Preocupa el bajo nivel de proteína en soja
Las dos últimas campañas de la oleaginosa en el país, tuvieron los valores más bajos en calidad proteica. La soja de segunda tiene más proteínas que la de primera siembra. Como el clima no acompañó, los valores de aceite también son bajos.
Confirmada la cosecha récord de soja para esta campaña 2013/14, que según estimó la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, superó las 55 millones de toneladas, resurge un tema de gran preocupación para el sector: la calidad industrial de la oleaginosa.Desde hace 17 años, al término de cada campaña, en el Laboratorio de Calidad Industrial y Valor Agregado de Cereales y Oleaginosas del INTA Marcos Juárez, en el centro este de Córdoba, sus técnicos realizan un relevamiento a cosecha de la región sojera, con el objetivo de conocer la calidad de grano recolectado.Asimismo, la Cámara Arbitral de Cereales de la Bolsa rosarina, también publicó el "Primer Relevamiento de Calidad industrial de Soja", realizado para la campaña 2013/14, a partir del análisis de unas 950 muestras suministradas por la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Agricultores Federados Argentinos (AFA) y los clientes habituales de ese Complejo de Laboratorios.Proteína: 37,2% el promedio nacional de la campaña 2013/2014Ambos estudios, por separado, dieron como resultado, una vez más, preocupantes niveles de calidad industrial en el poroto de soja, ya que las dos últimas campañas tuvieron los valores más bajos de proteína, aunque también se redujo el porcentaje de materia grasa o aceite, lo que hace que el Profat del grano (indicador de calidad que mide el contenido conjunto de proteína + materia grasa), se encuentre en niveles bajos. Estos relevamientos concluyeron que el promedio nacional del nivel de proteína en el grano de soja para la campaña 2013/2014 se encuentra en 37,2%, (Gráfico N° 1) muy por debajo de lo que necesita la industria para procesar productos de la calidad requerida internacionalmente.Para conocer las causas de la merma de la calidad de la soja cosechada en las últimas campañas y las consecuencias que genera en la industria y el mercado internacional, Nuevo ABC Rural recogió el testimonio de diferentes especialistas y actores de la cadena de producción y valor agregado de la oleaginosa en el país.Soja argentina: mucho aceite y poca proteína"En la presente cosecha 2013/14, la soja de primera tiene en promedio 36,3% de proteína, el mismo valor que el de la campaña pasada, mientras que en soja de segunda estamos en 38%, por lo que el promedio entre soja de primera y de segunda en toda la región agrícola es de 37,1%, cuando el año pasado estuvo en 37,2%, prácticamente igual en los dos últimos años, tanto en cantidad como en calidad", informó la doctora Marta Cuniberti, especialista del INTAMarcos Juárez, según los relevamientos que realizó con su equipo de trabajo, tanto en soja de primera como de segunda.En tanto, según el resultado del análisis desagregado de la Cámara Arbitral de Cereales y la BCR, la provincia que mayor tenor proteico alcanzó en poroto de soja fue La Pampa con 38,36%, mientras que el menor valor se dio en Catamarca, con 35,8%. Santa Fe se ubicó en el promedio, con 37,2%, mientras que Córdoba estuvo en los primeros puestos con 37,9% y Buenos Aires debajo con 37%. (Gráfico N° 2)La soja de segunda presentó un 1,7% más de proteínaAsimismo, la entrevistada, destacó que en la presente campaña 2013/14 hubo un 1,7 % más de proteína en soja de segunda respecto a la de primera. "Es un salto muy importante, una diferencia de calidad notable entre las dos opciones de siembra, ya que la de primera rinde más, por lo que siempre presenta menos proteínas, mientras que en la de segunda es a la inversa, presentando mayor contenido proteico".Por lo tanto, recomendó "incorporar al cultivo de trigo en las rotaciones agrícolas, ya que es muy importante desde el punto de vista comercial y de sustentabilidad del sistema de producción agrícola".El clima no acompañó y los valores de aceite no fueron los esperados"Este año, y algo parecido ocurrió en la pasada campaña 2012/13, se presentaron muchos días nublados, con poca radiación y luminosidad. Radiación y temperatura son fundamentales para la concentración de aceite en grano de soja, por eso los valores son bajos en relación a lo normal en la oleaginosa argentina, que se caracteriza por alto contenido de aceite y bajo de proteínas, porque a mayor rinde, más aceite y menos proteínas", explicó Cuniberti.Según la especialista, en un año como el presente donde la proteína cae, "se deberían tener valores muy altos de aceites, pero como el clima no acompañó, sus valores no son los que uno esperaría normalmente para los niveles de proteína actuales".En definitiva, la especialista del INTA Marcos Juárez, resumió que "la calidad del grano se encuentra influenciada por tres factores principales: genética, condiciones ambientales y manejo del cultivo".Contenido de proteína y aceite, muy influenciados por el ambientePero un estudio realizado sobre 20 mil muestras de diferentes variedades de soja, dio como resultado que alrededor del 55% de la expresión de cantidad de proteínas y aceite se encuentra influenciada por el ambiente, mientras que por el efecto genético es sólo de alrededor del 15-16%."La soja de Brasil se caracteriza por su alto contenido de proteína y aceite, debido a las temperaturas más cálidas, que provoca mayor acumulación de ambos parámetros, al igual que en Paraguay y en el NEA y NOA de la Argentina", explicó Cuniberti. "Por eso a medida que nos vamos a temperaturas más frescas, como en nuestra región pampeana sur, siempre vamos a tener menor contenido de aceites y proteínas", señaló.Es muy importante partir de la genéticaDe todas maneras, la especialista del INTA Marcos Juárez consideró muy importante partir de la genética, "porque si uno ya cuenta genéticamente con un buen nivel de proteína o aceite, tiene un piso base cuya expresión, luego, dependerá de las condiciones ambientales de cada año, y en este en particular este año no fue favorable ni a proteinas ni a aceites, por lo que podemos tener mucha genética, pero si el clima no acompaña no podemos ver esa expresión final".El experto también se refirió a la sanidad en el cultivo y aseguró que causa una disminución de la proteína cuando afecta el área foliar. "Si bien no es el factor más importante, se ha mejorado mucho el control de los cultivos para evitar, sobre todo, las enfermedades en las hojas", consideró.La genética determina el 17% de la variación proteicaSi bien la problemática radica en la reducción de la concentración de proteína en grano, Federico Rizzo gerente global de desarrollo del semillero Don Mario, graficó que "en realidad la producción de proteína por hectárea se viene incrementando en nuestro país en función de mayores rendimientos".En cuanto a la caída en la concentración de proteína en grano en estas dos últimas campañas, recordó que coinciden con la merma de rendimiento en las regiones del NEA y NOA, donde por una cuestión de latitud, el poroto de soja concentra un mayor porcentaje de proteína. "Además que hubo un aumento de rendimiento en las regiones agrícolas central y sur, donde el aporte proteico por grano es menor, siendo en estas latitudes las siembras de segundas las de mayor contenido, las cuales fueron muy relegadas por la merma de trigo", apuntó Rizzo.También minimizó el rol de la genética en la determinación de proteína en granos, al mencionar que ese aspecto explica sólo el 17% de la variación.Asimismo, el técnico de Don Mario afirmó que "si bien en el mercado se liberaron variedades de alta proteína, la adopción de estos materiales por parte del productor no es muy fuerte y para que haya líneas de trabajo para obtención de variedades de alta proteína, se requeriría mucha inversión por parte de la industria semillera".
