Un conflicto cotidiano
Hoy les propongo hablar de ese normal y cotidiano conflicto entre empleadores y empleados. Entre dueños y su capital humano.
En el cual muchas veces, ninguna de las partes esta conforme con los resultados finales, ya sea con el trabajo realizado por los operarios, con la remuneración percibida, con el tiempo transcurrido, entre varios motivos. Y generalmente, los empresarios, piensan que esto se soluciona solo con dinero, pero les aseguro que no.Considero que una de las causas fundamentales, de este conflicto, es que no están claros los objetivos a cumplir, y no hablo de ese objetivo, a corto plazo, que es armar 20 cajas, por ejemplo, si no de ese objetivo principal que debería guiar a la organización en sus actividades y ser conocido por todos sus integrantes. Es decir, lo que se conoce como la misión y la visión de una empresa.Nos encontramos con empresarios que hablan y hablan maravillas a cumplir y concretar, "vamos a realizar esto y aquello", pero se olvidan que es muy fácil decir esto, de la boca para afuera y sobretodo, que para alcanzar esos objetivos, se necesita de un muy buen equipo de trabajo a tu lado.El mercado esta lleno de empresarios que dicen y no hacen, que quieren y no construyen y siempre la culpa es del otro.Narrando estas líneas se me viene a la cabeza una frase de mi admirado profesor Alberto Levy, el cual dice: "Podes tener muy claros tus objetivos empresariales, pero si tu gente no esta alineada, olvídate de lograrlos". Y esto sin dudas es así, muchas veces el proyecto es bueno, pero nos olvidamos de transmitirlo o lo hacemos de una forma incorrecta y no le proponemos a nuestra gente formar parte de este mismo plan.Lo que debemos lograr es una comunicación fluida, una coordinación y un compañerismo común, independientemente de donde estamos ubicados en la pirámide, porque todos somos importantes y funcionales al proyecto, ya que de no serlo, no deberíamos formar parte de el. Con lo cual, olvidemos y saquemos de nuestra mente, aquellas frases como "no tienen la camiseta puesta" "solo quieren dinero". Antes de esto, preguntémonos que hicimos o que construimos nosotros como gerentes y lideres del proyecto, para que esto sea de otra manera o arroje resultados diferentes.Porque como les decía antes, no todo pasa por el dinero, muchas veces se motiva con solo unas palabras: ¿Querés formar parte? ¿Te unís al proyecto? Y ya esto genera la motivación necesaria para que los empleados tengan aun más ganas de formar parte de la empresa y vayan con gusto cada día a trabajar y a dar lo mejor en sus actividades.Muchas veces debemos realizar algunos cambios porque vemos que las cosas no están sucediendo como deberían ocurrir o no están yendo por el camino deseado, y esto no esta mal, los cambios hacen crecer a la organización, pero cuando las cosas se acomodan y vuelven al cause deseado, como consecuencia de estos cambios, comuniquemos esto, hagamos un reconocimiento a la gente que trabajó para lograr los objetivos y sacar a la empresa adelante. Si no, caemos siempre en lo mismo, cuando las acciones son correctas, los frutos son buenos y abundantes, nadie se pregunta quien es el responsable y coordinador del proyecto, ahora cuando los resultados no son los esperados, enseguida buscamos a los culpables y exigimos las correspondientes explicaciones.Levy dice, "Hace de tu gente una tribu con un sueño común, hace de tu marca el orgullo de esa tribu". Y es así, si queres que la gente se identifique con vos, trabaja para eso, no les digas hoy una cosa y mañana otra. Abrí el juego y da participación a la creación de nuevas ideas y propuestas, siguiendo la misión y visión de tu compañía.Hoy también escuche a la especialista Bellora, decir algo muy cierto, "el dinero no motiva, el dinero mueve" y justamente, el dinero hace que eso que vos, empresario queres, se haga, ¿pero no seria mejor, que se realice eso que vos queres, con todas las ganas y la creatividad posible? Si un sueldo, igual le debes pagar y sobretodo porque muchas veces ese aumento que les das para motivarlos, te lleva a la ruina o a un desarreglo económico, porque no lo podes sostener en el tiempo.En resumen, entonces, creá alternativas al motivador dinero, estudia a tu gente y sus necesidades, no todo pasa por el dinero, solo es cuestión de abrir el juego y dar mayor participación y un punto de confianza en la gente que tenés trabajando a tu lado y sobretodo de la que necesitas para ser el mejor en lo que haces y no uno más en el mercado.Lectores, hasta la próxima.Lic. María Sol KlugPor consultas o comentarios: [email protected]
