Uno de cada cuatro partidos del Mundial 2026 podría disputarse en condiciones de calor peligrosas para jugadores y espectadores
Dos redes internacionales de científicos le enviaron alertas a la FIFA. El análisis muestra que el riesgo de estrés térmico casi se duplicó respecto al Mundial de 1994 en el mismo país. Miami, Kansas City y Nueva York figuran entre las sedes más comprometidas. El partido de Argentina ante Argelia también está en la lista.
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Varios científicos alertaron a la FIFA de las condiciones meteorológicas extremas de calor y humedad en las que previsiblemente se disputará el Mundial de fútbol en Norteamérica. El aviso procede de dos redes que reúnen a expertos en clima, salud y deporte que se pronunciaron de manera independiente: World Weather Attribution (WWA) y una veintena de científicos firmantes de una carta abierta a la FIFA.
Los científicos compararon los horarios de los 104 partidos con los datos climáticos actuales y los de hace 30 años, y el resultado es claro: el riesgo de jugar bajo estrés térmico casi se duplicó. Alrededor del 25% de los encuentros programados —unos 26 partidos— se disputarían superando los 26 grados de temperatura de globo de bulbo húmedo, el índice que mide lo que realmente siente el cuerpo teniendo en cuenta la temperatura, la humedad, el viento y la radiación solar.
Aproximadamente cinco partidos alcanzarían o superarían los 28°C de ese índice, un umbral considerado peligroso y ante el cual los especialistas sugieren incluso la suspensión de los encuentros. Por encima de los 26°C, "incluso los deportistas bien preparados y aclimatados al calor suelen ser incapaces de mantener el equilibrio térmico durante ejercicios físicos intermitentes de alta intensidad", señalaron los investigadores.
Las sedes más comprometidas y el partido de Argentina
Entre los partidos más comprometidos por el calor figura el encuentro entre la Selección Argentina y Argelia en Kansas City. Miami, Kansas City y Nueva York aparecen entre las ciudades con mayor riesgo térmico para el torneo.
El MetLife Stadium de Nueva Jersey, sede de ocho partidos entre junio y julio, supone un riesgo de calor extremo superior incluso al de recintos de Texas o Georgia, aunque estos suelen registrar temperaturas exteriores más elevadas.
El riesgo para los espectadores
El calor extremo no afecta solo a los 22 jugadores dentro del campo. Los espectadores en las tribunas, las calles y las zonas de fans también están expuestos, y en muchos casos con menos protección y sin ningún control médico previo. La diferencia fundamental es que los jugadores están examinados y monitoreados, pero las personas en las tribunas no.
Las personas mayores y quienes padecen enfermedades cardiovasculares o respiratorias aparecen entre los grupos más vulnerables. El golpe de calor puede convertirse en una emergencia médica grave y potencialmente mortal si no se actúa a tiempo.
Las medidas adoptadas por la FIFA
La FIFA confirmó que permitirá a los espectadores ingresar una botella de agua de fábrica sellada cuando se pronostiquen temperaturas elevadas, además de habilitar áreas de sombra, autobuses climatizados y sistemas de enfriamiento en los accesos. La organización también aplicará pausas de hidratación de tres minutos en cada mitad de juego y autorizará sustituciones adicionales, así como asientos con aire acondicionado para suplentes y cuerpos técnicos en los partidos al exterior.
Las entidades responsables también buscan reducir encuentros durante las horas de mayor radiación solar, privilegiando la tarde y la noche cuando es posible. Esa estrategia responde tanto a la presión de sindicatos como FIFPRO como a recomendaciones científicas sobre la exposición prolongada al calor.