A los canillitas.. por su día.
El pasado jueves 7 de noviembre se celebró en nuestro país el día del canillita, y desde Segunda Sección queremos reconocerlos.
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Como cada 7 de noviembre, este jueves los vendedores de diario celebraron su día en homenaje al periodista y dramaturgo uruguayo Florencio Sánchez, quien a principios del 1900 estrenó en Argentina la obra "Canillita", protagonizada por un niño repartidor de periódicos. El artista bautizó así su pieza teatral cuando vio las "canillas", como se conoce vulgarmente a la parte inferior de las piernas, de un chico que repartía ejemplares asomando debajo de sus pantalones cortos.La fecha de la conmemoración fue dispuesta en 1947, casi cuatro décadas después, al momento en que Sánchez falleciera. Desde entonces, todos los 7 de noviembre, los canillitas tienen el día libre y los diarios no llegan a las casas.Pero la historia comienza mucho antes, en enero de 1868, cuando se funda en la ciudad de Buenos Aires el diario La República. A sus directores se les ocurrió que la venta de ejemplares, que hasta ese momento se conseguía por suscripción o se compraba en la imprenta, podía ser a través de algún chico que se parara en esquinas estratégicas de la ciudad y los vendiera a quien lo solicitara, como era costumbre en Nueva York y otras ciudades del mundo.A partir de aquel enero, la gente comenzó a escuchar pregoneros en las esquinas y recorriendo las calles, al grito de "¡Diario, diario, lleve su diario!". Con el tiempo, esos gritos se convirtieron en sonido primordial de la sinfonía de la ciudad porteña, y alcanzaron a todas las ciudades del país, llegando a nuestra querida ciudad cordial.Hoy 150 años después, en Gualeguay, los canillitas siguen con su labor, abriendo desde muy temprano sus kioscos o recorriendo las solitarias calles por la madrugada, arriba de su bicicleta, algunos afortunados lo hacen en moto, con el fin de llevar a cada una de las casas, comercios y locales, la información. Esa información recolectada y redactada por los periodistas y comunicadores, que muchas veces trabajan contra reloj para culminar el trabajo.Ellos, que manejan horarios inusuales de trabajo para el resto de la población, que resignan muchas noches con su familia, calentitos en sus camas, que dejan de lado algunos festejos entre amigos, fiestas y noches de tranquilidad, representan el último eslabón en la cadena informativa. Sin ellos, el trabajo de los redactores y diagramadores seria en vano, porque el periódico no tendría distribución, no llegaría a los puestos de diarios y revistas y tampoco a la casa de quienes lo suscriben.Los canillitas son el nexo entre lo que pasa puertas adentro de un diario, desde su dirección, pasando por sus periodistas, diagramadores, hasta los encargados de las impresiones y todos los que trabajan en él. Y las manos de cada ciudadano, que espera ansioso tener consigo el diario de cada día para nutrirse de información, empaparse de las novedades locales, nacionales e internacionales, saber las ultimas noticias del equipo de sus amores y dejarse llevar por el entretenimiento brindado en cada página.Desde El Debate Pregón, queremos reconocer y celebrar la labor tan maravillosa de todos los canillitas. Pero en especial el empeño, dedicación y valores, de aquellos que trabajan con nosotros. Por eso saludamos muy afectuosamente a Antonio Correa, Silvio Valdez, Leonardo Etchebert, Oscar Godoy y Carlos Gómez Vuoto, que hacen de su profesión un eslabón más en el vínculo que nos une a los lectores.A ellos hacerles llegar nuestro deseo de gratitud y felicidad en su día y un muy cálido abrazo de compañeros. ¡Esperamos que hayan pasado el mejor día del canillita!
