El cometa que apareció de “colado” en una imagen del telescopio Subaru
Un antiguo cometa del Sistema Solar acaba de convertirse en protagonista de una observación astronómica poco habitual. El 28P/Neujmin, descubierto hace más de un siglo, apareció de manera inesperada en imágenes obtenidas por el telescopio japonés Subaru, mientras los investigadores estudiaban otra región del cielo.
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El hallazgo resulta especialmente interesante porque el cometa se encontraba a más de 10 veces la distancia entre la Tierra y el Sol, cerca del punto más lejano de su órbita. A semejante distancia, el objeto prácticamente no presentaba la característica coma de gas y polvo que suele rodear a los cometas.
Esta particularidad permitió a los astrónomos observar directamente la luz reflejada por su núcleo y estudiar sus propiedades con un nivel de detalle poco frecuente.
Un visitante conocido
El 28P/Neujmin no es un cometa recién descubierto. Fue identificado en 1913 por el astrónomo soviético Grigori Neujmin y completa una vuelta alrededor del Sol aproximadamente cada 18,4 años.
Su núcleo tiene un diámetro estimado de unos 21 kilómetros y posee una superficie extremadamente oscura, que refleja apenas una pequeña fracción de la luz solar que recibe.
Su órbita es muy alargada: puede acercarse al Sol hasta unas 1,6 unidades astronómicas, mientras que en su punto más lejano puede superar las 12 unidades astronómicas, una distancia que lo lleva más allá de la órbita de Saturno.
Una oportunidad para estudiar un cometa “desnudo”
Normalmente, cuando un cometa se acerca al Sol, el calor provoca la liberación de gases y polvo de su superficie, formando la característica coma y, en algunos casos, una extensa cola.
Pero cuando estos cuerpos se encuentran extremadamente lejos del Sol, la actividad disminuye considerablemente. En el caso del 28P/Neujmin, los investigadores pudieron observarlo prácticamente sin esa envoltura, dejando expuesto el brillo proveniente de su núcleo.
Esto convierte a la observación en una oportunidad valiosa para estudiar cómo son las superficies de los cometas cuando se encuentran en las regiones exteriores del Sistema Solar y comprender mejor cómo evolucionaron estos antiguos cuerpos desde la formación del sistema planetario.
El caso también demuestra que, en astronomía, algunas de las observaciones más interesantes pueden surgir de manera inesperada: un cometa conocido desde hace más de cien años terminó apareciendo como un auténtico “fotobomber cósmico” en una imagen destinada originalmente a estudiar otra cosa.