Asalto a mano armada en la frutería “Casualde”
El pasado sábado, la frutería Casualde, ubicada en la zona oeste de nuestra ciudad, sufrió un asalto a mano armada.
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Ayer, éste matutino informó sobre los avances que hubo en la causa a nivel policial. Hoy, fuimos en busca de la palabra de María José Casualde, dueña de dicha frutería y víctima del asalto, para que nos cuente lo sucedido."El sábado 13 estabamos yo, mi hija y dos empleadas, más una persona que había pasado a visitarnos y tres clientes. En ese momento entran dos masculinos, encapuchados los dos, uno muy violentamente gritando dame la plata, dame la plata, a lo que nosotros quedamos totalmente paralizadas, todas las personas que estábamos", comenzaba diciendo.Y continuaba, "en ese momento vuelve a gritar dame la plata, dame la plata, y el segundo masculino que estaba, tira un tiro con un arma al techo, nosotras y todas las personas que había en el local, seguimos totalmente paralizadas. Vuelven a gritar dame la plata, porque en si, como que estaban nerviosos y en ese momento, vuelven a tirar un segundo tiro como al costado, no apuntando a una persona específicamente, pero si al aire y bueno en ese momento, una de las chicas reacciono, una de mis empleadas y ahí fue cuando le dio la plata"En el exterior del local, había una tercer persona que, según nos cuenta Mará José, estaba haciendo "de campana", y a asimismo, apurándolos para que los delincuentes que estaban en el interior sustrajeran todo el efectivo de la caja. "La tercer persona que estaba afuera como que los apuro para que pudieran salir y bueno, salieron corriendo"En total, les robaron la suma de $40.000 (cuarenta mil pesos) en efectivo. "Fueron al efectivo, es más, te digo que había 8 personas en el local aproximadamente, nunca pidieron ni los celulares, ni fueron a mi escritorio que tengo computadoras y demás, evidentemente querían efectivo nada más", expresa María José.Con respecto a cómo se encuentran tanto ella, como sus empleadas, sostuvo "es una sensación horrible, una sensación que por un delincuente la vida de uno no vale nada, la verdad que la sensación que uno está trabajando y cualquier malandra porque si nomas, viene, y no solo le importa robar, sino vienen a arrebatarte la vida. Porque realmente fueron minutos en donde estuvimos en sus manos y la verdad que es feísimo"En la misma línea, agrega "muchas veces he escuchado, gracias a Dios estoy sano; y uno no tiene que agradecer, uno tiene que me parece, poder hacer algo desde su lugar, para activar y que esto no pase, porque no puede ser que diga gracias a Dios estoy vivo. No puede ser que vengan malandras y te roben tu esfuerzo, pongan en peligro tu vida, la vida de las chicas que trabajan, entonces es como también muy indignante"Para finalizar, alega que quizás los malhechores trabajan en un comercio y saben los horarios en los que hay más gente o la caja está más llena de efectivo. "Quizás ellos también trabajan en esto y la tienen estudiada en cuanto a que horario por ahí es más el monto más grande. No sé si habrá habido algo estudiado, pero si son medianamente conocidos, al parecer""Estamos viendo de qué manera nos vamos a manejar a partir de ahora, porque nosotros trabajamos con horarios corridos, son muchas horas que estamos acá adentro. Y ya en esta semana empezaremos a pensar de qué manera cuidar nuestra salud y bienestar", culmina.
