Fallecimiento de Carlos Canzonetta
Para Nelly, María José, Salomé y Carlitos
Perder a un familiar es una de las experiencias más dolorosas que una persona debe afrontar en la vida. Todos en algún momento sufrimos la pérdida de un ser querido y nos resulta difícil aceptar que esa persona, con quien compartimos tantos momentos y a quién confiamos tantas cosas, ya no estará en nuestras vidas.
Aunque la muerte de un familiar nos entristezca el alma y nos deje un tremendo vacío, debemos seguir adelante y recordarlo siempre con alegría. Una forma de aceptar la pérdida de un ser querido, es despidiéndonos de él y diciéndoles a los demás la falta que nos hará.Sólo tratar de pensar en los recuerdos gratos que pasaron junto a él, las anécdotas y las alegrías, procuren que todos se enteren lo importante que fue esa persona en sus vidas y el gran vacío que les deja su ausencia.La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. El duelo no es un camino fácil, pero si lo fuera, dejaría de tener sentido nuestra existencia.Hoy Carlos habita en un mundo glorioso, cerca de las estrellas en el reino de los justos, donde ya no existen el tiempo y espacio. Desde la infinitud de ese universo puede contemplar nuestro mundo insignificante y materialista, pero desde el cual siempre lo recordaremos.Carlos, me despido, hasta siempre, con un verso muy sentido que quizás suene a oración."No te irás, aunque te marches,Que en la memoria estarás, de amigos y compañerosQue, en inefable recuerdo, te echarán mucho de menos.Y en ese mundo glorioso donde ahora morarás,Te deseamos Carlos querido la felicidad eternaY el disfrute de la paz.
