Arnoldo Vicente Camejo, “Camejito”, electricista
“Aprendí el oficio poniendo atención y dedicación”
Por el “Día del Trabajador”, conversamos con Arnoldo Camejo, “Camejito”, como lo conocemos muchos, electricista, un personaje muy pintoresco y servicial de nuestra ciudad.
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"Éramos 10 hermanos, de los cuales ya fallecieron tres. El mayor tiene 84 años y el menor soy yo; tengo 68 años. Llevo más de 50 años de trabajo en total. Hice la escuela primaria en la Escuela Chiclana. Cuando era chico era cadete del estudio de Oscar Cabrera", comienza diciendo A. Camejo, para continuar: "Siempre viví en la casa de mis padres. A los 17 años empecé a trabajar en el Molino Santa Luisa donde aprendí un poco de electricidad a raíz de las máquinas que había allí. Cuando se cerró esa empresa, entré a Huinca Ford como auxiliar de pintor de autos y más adelante en DIPOR, electrificación rural, que me mandó a hacer algunos trabajos con los que aprendí mucho, entre esos la instalación eléctrica del Club BH. Estoy hablando del `70 y pico. Me fui un tiempo a Buenos Aires en donde estuve trabajando en el frigorífico Tres Cruces. Más adelante conseguí en Confitería Imperio, al lado de la estación Federico Lacroze, para hacer la limpieza de noche, con otro empleado. Los fines de semana la confitería trabajaba las 24 horas. Estuve 4 años en Buenos Aires; me tuve que venir porque mis padres ya estaban solos y era el único soltero de la familia".Más adelante, Camejo ser refiere a su trabajo en Gualeguay, en el oficio en el que todos lo vemos: "Acá empezaron a conocerme todos y seguí trabajando por cuenta mía como electricista en distintos domicilios. Muchas veces, en casos de urgencias, salir a cualquier hora, porque si me conocen, no los voy a dejar con el problema sin resolver. He realizado las instalaciones de construcciones nuevas muy grandes, casas de más de una planta, chalet, chacras. No trabajo en empresas porque eso requiere que uno tenga ayudante y yo siempre trabajé solo. Muchas veces me llevan al campo a hacer instalaciones, trabajos que me llevan mucho tiempo. También he hecho iluminación de espectáculos; durante años trabajé en Yaguarí. Ahora que está toda la instalación embutida, no requiere que se armen y desarmen las instalaciones de iluminación".Muchas veces lo hemos visto trabajar sin cortar la electricidad. Sobre esto le preguntamos: "Corto la electricidad cuando ya es inevitable y por demás peligroso, sino hago el trabajo con la electricidad activada. Eso lo da la experiencia, el conocer cómo van los cables. Alguna vez me ha "pateado", pero gracias a Dios no he sufrido accidentes graves como quedarme pegado. Una sola vez en que estaba arreglando un cable en el Molino, con la cinta de metal como que venía antes, ahora es plástica, se me da por pasarla para abajo. Cuando estaba tirando el cable, con el viento se mueve y se engancha con el fusible aéreo, pero con el auxilio de uno que estaba al lado mío, me pude desprender. Me sacudió bastante, me asusté, pero después seguí trabajando igual"."He trabajado en panaderías o en corralones de construcción en que dificulta si se corta la electricidad, por lo tanto trataba de hacer rápido la reparación. Yo conozco los peligros de este trabajo, conozco como van las instalaciones, no les tengo miedo, soy seguro, pero hay que conocer. La gente que no sabe debe cuidarse".A Camejito lo hemos visto mucho en los carnavales y desfiles. Sobre esta pasión nos habla: "Me gusta la música, el carnaval, las comparsas, las bandas con instrumentos de viento, que ya hay pocas. Le hice instalaciones a carrozas de "Si Si" o he andado con los de la música. Pero ya estoy grande para esto, me he ido alejando. Este año, a raíz de que estuve enfermo, fui sólo dos noches".Para finalizar, expresa: "Quiero agradecer a los que me han asesorado, por ejemplo los Piaggio. Poniendo atención, se aprende y se hacen los trabajos. Mientras me dé el cuerpo, voy a seguir".
