Librería Papelucho
A. Cordero: “Buscamos tener más espacio para exhibir los libros y más comodidad para el público”
Desde hace aproximadamente un mes, al local de la librería “Papelucho” se le están haciendo arreglos y refacciones para una mejor distribución del material y comodidad de los clientes. Acerca del tema, Segunda Sección, conversó con la licenciada Alejandra Cordero, propietaria junto a su esposo, Pedro Marcó.
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A. Cordero comienza diciendo: "Hemos tenido la suerte de poder arreglar la librería que es un local que tiene muchísimos años, razón por la que hay que hacerle reparaciones sumamente necesarias en la parte edilicia. Cuando finalicemos, que espero sea para la primera quincena de diciembre, vamos a estar haciendo una reinauguración a la cual invitaremos a los medios, amigos, clientes, todo el que se quiera acercar para que compartan con nosotros esta alegría y brindemos. Hablo más o menos entre el 9 y el 10 de diciembre, porque aún están trabajando los albañiles. La obra está en los tiempos estipulados, pero está atrasado el mural; nuestro deseo es que esté terminado para el momento de la reapertura para hacer el descubrimiento de la obra"."Buscamos brindar un espacio distinto,más cómodo para quienes deseen mirar libros."Luego agrega: "Además buscamos que el público tenga una mayor facilidad de circulación dentro del local, como también mejorar la exhibición de los libros. Por otra parte, hay un retoque del nombre de la librería porque va a pasar a llamarse "Papelucho - Almacén de libros". Buscamos brindar un espacio distinto, más cómodo dentro de lo que uno tiene, ya que por un lado tuvimos que ceder una parte y ampliar hacia otro lugar; tener un espacio, más lugar para quienes deseen mirar libros, algo que a nosotros no nos molesta y siempre lo estamos propiciando".Sobre otros materiales y la comunicación con las escuelas, A. Cordero expresa: "En lo que hace a papelería escolar tratamos de ir agregando, también en lo que se refiere a diccionarios y otros textos obligatorios. No estamos logrando que de las escuelas se nos acerquen para decirnos qué van a necesitar para lecturas complementarias. Llevé una carta a todas las instituciones educativas pidiéndoles eso, con nuestro teléfono, la dirección de nuestra página para que se comuniquen por ese medio, así nosotros podemos pedir con tiempo lo que necesitan y no tuvieran que esperar. No he logrado respuestas de las escuelas que trabajan con libros, solamente un poco con el Área de Lengua y Literatura de la Escuela Normal. Los profesores y los alumnos se manejan con fotocopias, leen literatura de fotocopias, lo que me parece terrible, más como docente formada en otra época. La fotocopia del libro de historia, de geografía, de un manual, la entiendo porque los docentes eligen temas de diferentes manuales según la propuesta que les brinda cada uno. Me enteré que en una escuela leyeron de fotocopias "La casa de Atreo", que es una adaptación de la mitología griega, de tres generaciones, y ese libro se consigue. Al trabajar con distribuidores, ellos lo tiene que pedir a la editorial por lo que se necesita tiempo. Es importante que se lea, sobre todo literatura, desde los textos, desde los libros. Es una forma de familiarizarse con el texto, con el papel, tener contacto con la obra en un libro; eso lleva a amar más lo que se lee, hace más al hábito de la lectura en sí".Sobre el mismo tema, agrega: "Ocurre también que deciden sobre la fecha lo que van a leer y es imposible que una librería tenga en stock amplio porque es un costo muy alto. Es así que la lectura se da por etapas; lo leen dos o tres, otros sacan las fotocopias, leen y las pasan a otros compañeros. Nosotros estamos muy predispuestos y les podemos hacer precio siempre y cuando sean más de 15 libros y pedidos con un poco de tiempo, hablo de una semana, diez días"."Tratamos de sacar la libreríamás allá de las paredes del negocio,hacer de ella un agente difusor de la lectura."Con respecto a los cambios ya implementados, Alejandra Cordero manifiesta: "Estamos muy contentos con Pedro porque hace menos de 3 años que nos hicimos cargo de la librería. Hemos ido cambiando la forma de trabajo, aparte estamos abiertos a sugerencias, a la crítica constructiva de la gente. Trabajamos mucho con la página, empezamos a hacer las "baratas" que son días especiales de descuentos, sorteos. Siempre que nos invitan hacemos ferias, aparte de muchas donaciones para escuelas rurales, para el Puerto, para toda la gente que se ha acercado y necesita le brindamos un apoyo. Estamos predispuestos, en especial yo, para ir a leer a las escuelas; he concurrido todas las veces que me lo han solicitado, al igual que hacer un taller. Tratamos de sacar la librería más allá de las paredes del negocio, hacer de ella un agente difusor de la lectura en la sociedad, porque la venta de libros no es como la venta de una remera, de cualquier otro artículo de moda. Es un artículo que uno vende, al cual se le gana un porcentaje, pero es un objeto cultural y en nuestro país es difícil; el precio del papel es a valor dólar, lo cual viene de hace muchos años, no es una cuestión puntual de ahora. Me fui enterando a partir de que nos hicimos cargo de este rubro; los editores comentan que a nadie le fían el papel, tiene que pagar por adelantado. Ahora hay toda una movida de escritores, entre las cuales vi que estaba Claudia Piñeiro que están tratando de dar vuelta esta problemática y se trate de otra manera al libro y al papel. Quién te dice que en otro momento sea de otra manera por esto de que tan bien nos hace leer para sacarnos de la problemática diaria y para cultivar el espíritu".
