse tibiamente del juego y apuntaron todos los cañones a lo que durante varios años sería el mejor negocio para las entidades de crédito: la financiación del consumo. No solo los bancos querían financiar al consumo, distintas empresas con un formato de tarjetas de crédito con un nivel muy bajo de requisitos empezaron a aparecer en escena, solo basta con recorrer las calles principales de las localidades de la zona para comprobarlo. En este sentido el negocio de los bancos pasaba por aumentar la cartera de clientes individuales y para lograrlo el cliente objetivo eran empresas con buen plantel de personal a quien poder colocarle el "paquete" de cuentas y tarjetas. Las empresas del agro, ya no eran tentadoras dado que por características del negocio no poseen grandes nóminas de empleados y por otro lado, las crecientes regulaciones hacia el sector llevaron a que en los últimos años los bancos sean más un organismo de control y filtro que un ágil proveedor de crédito.Pensando en la campaña.Para empezar a analizar el financiamiento con bancos para esta campaña hay que tener en cuenta que las tasas vienen con la inercia y la mochila de la inflación y en mi opinión ya no vamos a llegar con alguna alternativa aceptable de financiamiento bancario para la campaña gruesa, a lo sumo quedan dos meses y eso es muy poco tiempo para que el actual escenario de tasas altas se reacomode o que aparezca alguna línea milagrosa. Para el productor que si bien tuvo mermas pero no está en situación de crisis el mejor instrumento de financiación sigue siendo la tarjeta agropecuaria, aunque hay que evaluar a qué precio se ofrecen los insumos que se cancelan con este instrumento, dado que los intereses y condiciones suelen estar implícitos en el precio final, para poder ofrecer con tanto éxito los convenios a "tasa 0". P or otro lado hay que evaluar la aceptación de este producto en el medio local (cuestión que se analizara en el próximo artículo dedicado a la financiación comercial).Para el productor que está en situación de crisis, que estaba esperando esta campaña para poder recuperarse y dadas las condiciones climáticas incremento sus pérdidas, la mejor alternativa es tramitar el certificado de emergencia agropecuaria y de esa manera acceder a la línea de inversión productiva, a tres años, con un año de gracia al 22% para financiar el capital de trabajo. Si además, puede acceder a esa misma línea de crédito en el banco nación, la tasa baja 5 puntos y tiene un año más para cancelar el capital adeudado, la letra chica es que al acceder a esta línea con tales beneficios, pierde el resto de las líneas en las cuales se encuentre calificado, dado que se trata de un cliente en emergencia.Volviendo a la historia de la relación de los bancos y el sector agropecuario la realidad es que actualmente los bancos están a la expectativa de la recuperación del sector, una muestra de esto es la prácticamente nula participación de las entidades la exposicion más importantes del mundo fierrero del agro argentino: la Agroactiva. Allí se exponen todas las novedades de la industria metal mecánica y es muy concurrida por aquellos productores que están evaluando cambiar algún equipo, por lo cual es un ambiente propicio para exponer las alternativas de financiamiento y captar nuevos clientes. Espero que la tendencia cambie.Gonzalo De [email protected]
