El programa Crecer apunta a ser un generador de nuevas realidades
Crecer es un programa que apunta a generar el marco para que jóvenes entre 18 y 35 años puedan abrirse camino en el ámbito laboral. En ese marco, el ministro Carlos Ramos, compartió una jornada de dialogo con jóvenes que cursan semanalmente el programa y afirmó: “Con el Crecer queremos generar nuevas realidades”. Wanda Céspedes, Jonathan Cuadra y Lucas Lapeirade compartieron sus impresiones sobre el programa.
El Programa se desarrolla en el contexto de una política integral. Después del cursado, los participantes se inscriben como monotributistas sociales y eso les abre más puertas: pueden, por ejemplo, acceder a Microcréditos y más tarde a Programas como Incorporación de Tecnología u otros disponibles por parte del Ministerio de Desarrollo Social.Los pasos previos a cumplir su sueñoWanda Céspedes está orgullosa de pertenecer al Crecer dado que es una gran oportunidad que se le brinda para capacitarse sin desviar la atención de su familia, que es, hoy por hoy, lo que más tiempo le demanda. "Antes hacía tortas y vendía, pero mi horno era muy chico me llevaba mucho tiempo; y ahora, desde que tuve a mi bebé, mucho más", comentó al tiempo que, entusiasmada, expresó: "cuando termine de cursar el Crecer voy a solicitar un horno pastelero lo que me va a permitir realizar productos de mejor calidad en mayor cantidad, utilizando menos tiempo".Esta joven no sólo quiere dedicarse a la pastelería, sino que su principal sueño es ser docente. "Mi idea es seguir estudiando y ser maestra de primaria. No sé si en un futuro haré las dos cosas, pero al menos ahora la pastelería me va a ayudar para incrementar la economía de mi hogar y pagar mis estudios de maestra"."Lo mejor del Crecer es que nos iguala, aquí todos tenemos las mismas posibilidades, no hay diferencias", destacó, párrafo aparte."Posiblemente después solicite un microcrédito para fortalecer mi emprendimiento", explicó Wanda al respecto.El futuro en las manos de un constructor"Estoy estudiando en una escuela técnica", contó Jonatan Cuadra, un joven de 18 años que empezó en Marzo a cursar la capacitación del Crecer. "Mi mamá -que se enteró del programa por los medios- me contó de qué se trataba el tema: me dijo que me podían capacitar para organizar y administrar un emprendimiento, y como terminaré el secundario siendo maestro mayor de obra y me gustaría encarar ese trabajo por mi cuenta, me pareció interesante inscribirme. Mi madre también me dijo que había escuchado que luego que terminabas te entregaban elementos o maquinarias como para ayudarte a empezar a trabajar. Y la verdad es que todo está resultando tal cual esa información. Los capacitadores nos están brindando herramientas de lo administrativo y lo comercial y efectivamente, después, recibiremos herramientas que nos seran útiles. Pienso pedir lo más común, lo que más se usa en construcción: hormigonera, reglas, andamios, y otras cosas más pequeñas, que también sirven", manifestó.Jonatan proyecta su futuro con entusiasmo y mucha motivación. "Me tengo mucha fe en el tema de la construcción, me gustaría el día de mañana estudiar arquitectura y llegar a tener mi propia empresa. Es un sueño que, creo, se puede cumplir. Cuando el Estado está presente, dándote una mano, alentándote y guiando tus pasos uno tiene más confianza para salir al mundo laborar y encarar lo que sea que nos toque hacer. Todos los jóvenes tendrían que animarse a presentarse al Crecer porque realmente te plantea la posibilidad de un futuro mejor".Mirar al porvenir con gran angularLucas Lapeirade tiene 24 años y su proyecto es ser fotógrafo profesional, para lo cual se está preparando en forma particular. "El Crecer me representa una gran ayuda para desarrollarme en lo que me gusta. Este Programa nos está dando conocimientos y material para progresar", señaló."Terminé en 2011 la secundaria y desde entonces estuve haciendo changas en construcción, en tiendas, etc., pero cuando me enteré del Programa -por un amigo que se inscribió el año pasado y le fue muy bien- aproveché la oportunidad y me inscribí.Cuando termine de cursar y me den la cámara fotográfica que he solicitado, voy a empezar a trabajar por mi cuenta en esto, que es realmente lo que me gusta".Cada vez son más los jóvenes entrerrianos que confían en el Estado y cada vez más la fe que el Estado deposita en ellos. Un círculo virtuoso que genera vínculos asertivos y fuertes que no se diluyen en una gestión sino que trascienden los tiempos e instalan una moderna e indestructible modalidad política basada en la convicción, la cooperación, la sinceridad y la responsabilidad mutua.
