Julieta Prandi y sus consejos como mamá
La modelo, que hace cuatro meses tuvo a su segundo hijo, participó de la inauguración del restó Mizuki, en Puerto Madero. Dejó al bebé al cuidado de una amiga y disfrutó de una cena con su esposo y su hijo mayor. Y después lo mostró en las redes. Divinos los dos...
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10Está espléndida. No sólo porque a poco de haber dado a luz a Rocco, su segundo hijo, recuperó la figura rápidamente sino porque -además- la felicidad se le instaló en la cara. Sonríe contenta y no es para menos... A los 34 años, Julieta Prandi se siente realizada. Reconocida y querida en el ambiente artístico, la rubia que supo ratonear a más de uno en su papel de la Nena junto a Guillermo Francella, logró formar la familia que siempre soñó. "Estoy feliz, plena, pero cuesta... Hay que poner mucho de uno", dice convencida de que ser madre de dos es todo un trabajo, aunque sea el mejor del mundo. Casada desde hace cuatro años con Claudio Contardi, tuvo primero a Mateo, de 4 años y medio, y después al peque, Rocco, de 4 meses. Aun así, y sin desatender a su familia, ella no para de trabajar.-¿Cuándo volviste al trabajo?-Al mes ya estaba haciendo producciones y desfiles. Con mis dos hijos me pasó lo mismo. Y ahora estoy haciendo campañas y comerciales también.-Eso habla de una genética privilegiada...-La teta te hace bajar mucho de peso y, además, en este embarazo bajé mejor. Es como los autos: según la nafta que le ponés es cómo anda. Con Mateo yo estaba de lunes a sábados en el canal, me lo pasaba comiendo cositas de catering y engordé 17 kilos. No podía hacer gimnasia. Con Rocco trabajé, pero no estaba haciendo tele y comí más sano e hice gimnasia. Los 12 kilos que engordé eran de alimento bueno. Ayudan mucho la gimnasia y el comer sano.-¿Es cierto que con el segundo hijo una está más relajada?-No. No te da el cuerpo, no te da la cabeza y te resignás. Decís: "Mateo bajate del techo, porque tengo las manos ocupadas para bajarte" (risas). No es que estés más relajada, creo que te agarra un poco más preparada, con más experiencia y hay cosas que no repetís.-¿En qué cosas te reconocés una mamá obsesiva?-Yo me exijo mucho y creo que mi obsesión más grande pasa por estar. A mí me gusta estar. Quiero bañarlos, darles de comer, acompañarlos y jugar.Aunque duerme poco porque Rocco come cada dos horas, ella le pone onda al día, ofrece una sonrisa y confía un deseo para el nuevo año: "Deseo mucha salud y amor".
