Para la señora Marta Irigoyen de Dezorzi
Querida Marta, se que estás pasando uno de los momentos más horribles de tu vida. Se ha ido tu compañero de toda la vida, el padre de tus hijos, y es inevitable sentirse apenado; aunque todos sabemos que algún día debemos dejar este mundo porque la muerte es inevitable. Querida compañera lamento que tu esposo haya fallecido, sé que es un dolor muy grande el que sientes, me siento conmovido por tu sufrimiento, perder a un familiar es una de las pruebas más difíciles de afrontar, más si se trata de un ser amado. Ante estas circunstancias tan difíciles sólo queda rezar para que tengas consuelo ante esta pérdida irreparable, pero ten presente que la muerte es parte de la vida y no hay nada que pueda detenerla.
Llega en cualquier momento y debemos aceptarla simplemente. El dolor es muy grande pero verás que a medida que pase el tiempo ese sufrimiento disminuirá y llegará la resignación.En estos momentos debes tener mucha fe y saber que Dios tiene a tu querido esposo en su Santa Gloria. El señor es sabio y si decidió llevarlo a su lado es porque lo necesitaba en el cielo. Recuérdalo siempre de la mejor manera y no olvides que él está mirándote y si te ve triste también lo estará.Debes ser fuerte en estos momentos de dificultad en que nos invaden sentimientos de melancolía y nos resistimos a creerlo, nos cuestionamos porque sucedió y el llanto irrumpe en nuestros ojos. Pensar que ya no tenemos entre nosotros a esa persona con quien compartimos tantas alegrías nos provoca angustia, pero es en vano querer evitar el llanto ya que ha partido una buena persona, buen amigo, buen padre, esposo ejemplar, un hombre honesto, sincero, humilde, muchas veces polémico por permitirse expresar libremente sus pensamientos. El señor lo ha llevado a su lado a descansar eternamente.Afrontó con entereza y dignidad tan terrible enfermedad luchando hasta el final, pero sufrió mucho y el único consuelo es que donde está ahora descansa en paz, ya no sufrirá porque se encuentra junto a Dios.Marta, este dolor inmenso que sientes hoy, pronto pasará porque el tiempo cura las heridas y además tenés muchos motivos para no bajar la guardia, tus hijos y tus nietos son causa suficiente para seguir la vida, luego llegará la resignación, recordar los mejores momentos y rezar por el descanso eterno del querido Edelmiro.Dr. Rodolfo Romero, Presidente Municipal
