Sostienen que el impulso del consumo será clave para el Gobierno en 2015
En un año electoral, y tras un 2014 recesivo el efecto de la demanda interna será se suma importancia para la recuperación de la economía, destacó la consultora Ecolatina.
El año que comienza trae consigo nuevos y desafiantes retos para el Gobierno. Las elecciones presidenciales, elevados vencimientos de deuda en moneda extranjera, riesgos asociados al default de la deuda pública y un cambio en las condiciones internacionales.Dentro de este conjunto de elementos, el principal desafío de 2015 para la actual administración es lograr un buen desempeño electoral, pero si no se modifican las condiciones económicas, el Ejecutivo difícilmente pueda retener el gobierno, sostiene la consultora Ecolatina en su último informe."Sostener la estabilidad cambiaria lograda no alcanza, deberá además reactivar la economía/el consumo. Sin embargo, para que la actividad repunte es necesario contar con las divisas suficientes para abastecer la demanda interna, ya sea de importación de insumos para la producción o de bienes finales", agrega.El año pasado la inflación se aceleró, la actividad cayó, el déficit fiscal se profundizó y los indicadores sociales empeoraron. Con esta realidad, el gobierno tiene grandes desafíos, ya que no será suficiente con mantener la estabilidad cambiaria alcanzada, detalla Ecolatina.Pese a la fuerte escalada de las presiones cambiarias en el arranque del 2014 (que derivó en la devaluación de enero), el gobierno logró controlar el mercado cambiario tras varios episodios de tensión. Vale destacar que las reservas brutas crecieron luego de tres años consecutivos de caída, la brecha cambiaria finalizó en un porcentaje similar al de fines de 2013, y el tipo de cambio real no profundizó su atraso.Por último el informe aclara: "en definitiva, el balance del 2014 en términos económicos fue claramente negativo. Este desempeño se enmarca en un período de crecientes restricciones que comenzó a fines 2011 con la introducción del Cepo, y está caracterizado por estancamiento económico, elevadas distorsiones de precios relativos (atraso cambiario y tarifario), déficits gemelos y una creciente intervención del Estado".
