Las claves para entender el fenómeno "Gallardo" que ya hace ruido en Barcelona
"Con River no se puede" dijo Diego Maradona resumiendo lo que en general piensa el fútbol argentino: contra Gallardo no se puede. Mientras hacen fila para elogiar su trabajo y mientras en Barcelona hablan de su llegada, acá van algunas perlas del por qué rompió todas las grietas de estilos y colores de camiseta.
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Gallardo tiene como entrenador la ventaja que no tuvo como jugador; ahora no necesita correr, con pensar le basta. El juego de palabras le pertenece al mismo Muñeco que de tanto en tanto lo dice entre allegados muy cercanos. Es que el techo que su propio cuerpo le puso a su carrera como futbolista, ahora se le corrió de los parámetros de crecimiento y no parece haber límites para ganar, gustar, competir y festejar y para luego volver a empezar como si fuera un círculo solo virtuoso.Cuando jugaba tenía el partido en la cabeza, la cancha en la visión panorámica y la táctica en cada decisión, pero como alguna vez dijo un colaborador muy cercano; "Era el motor de una Ferrari, adentro de la carrocería de un Corsa". Sin ir más lejos el propio Sabella, que lo llevó a primera con 16 años y se lo metió casi de prepo a Passarella en la selección, advirtió que tenía una enciclopedia de fútbol en la cabeza.Quizá en su afán por competir y ser el mejor con la sombra de la era post Maradona como un látigo y con dos ídolos jugando a la par como Francescoli y Ortega, Gallardo no vio en ese momento que estaba madurando un entrenador extraordinario. Un técnico que iba a completar la carrera de ser el mejor, pero haciendo que otros hagan dentro del campo lo que su cabeza le dictaba a su cuerpo con menos suerte y respuestas cuando jugaba.Tenía todo para estar a la altura de los grandes del fútbol mundial, todo menos el físico y ahora que ya no lo necesita, certifica que está en la élite de lo DT y que lo ande buscando el Barcelona, que le llueven ofertas de Francia donde lo aman, que haya sido y siga siendo el candidato para la selección nacional siempre, que todo el mundo del fútbol aplauda a sus equipos y que con apenas 6 años de profesión activa haya logrado quedar en la historia.
