Aquella semana de mayo de 1810
El día que todo comenzaría a cambiar amaneció destemplado y ventoso. Era una típica jornada otoñal del Río de la Plata por 1810.
El calendario marcaba 13 de mayo y un barco Ingles traía además del contrabando habitual gacetas españolas e inglesas con una noticia tan atrasada como grave. El 13 de enero Sevilla había caído en manos de las tropas de Napoleón que habían traspasado la Sierra Morena.El viernes 18 el Virrey Cisneros, hizo publicar y leer por los pregoneros (porque la mayoría de la población era analfabeta, que advertía que en el desgraciado caso de una total perdida de la península y falta de supremo Gobierno, el asumiría el poder acompañado por otras autoridades de la Capital y todo el virreinato se pondría de acuerdo con los otros virreyes de América para crear una Regencia Americana. La situación del Virrey era muy complicada, la junta que lo había nombrado Virrey había desaparecido y la legitimidad de su mandato quedaba claramente cuestionada. Esto acelero las condiciones favorables para la acción de los patriotas que se venían reuniendo en forma secreta en la jabonería de Vieytes. La misma noche del 18 de Mayo los jóvenes revolucionarios se reunieron en la casa de Rodríguez Peña y decidieron exigirle al virrey en Cabildo Abierto para tratar la situación en que quedaba el virrey después de los hechos de España. El grupo encarga a Juan José Castelli y a Martin Rodríguez que se entrevisten con Cisneros. Los abogados encabezados por Belgrano y Castelli tranquilizaron a sus compañeros sobre la legitimidad de un movimiento tendiente a deponer a un virrey nombrado por una institución inexistente de un país ocupado por un invasor extranjero. Asimismo se garantizó el apoyo de los cuerpos militares al movimiento en marcha.Sin dormir por la mañana, Cornelio Saavedra y Manuel Belgrano le pidieron al Alcalde Lezica la convocatoria a un Cabildo Abierto y Juan José Castelli hizo lo propio con el Sindico Leiva.El Cabildo Abierto era una institución utilizada para casos extraordinarios: la defensa de la ciudad, aprobar una obra que requiriese fondos excepcionales, una epidemia, etc. No era una institución "democrática", ya que solo los "vecinos" (hombres "blancos", mayores de edad, cabezas de familias y propietarios o que ejercieran una profesión matriculada podrían participar), siempre y cuando hubieran sido invitados por el cabildo.El Domingo 20 el Virrey Cisneros reunió a los jefes militares y les pidió su apoyo ante una posible rebelión pero todos se rehusaron a apoyarlo. El Virrey dijo que era una insolencia y un atrevimiento y quiso improvisar un discurso. A lo que Rodríguez le advirtió que tenía 5 minutos para contestar. Cisneros contesto hagan lo que quieran.El Cabildo Abierto 22 de MayoDesde temprano fueron llegando los cabildantes. De los 450 invitados concurrieron 251, también estaba presente una "barra" entusiasta. En la plaza French, Berutti y el grupo los infernales esperan novedades. La cosa se fue calentando hasta que empezaron los discursos, que durarán unas cuatro horas cada uno, sobre si el virrey debía seguir en su cargo o no. Comenzó hablando el Obispo Lué diciendo que mientras hubiera un español en América, los americanos le deberían obediencia. Le salió al cruce Juan José Castelli contestándole que habiendo caducado el poder real, la soberanía debía volver al pueblo que podía formar juntas de gobierno tanto en España como en América.Juan José Paso dijo que no había que perder tiempo y que había que formar una junta de gobierno.Todo parece indicar que el 25 de mayo de 1810 amaneció lluvioso y frío. Pero la "sensación térmica" de la gente era otra. Grupos de vecinos y milicianos encabezados por Domingo French y Antonio Berutti se fueron juntando frente al cabildo den busca de novedades. Algunos llevaban en sus pechos cintitas azules y blancas, que eran los colores que los patricios usaron durante las invasiones inglesas.Pasaban las horas, hacía frío, llovía y continuaban en sus discusiones. La mayoría de la gente se fue yendo a sus casas y el síndico del Cabildo salió al balcón y preguntó "¿Dónde está el pueblo?"En esos momentos irrumpió Antonio Luis Berutti en la sala capitular seguido de algunos infernales y dijo "Señores del Cabildo: esto ya pasa de juguete; no estamos en circunstancias de que ustedes se burlen de nosotros con sandeces, Si hasta ahora hemos procedido con prudencia, ha sido para evitar desastres y efusión de sangre. El pueblo, en cuyo nombre hablamos, está armado en los cuarteles y una gran parte del vecindario espera en otras partes la voz para copar la plaza. ¿Quieren ustedes verlo? tocaremos generala y verán ustedes la cara de ese pueblo, cuya presencia echan de menos. ¡Sí o no! Pronto, señores decirlo ahora mismo, porque no estamos dispuestos a sufrir demoras y engaños; pero, si volvemos con las armas en la mano, no responderemos de nada." Poco después se anunció finalmente que se había formado una nueva junta de gobierno .El presidente era Cornelio Saavedra; los doctores Mariano Moreno y Juan José Paso, eran sus secretarios; fueron designados seis vocales: Manuel Belgrano, Juan José Castelli, el militar Miguel de Azcuénaga, el sacerdote Manuel Alberti y los comerciantes Juan Larrea y Domingo Matheu.Quiero rendirles honor a las figuras de Domingo French y Antonio Berutti que cumplieron un rol de los más importantes en este proceso revolucionario. Hoy a 205 años, queridos vecinos los invita a festejar y rendir honor a aquellos hombres de mayo que tanto hicieron por nuestra patria.Un fraternal abrazo.Dr. Rodolfo Romero, Presidente Municipal.
