Coaching en el Agronegocio
Hoy MPR les acerca una nota sobre cómo se comienza a ver la nueva gestión de los recursos con el cambios que sufrieron los modelos de Agronegocio en esta época, en donde el diferencial humano ocupa un rol muy importante.
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En nuestro país, a partir de la década del 90, han tenido lugar importantes cambios en el modelo de los Agronegocios. No obstante, la gran mayoría de los negocios agropecuarios continúa realizándose por pequeñas y medianas empresas, con un importante componente familiar, cuyo principal desafío es completar con éxito el intenso proceso de profesionalización que la actualidad requiere.Ante este nuevo escenario que se abre, a partir de la puesta en práctica de políticas de estímulo y simplificación de la actividad del sector, se recomienda la introducción de profesionales con experiencia en tecnologías blandas, como por ejemplo el manejo y la gestión inteligente de los recursos. Este cambio en la manera de cómo hacer los negocios agropecuarios implica no solo la adopción de nuevas tecnologías "tranqueras adentro", sino además una verdadera revolución en la organización del trabajo, incluyendo aspectos tan sensibles y diferentes como: la producción por contratos de servicios, el impacto del recambio generacional y la introducción de nuevos modelos de gestión para administrar eficientemente los recursos.La incorporación de nuevas prácticas como el Coaching permite la construcción de una visión y objetivos comunes, mas facilita la realización de acciones mancomunadas con la consiguiente optimización de los talentos humanos y la generación de valor; en un sector que se caracterizó tradicionalmente por la atomización de sus actores y una fuerte idiosincrasia individualista.En la actualidad, el Coaching se afianza como una poderosa herramienta que potencia el liderazgo, facilita el desempeño y acompaña procesos de capacitación y entrenamiento, a los efectos de garantizar la efectiva adquisición de las competencias necesarias, para gestionar exitosamente los recursos de toda organización."La inteligencia emocional resulta de la suma de dos tipos de inteligencia: la inteligencia intrapersonal y la interpersonal. La primera está relacionada con cómo se conoce el individuo a sí mismo y la segunda se refiere a la capacidad de reconocer las emociones de los otros. Esta última es la que deberían tener más en cuenta los líderes para conseguir equipos eficaces y comprometidos" (César Lozano, escritor y CEO en Podium Worldwide Group).En un entorno empresarial de profunda transformación como el que transita nuestro país actualmente, las organizaciones emocionalmente inteligentes serán las únicas capaces de liderar el cambio.
