Echarri quiere jugar en la "Primera" del suspenso
El intérprete afirma que en su primera producción para cine se puso "la vara muy alta". Y anuncia que, con el desafío cumplido, va por más. El terrible villano que compone en el film y la ventaja de "los personajes desagradables".
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A sus 46 años, Pablo Echarri ha logrado hacer una gran carrera, no sólo en el plano actoral sino también en la producción de contenidos. Desde sus primeros papeles en la pantalla chica como galán en telenovelas como "Inconquistable Corazón" o "Por Siempre Mujercitas" hasta su consagración con la sorprendente "Resistiré", el actor has demostrado siempre un buen ojo para los papeles que elige.De hecho, en su última producción para la gran pantalla, la película Al Final del Túnel de Rodrigo Grande, participa no sólo como actor sino también como productor ejecutivo a través de El Árbol, la empresa que capitanea con su amigo Martín Seefeld y el director de producción Ronnie Amendolara.En "Al Final del Túnel", el actor da vida a un villano de antología, Galereto, un ladrón de bancos que planea dar un gran golpe con una banda de delincuentes y no quiere dar un sólo paso en falso al punto de controlar meticulosamente a cada uno de sus secuaces mientras mantiene un ojo sobre lo que hace su vecino Joaquín, el personaje de Leonardo Sbaraglia.l ¿Cómo le resultó trabajar de nuevo con Sbaraglia?-Con Leo nos conocemos de hace muchos años, cuando hicimos "Plata Quemada", que fue un película maravillosa para nosotros y nos trae muy buenos recuerdos. Me acuerdo que en ese momento forjamos una relación muy particular con él porque su forma de trabajo me apabulló. Yo tengo una ausencia total de método mientras que Leo es un trabajador, un tipo que bucea en ese personaje de forma muy obsesiva y muy profunda. Más adelante, en el 2009, nos cruzamos en "Las Viudas de los Jueves" y ya éramos más grandes, estábamos mucho más relajados y habíamos forjado un cariño mucho más allá de la cámara, mientras que delante de la cámara manteníamos un estado muy grande de generosidad, al punto de cuidar al otro para obtener el mejor resultado posible. Y en esta película la cuestión fue diferente porque ni bien tuvimos listo el libro con Rodrigo, pensamos en Leo para protagonizarla, pero entonces teníamos que ver si Leo se enamoraría del guión como nosotros lo hicimos; y ahí entraba mi orgullo como productor ya que me jugaba el hecho contar con Leo para producir mi primera película. Y llegar a ese lugar que tanto deseábamos se convirtió en un desafío, y la verdad es que él quedó tan apasionado como nosotros, así que "Al Final del Túnel" fue un trabajo que logró unirnos más todavía.l ¿Qué te llevó a participar de la producción una película?-Producir es algo que ya está en mí hace muchos años, pero siempre fui pensando y transitando el camino, acorde a mis deseos de cumplir mi sueño de actuar y producir. Y ya a esta altura he producido varias cosas: novelas, un ciclo de cultura, aunque esta es la primera película. Y "Al Final del Túnel" resultó ser una vara muy alta para comenzar en esto de la producción de cine pero no importa porque lo voy a tomar como un punto de partida para seguir creciendo.l ¿Por qué elegiste interpretar al villano del film?-Con respecto al personaje de Galereto no hubo mucho ajuste con lo que ya he hecho con anterioridad. Yo creo que gracias a la relación que tengo desde hace años con Rodrigo y el conocimiento que ya tenía del guión, que veníamos reescribiendo desde hacía algún tiempo, los personajes estuviesen bastante claros para mí. Galereto es fascinante porque carece de esa necesidad de nobleza que padecen algunos personajes que me han tocado a lo largo del camino, y que terminan siendo aburridos. Galereto tiene una crueldad extrema y un cinismo exasperante. Me acuerdo de una directiva que me dio Rodrigo una vez, cuando yo sentía que llevaba al personaje por un costado bastante obvio y que le hicieron darse cuenta de que estábamos yendo por un costado bastante predecible, porque no me estaba dando cuenta de la gran cantidad de clichés que tenía encima. Entonces Rodrigo me pidió que trate de que Galereto sea lo más encantador posible en los momentos en los que no ejercía la violencia, porque eso hacía más fuerte el contraste a la hora de ver a ese tipo que repentinamente se transforma en un demonio con una violencia inusitada. Por otro lado, me parece que me van tocando personajes cada vez más desagradables con el correr del tiempo, y la verdad es que estoy considerando que quizá es lo que más me convenga y agradezco a este personaje que me permitió ser parte de una gran películal ¿Qué es lo que más le gustó de la película una vez terminada?-De la película me gusta el espesor que terminó teniendo. Es una película grande, que más allá de la calidad técnica que tenía ya desde el guión que escribió Rodrigo, creció muchísimo en su traspaso al soporte audiovisual y tratamos de mantenerla de esa manera. El único que la tenía verdaderamente clara es Rodrigo con respecto a qué textura tenía, a qué color quería, a la sensación de ahogo y de asfixia que quería lograr. Nosotros no llegábamos a ver el cuadro completo como él lo hacía pero terminó siendo una película grande, que creció y que cumplió nuestro sueño. Me acuerdo que cuando empezamos a transitar con Rodrigo el camino para hacer esta película, nos juntamos con los productores Vanesa Radone, Mariela Besuievsky, y Axel Kuschevatzky, y pensamos en una película grande, que le gustara al público que está acostumbrado a tantos exponentes del género que llegan desde los Estados Unidos y que cuentan con niveles de inversión realmente gigantescos. Esta película es grande pero dista de estar cerca de los niveles de inversión de los films norteamericanos, pero logra sin embargo un impacto y un espesor, y hace sentir al espectador muy satisfecho luego de verla en la pantalla grande.l ¿Qué personaje le falta a su carrera para estar completa?-Me parece que todo lo que despierta mis expectativas en este momento tiene que ver más con la producción que con la interpretación específica de algún personaje. Pero yo sé que los buenos papeles van llegando, y eso no quiere decir que no voy a seguir buscando. Los personajes van y vienen y siempre llega lo que tienen que venir y aquellos que me generan sensaciones los voy adoptando. Para Hamlet ya estoy viejo, para Romeo y Julieta también, así que ya veremos que viene...
