Las inscripciones de origen político (y de otras ideologías) en paredes de casas públicas o privadas, es un método recurrente que se utiliza para efectuar campaña propagandística. Desde luego que es un modo inescrupuloso e inaceptable desde todo punto de vista. Deseamos que alguna el sector político en general, y quienes profesan filosofías de vidas particulares, aprendan a difundir sus ideas de una manera que no perjudique la vía pública o las propiedades de terceros. La sede de Cáritas San Antonio (foto) es un ejemplo de lo expresado anteriormente.
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