Réquiem
La vida los había reunido en un séquito “intelectualoso” después de experiencias compartidas transformadas en amistad duradera. Intentó una clasificación arbitraria para identificarlos dentro del anonimato. Así aparecía “el profe Uno”, “el licenciado Dos”, “el falso galeno Tres” mientras se sumaban los catedráticos, filósofos, melómanos, artistas, poetas, escritores y artistas visuales a fin de salvaguardar las verdaderas identidades, todavía bajo el influjo de las persecuciones del poder militar.