LOS BOSQUES NATIVOS EN ARGENTINA (5° PARTE)
5. LAS NUEVAS AMENAZAS 5.1. Una provincia donde los ambientes naturales se han reducido en forma dramática debido a la expansión agrícola, silvícola, minera, urbana y vial. La mayor parte de la superficie provincial ha sufrido fuertes intervenciones antrópicas sin que se hiciesen mayores esfuerzos de conservación. Actualmente se identifican cinco áreas productivas homogéneas: a) Ganadera extensiva del norte y noroeste con 3.500.000 Ha y 9.000 productores; b) Agrícolo-ganadera del centro con 2.000.000 Ha y 9.500 productores; c) Lechera del centro-este con 2.250.000 Ha y 7.000 productores; d) Agrícola del sudeste con > 1.000.000 Ha y 4.200 productores y e) Ganadera agrícola del sur con 3.200.000 Ha y unos 10.000 productores (SEGYP-CFA, 1995).
Los ecosistemas originarios del Espinal y Pampeano pueden considerarse virtualmente extinguidos. Sólo quedan remanentes poco significativos (por ejemplo los ambientes pampeanos de inundación del este y sudeste). En cuanto al Chaco serrano y de llanura, sus formaciones nativas están cada vez más presionadas.En el Censo Nacional Agropecuario de 1988 se registraron 40.817 explotaciones agropecuarias, de las cuales prácticamente el total (98%) estaban delimitadas. Las mismas ocupaban una superficie de 13.724.886 Ha que representan el 83% de toda la superficie provincial. Asumiendo que este remanente alberga a su vez los ecosistemas "residuales" de la provincia, quedan "fuera" del sistema productivo apenas 2.875.114 Ha. Este remanente (que incluye una parte significativa del Macizo Antiguo) es verdaderamente reducido y de pronóstico ambientalmente sombrío. Los ecosistemas naturales de la provincia y sus especies vivas (la fauna y flora nativas) entraron lamentablemente en una fase de retracción forzada que afectará a mediano y largo plazo la estabilidad ambiental y económica de Córdoba. Nuestra provincia no es sustentable. Muy por el contrario, todos los indicadores muestran que el deterioro avanza mucho más rápidamente que las medidas de conservación.La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Recursos Naturales Renovables de la provincia consideraba, en 1994, que más de 1.500.000 Ha estaban afectadas por severos procesos erosivos. Los ecosistemas productivos, que despliegan procedimientos mayoritariamente no sustentables, sufren, además de erosión hídrica y eólica, importantes fenómenos de erosión biológica. Esto se produce cuando las plantas cosechadas llevan consigo nutrientes que no se reponen.Las áreas naturales protegidas, que por otra parte no son efectivamente conservadas, resultan insuficientes para mantener focos mínimos de biodiversidad y de "fabricación" de suelos. Casi todos los flujos de genes y la biodiversidad original están o han sido fuertemente distorsionadas por el avance espectacular de las fronteras agropecuarias, los incendios, el sobrepastoreo, la tala selectiva, el desmonte, la caza, la ampliación de las fronteras urbanas, la minería de superficie y la contaminación.Este cuadro general es francamente crítico. La falta casi crónica de enfoques ambientales y sobre todo sistémicos ha agudizado el impacto de fenómenos naturales como la sequía y el exceso de lluvias. Tanto las inundaciones del norte como las inundaciones del sur son un resultado parcial de este desorden. No se trata de endicar masas de agua ni de construir canales y caminos frente a cada contingencia, sino de adaptarse a los pulsos naturales del clima, el suelo y la biota nativa, respetando la capacidad de carga de los ecosistemas ("K"). De allí que la gestión ambiental tenga su principal obstáculo en los modelos tendenciales de producción y de administración gubernamental. La consigna tradicional ha sido crecer aunque se afectara irreversiblemente el ambiente. Esta tendencia no puede continuar.5.2. Las nuevas amenazas agrícolas.En Argentina la soja transgénica RR está entre las principales causas de desmonte (recordemos que más del 55% de toda la superficie cultivable se dedica a soja, con >17.000.000 de hectáreas). Lo mismo sucede en Córdoba. La soja transgénica y otros cultivos avanzan sobre superficies planas o con topografía poco acentuada que han sido desmontadas o quemadas intencionalmente.En el norte de la provincia de Córdoba la expansión de los cultivos de soja ha generado además graves conflictos sociales, pues a la lentitud e ineficiencia del gobierno provincial para sanear títulos se superpone la acción concertada de funcionarios administrativos, judiciales y policía para expulsar de sus tierras a campesinos que durante décadas convivieron con el bosque nativo.En la zona serrana la amenaza de la soja se suma a la expansión descontrolada de los cultivos de papa, que aumentan la destrucción de ambientes nativos, el uso intensivo y poco cuidadoso del suelo, y la aplicación de plaguicidas de alto riesgo.5.3. Las amenazas mineras.Actualmente una de las causas de desmonte es la utilización de vegetación de bosque serrano para su quema en hornos productores de cal (inmediaciones de San Marcos Sierra). Además de esta actividad minera dedicada a las rocas de aplicación existen otras iniciativas mineras que representan riesgos para los remanentes de vegetación nativa, sobre todo en la zona serrana.En la provincia de Córdoba se han identificado unas 18 zonas de interés minero, muchas de ellas localizadas en ambientes con fuerte vocación turística.Dado el impacto que suelen generar, urge el cumplimiento de la Ley del Ambiente 7.343, de su Decreto Reglamentario 2131 y del Título Complementario de la Ley Nacional de Minería 24.585. También debe aprobarse una ley que prohíba el cateo y explotación de minería metalífera a cielo abierto (incluido uranio), y prohibir además la utilización de cianuro de sodio, ácido sulfúrico y otras sustancias empleadas para la lixiviación de minerales triturados.Los 18 posibles yacimientos son: a) Candelaria en el departamento Cruz del Eje (superficie: 30.180 Ha, yacimientos vetiformes auríferos); b) El Guaico en el Departamento Minas (superficie: 23.800 Ha, yacimientos polimetálicos de plomo, plata, zinc, vanadio, oro y otros); c) Mesa La Argentina en el Departamento Minas (superficie: 18.150 Ha); d) La Bismutina en el Departamento Minas (wolframita, scheclita, bismutita, bismutina, escasa fluorita); e) Chancaní en el Departamento Pocho (donde se sitúa un área natural protegida); f) Volcanes de Pocho (superficie: 13.200 Ha, anomalías en oro, con valores de 6 a 8 gramos por tonelada; actualmente la empresa MIM Exploraciones Argentinas S.A. desarrolla un programa de exploración por contrato); g) Río Hondo en los Departamentos Pocho y Minas (superficie: 19.510 Ha, con características similares a Candelaria); h) Cerro Los Mogotes en el Departamento Pocho; i) San Agustín, al oeste de la localidad del mismo nombre (se encuentran sulfuros de cobre, hierro y oro relacionados con la anfibolita); j) Achiras en el Departamento Río Cuarto (granitos y granitos porfíricos en afloramientos dispersos); k) Sierra de Comechingones en el Departamento Río Cuarto (superficie: 45.000 Ha, vetas de fluorita y anomalías de plomo, zinc, wolframio, oro, y molibdeno); l) Río de los Sauces en el Departamento Calamuchita, entre Río de los Sauces y Alpa Corral (área de interés por la presencia de cromo, molibdeno y oro); m) Cerro San Lorenzo en el Departamento Calamuchita (superficie: 2.588 Ha, anomalías geoquímicas importantes en cobre, níquel y oro); n) Los Mogotes en el Departamento Punilla, al oeste de La Falda (canteras de caliza, vetas de cuarzo con wolframita y berilo y otras de cuarzo con sulfuro de cobre y hierro); ñ) Pampa de Oláen en el Departamento Punilla (superficie: 400 km2 de la Fundación San Roque, amplios cuerpos de skarn con yacimientos de tugsteno, hay sulfuros de cobre y hierro diseminados, mineración wolframífera investigada con 30.000 toneladas de mineral); o) Cerro de las Minas en el Departamento Punilla (con un cateo existente de 9.000 Ha, mineralizaciones de wolframita, fluorita, galena y oro aluvional); p) Aguada del Monte en el Departamento Sobremonte (superficie: 2.400 Ha, anomalías geoquímicas de oro), y q) El Quicho en el Departamento Cruz del Eje (superficie: 36.900 Ha, depósito de aguas termales con temperaturas de 40 °C, zonas con interés prospectivo en oro).
