El Gobierno tiene listo el decreto para bajar las retenciones a la exportación de autos: los detalles y el factor que lo frena
El equipo económico de Luis Caputo ya comunicó a las terminales automotrices un plan de reducción gradual de los derechos de exportación. Sin embargo, la oficialización de la medida depende de una variable crítica: el desempeño de la recaudación tributaria de marzo.
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El Gobierno nacional finalizó la redacción de un decreto clave que busca devolver competitividad a la industria automotriz mediante una baja gradual de las retenciones a las exportaciones. La medida, largamente esperada por la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), apunta a revertir la caída en los niveles de envíos al exterior, que no han logrado recuperarse en lo que va del año.
Según consignó Infobae, la cartera económica ya informó los detalles del esquema a las empresas del sector. El objetivo central es reducir el costo fiscal de las unidades producidas localmente, que actualmente enfrentan una carga por derechos de exportación de aproximadamente el 4,5% (con variaciones según el modelo y el cumplimiento de metas de exportación incremental anteriores).
El plan oficial y la "cláusula" de marzo
El nuevo esquema propone un sendero de reducción que continuaría durante 2027. Sin embargo, la firma definitiva del presidente Javier Milei está sujeta a la recaudación tributaria de marzo. El Ejecutivo ha manifestado que no avanzará con la desgravación si los ingresos fiscales continúan cayendo en términos reales, como ocurrió en febrero, cuando la recaudación conjunta de DGI, Aduana y Anses subió un 20,1% nominal frente a una inflación del 32,4%.
"Si la tendencia de caída en términos reales continúa en marzo, el Ejecutivo demorará el decreto", confiaron fuentes oficiales. El Gobierno busca equilibrar el alivio fiscal a la industria con la necesidad de mantener el superávit financiero, especialmente tras la baja de otros gravámenes como el Impuesto PAIS y los aranceles a la importación.
Desafíos del sector
La urgencia de las automotrices radica en la pérdida de mercados frente a competidores regionales como Brasil y México. En 2024, las exportaciones rondaron las 314.000 unidades, pero el inicio de 2026 ha mostrado una dinámica preocupante con caídas de doble dígito en la producción.
A este escenario se suma el vencimiento de acuerdos bilaterales y la presión de costos internos, lo que deja a los autos argentinos con una carga fiscal total de entre el 14% y el 16% al momento de cruzar la frontera. De confirmarse la baja de retenciones, el sector espera un alivio inmediato que permita programar mayores volúmenes de fabricación para el segundo semestre del año.