Un hacedor de arte
El Padre Paoli, como todos le decíamos, nació un 21 de diciembre de 1920 . Desde muy niño abrazó el sacerdocio que lo llevó luego, como dijo el Padre Jorge Leiva, a servir la mesa divina y la mesa del arte.
En el año 1958 arribó a la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Larroque en donde desempeñó su labor religiosa hasta su fallecimiento.Pero al hablar del Padre Paoli, se nos hace presente otra imagen que ha quedado de él en nosotros, sus copoblanos, y es esto la relación tan íntima que tuvo este cura con el arte en general. Sus días se repartieron en su segunda gran vocación: el teatro. El hacer cultural, la música, la lectura y la escritura ocuparon y llenaron sus días, sus ratos libres, sus desvelos y su soledad.Su biblioteca personal se componía de una enorme colección de literatura universal digna de envidia de los que, como tantos, nos abstraemos en el pequeño gran mundo de la lectura, las historias, los discursos y la vida de grandes poetas. Todo lo que uno buscaba se encontraba allí. Era un lector voraz que luego sintetizaba ideas en sus escritos, plagados de cultismos y erudición. Gustaba utilizar palabras antiguas, precisas y exquisitas.La docencia lo llevó a dictar clases de música, principalmente clásica, en el viejo Colegio Nacional de Villa Larroque, actual Escuela Secundaria N° 15 José Benedicto Virué. La literatura y la filosofía lo tuvieron también como profesor en sus aulas.Pero es el arte dramático donde la motivación de su espíritu se expresó en su magnitud. Esta afición lo llevó a conformar el Grupo CATE (Conjunto Aficionados de Teatro Experimental). Ejerció la docencia actoral, la actuación, la dirección, la escritura de piezas dramáticas y múltiples adaptaciones de textos de dramaturgos como Shakespere, Antón Chejov, Tirso de Molina, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Moliére, Racine, Pedro Muñoz Seca, Henrik Ibsen, Roberto Arlt entre tantos más.Más tarde, su ingenio que no dormía, se propuso crear el semillero de pequeños actores dando forma a la EPAE (Escuela Parroquial de Arte Escénico) en el año 1974.La comunidad de Larroque, recibía con sumo agrado y gusto las iniciativas de este cura que tanto se proponía por ocupar a niños y adolescentes.Su rostro se asemejaba a alguien parco y corto de paciencia, pero bastaba con que el reloj diera la hora de clases de práctica y faltaran algunos alumnos para que arrancara su estanciera primero y más tarde su fíat para salir, casa por casa, a buscar a los ausentes. Nadie podía decirle que no al Padre Paoli porque lisa y llanamente predicaba con el ejemplo de la constancia, esmero y desmesura.La comunidad de Larroque le rindió homenajes durante su vida religiosa y laica y, año tras año, celebra siempre una misa en su memoria en la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro donde reposan sus restos.Los frutos de su siembra, retoñan en cada primavera con las tradicionales puestas en escena de la EMAE o del Grupo Hecho de Máscara o de Friwox, sin contar las innumerables vocaciones artísticas desperdigadas en los rincones de nuestro pueblo.Los recuerdos de un cura bonachón, de rasgos finos y sonrisa que ilumina son los que quizás acercan a los fieles en comunión con la vida divina y la del arte, cuerpo y espíritu como síntesis de la creación.Presbítero Alberto Bernardo Paoli Lovera21 de diciembre de 1920 - 16 de agosto de 199320° Aniversario de su fallecimientoProf. Noelia Daniela Churruarin.
