Pampita les pone el pecho a las críticas con trabajo y sonrisas
Por sus vaivenes amorosos o por sus devoluciones a los participantes en la pista y las polémicas que le buscaron, este año hubo cadena nacional de seguimiento a la modelo y jurado. Ya le propusieron volver en 2017.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/081/0000081094.jpg)
Con un carisma arrollador y esa amplia sonrisa que la caracteriza, Carolina Pampita Ardohain, analiza su convulsionado año como integrante, por vez primera, del colorido jurado de Bailando por un Sueño y como yapa, abierta al amor en los brazos del tenista Juan Pico Mónaco.Dispuesta al diálogo franco, con simpleza y ganas a exteriorizar su verdad, la modelo y conductora que hoy tiene la misión de evaluar los diferentes ritmos de baile que asoman por el certamen de Marcelo Tinelli, responde a todos sus frentes mostrándose, ante todo, visceral, aunque políticamente correcta."Todo este año fue una experiencia nueva, de aprendizaje, de volver a conectarme con la gente porque el programa la verdad es que lo mira todo el mundo. Va 4 noches por semana así que se crea un lazo super fuerte con la gente que nos sigue", señala Pampita bien consciente de la masividad que le otorgó su paso por el programa de Ideas del Sur. "Me lo demuestran todo el tiempo por la calle: en cualquier lugar que me encuentran me hablan del Bailando, me hablan de los participantes, me abrazan, me besan. Es constante la devolución del cariño de la gente. Todo eso lo recuperé este año al estar en una pantalla y en un programa tan tan fuerte", señala esta multifacética muchacha que nunca se conformó sólo con una esplendorosa carrera de modelo."Tengo mis clientes de toda la vida, campañas gráficas eventos, y eso está, pero la tele siempre es un desafío que a mí me apasiona y me divierte y me entusiasma desde otro lado. El modelaje ya es algo que está en mi vida, pero es temporario. La tele para mí es un aprendizaje. No descarto nunca trabajar porque es necesario también como ejemplo para mis hijos; que me vean haciendo algo, realizándome como mujer profesional aparte de madre", comenta con sabiduría dentro del marco del aniversario de Lúvion y su colágeno bebible Blow. Pese al juego mediático que genera el reality show, del que a veces parece haber aprendido a desarrollar a la perfección, nunca dudó en aceptar la propuesta que la acercaría definitivamente al cariño del gran público. "A mí ver bailar me encanta, me parece alucinante. Ir y ver estas coreografías increíbles, bailarines espectaculares, es ver un gran show. Me parece que la producción te da todo para que te luzcas. Así que me encantó, acepté feliz", sonríe.Pampita se plantó: se cansó de que la "bardeen"Dolida por los constantes embates de otros miembros del envío y a los que Tinelli les dio tiempo de sobra, la jurado se le plantó al Cabezón como nadie lo había hecho. "Estoy cansada de que me bardeen. Vos sos hombre y tenés que defender a una mujer a la que atacan todo el tiempo","Fue un desafío porque nunca lo había hecho en Argentina. Sí lo había hecho en Chile, pero el formato era totalmente distinto así que me fui acomodando con los meses. En Chile los temas personales no existen. Solamente se evalúa el baile. Sí son famosos y muy conocidos y muy queridos, pero no se habla de nada personal en todo el certamen. Tal vez sí en otros programas, pero no ahí en el vivo, nunca", separa Caro destacando ahora su buena relación con los demás integrantes del jurado, pese al mal recibimiento que experimentó en los primeros tiempos y a su episodio enojoso con Polino. "Me llevo bien con los jurados. Lo malo fue creo que la primera semana. Después ya pasó. Son gente grande, todos nos respetamos nuestras funciones, nuestras carreras, así que tratamos de estar en un lindo ambiente. Porque ir 4 veces a la semana 3 horas tiene que ser algo disfrutable", asegura sobre Soledad Silveyra, Moria Casán, Ángel De Brito y Marcelo Polino.La chica que supo reinventarse, trascender las pasarelas y su escabrosa separación de Benjamín Vicuña para, con su incursión en Show Match, convertirse en la más requerida y aclamada sólo diluye esa sonrisa cuando se enoja y muestra que es de armas tomar. Así ocurrió cuando, montada en cólera, se le atrevió a parársele de pecho y recriminarle al mismísimo Tinelli porque la enfocaban insistentemente. "Que te pase algo un día después de 8 meses es algo que puede pasar. Ya está. No me molesta la cámara sobre mí, es un reality. No puedo decir eso. Son momentos particulares. No fue más allá de eso, nos dan libertad a todos para que nos expresemos. Yo nunca ando hablando por atrás jamás. Yo las cosas las digo en el momento, en la cara y para mí ya está, tema cerrado y a otra cosa", explica lo sucedido la noche en que le puso un cinco al aquadance de Nicole Neumann y discutió con la coach Mariela Chipi Anchipi, por lo que terminó llorando. "Nunca me dijo algo Marcelo. Es más, me invitaron para hacerlo de vuelta el año que viene y seguir en el jurado. Me voy a ir de vacaciones y lo voy a meditar", revela, sin dudas, una de las mujeres del año. Decidida a eludir enfrentamientos, ni con su archienemiga Nicole ni con ningún concursante, la dueña de una belleza fina e irresistible, atenúa las cosas. "Yo no tengo pelea con ningún participante. Yo no sigo, no quiero eso para mi vida. No hablo de otras personas en otras notas tampoco. La verdad es que si les interesa algo de mí se los digo, pero si quieren preguntarme algo de otra persona yo no me engancho, no contesto agresiones de otros tampoco. En ese sentido todo el año me mantuve igual y traté de respetarme a mí misma en cómo quería vivir esta experiencia y este trabajo", intenta dejar en claro. "Para mí es un trabajo. Yo tengo mi vida personal en otro lado. Yo solo evalúo los bailes. No hablo de cosas personales de ningún participante", concluye Carolina.
