Mirtha dijo que Juanita Viale no ve tele
La Chiqui se refirió a las declaraciones de Viale. "No tiene televisor porque no quiere que sus hijos la vean. Mi nieta tiene otras costumbres y yo la respeto", justificó su abuela.
Desde hace rato, acaso involuntariamente, Mirtha Legrand terminó convirtiéndose en una especie de abogada incondicional de su nieta. De hecho, en los últimos meses, entre la poca onda de Juanita Viale en las previas del Bailando, su relación con Chano, su separación, su nuevo noviazgo, entre otros temas, a la Chiqui se le hizo casi una costumbre elegir su mesa para bancar a la femme fatal de la familia.Esta vez, fue la noche del sábado que le sirvió para un impensado derecho a réplica. "Han hecho un escándalo porque Juana dijo que no veía televisión. Y es cierto, no tiene televisor en la casa, porque no quiere que sus hijos vean televisión", sostuvo precisamente una de las divas de nuestra televisión.A fin de no dejar contradicciones en el aire, Legrand explicó que "ésa es una actitud en la vida que hay que respetar, y yo la respeto que soy la abuela... A Juana le gusta la tierra, las plantas, su jardín, y ésa es una elección de vida que muchos jóvenes hacen", aseguró convencida casi sin esperar algún contraargumento, como suele suceder últimamente en sus tertulias.En otro orden y a fin de soltar una nueva polémica que la instale en la agenda de la semana, a Mirtha se le ocurrió hablar con Marina Calabró. Quien luego de mucho tiempo se había ausentado de la mesa, recibió la estocada de la anfitriona casi sin anestesia: "¿Marina, vos creés hay listas negras en mi programa?, porque hay gente que ha dicho cosas muy desagradables de mí, y yo no los voy a sentar a mi mesa", afirmó Mirtha en clara alusión a algunos comentarios hechos desde Intrusos. "En realidad, buscamos un concepto de impacto mediático, pero también es cierto que existe el derecho de admisión y vos podés decidir invitar a quien quieras", sostuvo al hija de El Contra. Aun cuando la respuesta no pareció convencer del todo a Mirtha, rápida de reflejos, la diva de los almuerzos dejó una puerta abierta en cuanto a sus decisiones. "Ojo, muchas veces me tocó invitar a gente que no sé si quiero que esté en mi mesa", reveló. Ninguno de los presentes se dio por aludido.
