Juan Minujín: “Disfruto el Martín Fierro lejos de las polémicas”
Elegido como Mejor Actor por su composición de un personaje homosexual con vida hétero, en la reciente entrega de premios de APTRA a la producción de 2014, vive acaso el mejor año de su carrera brillando en cine y en teatro.
El pasado lunes, Juan Minujín, fue el único actor de la finiquitada tira Viudas e hijos del rock and roll que se animó a desafiar la decisión personal de la productora Underground y concurrir a la entrega de premios Martín Fierro.Con estatuilla en mano, producto de la elección como Mejor Actor Protagónico, toma el hecho con naturalidad y de alguna manera revalida la postura de Sebastián Ortega y Pablo Culell, quienes renunciaron a la ceremonia de premiación por considerar injusto para su compañía que APTRA no haya nominado el trabajo de Verónica Llinás y Luis Machín.Defensor de sus empleadores y agradecido a la posibilidad de despertar conciencia de una elección de vida distinta a través del personaje de Segundo, un bisexual con doble vida que compuso para la propuesta que supo recrear con Damián De Santo, Paola Barrientos, Celeste Cid, Julieta Ortega, Mex Urtizberea y Fernán Mirás, el actual protagonista de la pieza Venus en piel junto a Carla Peterson, hace su descargo."Quise venir porque estuve contento con la nominación y ahora con recibir la distinción. No hay más que eso. Te juro que no hay ninguna polémica alrededor. Cada uno toma la decisión que cree que tiene que tomar y me parece perfecto lo que hicieron. Yo no lo viví como una polémica. Siempre hubo libertad de acción para el que quisiera hacer lo que quisiera. Respeto la decisión de Sebas (Ortega) y Pablo (Culell) de no ir, pero cada uno hace lo que quiere y así fue sin inconvenientes", comenta Minujín quién además de dedicar el premio a sus compañeros, a su mujer Laura y a sus hijas Carmela y Amanda, ratificó la defensa de los actores olvidados."Lo quiero compartir con el elenco. Particularmente quiero compartirlo con dos actores que admiro mucho, Verónica Llinás y Luis Machín. Ellos hicieron un trabajo extraordinario, a mi juicio tremendo para una ficción diaria, un retrato con una crudeza y un humor de lo peor de la clase alta argentina homofóbica. Lo comparto con ellos, me hubiera gustado que estén hoy acá", se esmeraba en recalcar al recibir su estatuilla. "Este premio es un gran reconocimiento, estoy muy contento", admite luego de consagrarse en el rubro de actor protagonista de ficción diaria, saludar a los nominados y especialmente a Damián de Santo, su compañero en el ciclo.Personaje controversialAl frente de Segundo Arostegui, Juan Minujín, logró movilizar a cierta parte de la sociedad con su controvertido rol como esposo de Miranda (Barrientos), un hombre que debió explorar su historia personal para finalmente asumir su verdadera identidad familiar y sexual. El personaje causó tanta contradicción como aceptación. Pero sin lugar a dudas jamás pasó desapercibido. "Nos pusimos a laburar muy a fondo ese tema y la verdad es que estamos muy contentos por eso. El conflicto para desplegar de Segundo era muy grande. Había mucho mundo, aparecieron aristas y pliegues", explica."La gente se engancha cuando encuentra algo emotivo donde empatizar, una lucha personal y él se tenía a sí mismo en contra, una familia homofóbica, muchas batallas para dar. La discriminación se siente y es complicado para quién tiene una elección distinta", sostiene este intérprete sobre lo que pasa aún hoy en tiempos de ley de matrimonio igualitario. "Sigue ocurriendo la cosa marginal. Hay mucha presión en la sociedad. No es fácil para la gente que tiene una identidad homosexual y una vida heterosexual por otro lado", expresa tras destacarse en tiras como Solamente vos, Tiempos compulsivos y Los Únicos."Los directores Ortega y Culell fueron los capitanes de una historia increíble que me parece que tuvo la virtud de poder abrir ciertas miradas", comenta Minujín. "A mí me pasó que mucha gente que estaba muy alejada y veía con mucho prejuicio o que estaba directamente en contra de relaciones homosexuales pudo acercarse y verlas. Pudo ver esas relaciones de otra manera, descorrió un pequeño o gran velo. De esta manera, me parece que a veces la ficción aporta para esas cosas, para describir cuestiones que suceden pero que tantas veces se colocan bajo la alfombra. En este caso los productores hicieron un trabajo enorme con los autores, con el elenco, con todo el mundo para que así suceda", concuerda el intérprete de Viudas e hijos del rock and roll que ya tiene experiencia en la composición de personajes de tinte transgresor como el que compuso para el film de Anahí Berneri, Un año sin amor.
