Yo mi competidor
Todo comerciante sabe cual es su principal competidor y uno como empresario, debe analizar su contexto para conocer cuales son los jugadores actuales y/o potenciales, a que escenario se deberá enfrentar y cuales son las futuras posibilidades en el mercado, pero este análisis no es lo que les quiero presentar en este artículo, si no, que no alcanza solo con conocer a nuestros competidores, es importantísimo actuar.
Con esto, no estoy diciendo declarar la guerra a "Mario" nuestro principal oponente, por ejemplo, todo lo contrario, debemos focalizarnos en nuestro propio negocio y en nuestras actividades cotidianas para poder obtener el mayor fruto de estas.Muchas veces, por comodidad, por no querer analizar el contexto, porque aun creemos que el mercado no cambia o si cambia repercute en los demás pero no en nosotros, no nos damos cuenta de que nuestro principal competidor y el más peligroso de todos, somos nosotros mismos. Pensamos que como hace años venimos haciendo las cosas así y nos va bien, creemos que toda la vida esto va a funcionar de la misma manera y no percibimos que nos estamos perjudicando de a poco y que cuando nos demos cuenta, posiblemente ya sea tarde y estemos afuera del mercado.Sin dudas, debemos evitar quedarnos fuera, porque una vez sucedido esto, es muy difícil obtener nuevamente nuestro lugar, no olvidemos que convivimos diariamente con empresarios que buscan y quieren nuestro lugar, con lo cual, no nos podemos dormir, debemos estar atentos para adaptarnos rápido a los cambios. Porque después, se necesitarán esfuerzos dobles para intentar y poder estar nuevamente en carrera.Debemos enfocarnos en nuestro propio negocio y evaluar que cosas es conveniente modificar. Siempre es bueno y necesario prestar atención en los mínimos detalles, desde la vidriera que es nuestra ventana de contacto con nuestros actuales y por sobretodo con nuestros potenciales clientes, como también, tener en cuenta comentarios que nos pueden realizar nuestros consumidores en cuanto a diferentes aspectos que hacen a la mejora de nuestro servicio u opciones que les gustaría obtener en nuestros locales. Otra alternativa, puede ser ofrecer nuevos beneficios y promociones que uno como comerciante puede realizar y que nos permita mostrar todo lo nuevo por ofrecer. No siempre se necesitan grandes cambios, simplemente con pequeñas acciones es posible innovar.Me permito dos renglones para contarles una de mis primeras experiencias, yo no soy de Gualeguay y cuando llegue hace menos de un año, como toda mujer y amante de mi profesión, salí a la calle a conocer los diferentes comercios que se encuentran en la ciudad y realmente, quede sorprendida con una reconocida fiambrería, por la atención y dedicación de todo su personal y la buena predisposición. Hoy, esto hace que cuando piense en comprar lácteos y fiambres, en mi cabeza automáticamente se asocia este lugar y sin dudas, a esto debe apuntar toda empresa. Entonces, no es solo dar un buen producto en cuanto a calidad, marca y precio si no también un buen servicio. Además y este es el punto más importante de mi pequeño comentario, me sorprendí por la iniciativa de innovar continuamente que tiene el dueño, siempre en uno de sus locales, hay algún acontecimiento diferente que te permiten jugar, distenderte un poco y si la suerte te acompaña también llevarte un presente, esto sin dudas, es anecdótico pero cómo con tan poco se puede crear un ambiente cómodo que le permite a cada consumidor, olvidarse unos segundos de los problemas del día a día. A lo que apunto con todo lo ante dicho, es que es muy importante la innovación, el cambio, el renovarse nos hace bien, cambia las energías y predispone mejor a todos.El desafío de hoy es, adelantarse al cambio y poder adaptarse a él antes que la competencia. Para esto, tenemos que estar abiertos, ser consientes que aunque no queramos cambiar, el mercado cambia y este cambio se va a producir con o sin nosotros y mejor que sea, con nosotros. Aquel comercio que no se adapte a este nuevo escenario, a corto plazo, automáticamente quedará en el camino.El aceptarlo, nos va a permitir analizar las variables y alternativas que nos permitan seguir triunfando en este mercado que se va renovando día a día, en el cual, existen consumidores que demandan cada vez más productos nuevos, innovadores, distintos y diversos comerciantes que intentan satisfacer estas necesidades y nuevos gustos. Para lo cual, es necesario modernizarnos y cambiar nuestros hábitos, abrir nuestra imaginación y pensar en brindar cosas nuevas, ya que son estas las que nos van a permitir ese crecimiento esperado. Sin dudas que no sirve mirar lo que hace el vecino, tampoco sirve copiar y ser el segundo, hay que enfocarse en si mismo, cambiar e innovar para ser los primeros ya que esto es lo que nos permitirá diferenciarnos de la competencia.En resumen, debemos conocer y analizar a nuestros competidores, el escenario en el cual nos movemos pero sobretodo adelantarnos y adaptarnos lo más rápido posible a los cambios del mercado ya que las reglas de este juego cambian continuamente. No debemos confiarnos en lo que siempre hicimos si no que estar dispuestos a innovar continuamente para encontrar cada día nuevas ventajas competitivas que nos permitan diferenciarnos y sobretodo que sea difícil imitarnos.Les dejo una frase para pensar que decía un gran profesor que tuve, cuando cursaba en la UBA, Alberto Levy," cada vez es tarde más temprano".Lectores, hasta la próxima. Lic. Klug María Sol
