El corazón de una madre no tiene límites
En esta ocasión, les contaremos la historia de dos madres y sus hijos. Gabriela Berisso con su niño Vicente Gotusso, de 5 años, y Yennifer Valdés con su niña Olivia Gotusso, de 3 años. Los pequeños son primos e inseparables, aunque hace algunos meses Yenni y Oli se mudaron a Mar Del Plata.
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De todas maneras, vienen seguido a la ciudad y la felicidad de los chiquitos al momento del reencuentro es increíble. A ellos les encanta juntarse en la casa de sus abuelos Norma y Eduardo para corretear por todo el lugar. Arman refugios con sábanas y almohadones, juegan a las escondidas y hacen participar a toda la familia de sus aventuras, aunque estas impliquen dar vuelta el hogar. Además de ser inquietos y andariegos, son dos personitas muy pero muy felices. Siempre te reciben con una sonrisa y con muchas ganas de jugar. Son divertidos, imprevisibles, pero sobre todo muy inteligentes, inocentes y cariñosos.Conmemorando el Día de la Madre, hablamos con ellas para que nos contaran un poco de sus vidas con sus hijos.Gabriela nos pudo decir que: "cuando tenía 30 años y Edu, mi esposo, 26, sentimos la necesidad de tener nuestro primer hijo. Hacía 10 años que estábamos de novio y conviviendo, así que nos pareció una buena idea. Lo deseábamos mucho. Queríamos tener con quién compartir todo lo que vivíamos día a día. Al poco tiempo, nos enteramos que estábamos en la dulce espera.Todo lo que uno planea no incluye que el bebé se adelante y haya algunos problemas, pero fue lo que nos sucedió y mi niño no podía esperar llegar a este mundo. Él nació de 8 meses, un 23 de febrero, con poco peso y en la desesperación de tener que llevarlo a Neonatología de Paraná, fue que apareció un ángel a quien siempre voy a estar agradecida. Ese ser de luz, se llama Judith Gottuso, tía de Vicen.Ella organizó todo, ya que es una médica pediatra muy importante en la ciudad de Buenos Aires, e hizo posible la internación en Neo. Así que ni bien nacido mi bebé, partimos a Paraná. Estuve acompañada por mi madre en el viaje en ambulancia. Mi esposo y demás familia, viajaron también pero aparte. Allí lo internaron y fue evolucionando muy bien por suerte. Subió de peso y luego de 5 días pudimos hacer realidad nuestro sueño que era comenzar a ser padres de nuestro muy esperado Vicente.Vivir con él y ser padres no es algo fácil pero tampoco difícil. Como madre hago lo que siento y lo que creo que es mejor. Siento que aprendemos juntos cada día. Él nos enseña muchas cosas y me veo reflejada en gestos, frases que ante un reto hacen que terminemos todos riendo. Ser madre es lo más lindo y puro que me ha pasado. Verlo crecer, aprender, reír, caerse y levantarse me hace sentir muy orgullosa y plena. La llegada de mi hijo me emociona y agradezco a Dios cada día que él esté en nuestras vidas".Yennifer nos pudo contar que: "cuando me enteré que estaba embarazada, a las 8 semanas, yo tenía 16 años. Para mí, si bien estaba en pareja con su papá, fue algo muy difícil de aceptar por la gente y el qué dirán. El día que escuché por primera vez sus latidos, me enamoré por completo de este bebé que venía en camino.A las 17 semanas de gestación, me enteré que íbamos a ser padres de una nena y ahí supimos que llegaba nuestra hermosa Olivia. Ella nació un 7 de febrero en el hospital, a las 15:07hs, y por parto natural luego de una larga y dolorosa pero muy hermosa espera. Pesó 3,510kg, era y es una bebé preciosa.Hoy en día tiene 3 años y 8 meses de edad. Es una niña demasiado simpática y mañosa. Siempre quiere jugar, andar descalza y comer muchos helados. Nuestros días se basan en correr todo el tiempo y sobre todo charlar mucho. A ella le gusta hablar hasta por los codos. Además, amamos ir a la playa con los juguetes para la arena y pasar la tarde tomando terere.A la fecha y por el momento, estamos las dos viviendo lejos de la mayor parte de nuestra familia por cuestiones laborales y académicas. Estamos las dos en otra ciudad con mi papá, su abuelo, pero venimos siempre que podemos de visita para que todos puedan verla, notar sus cambios, progresos y logros.Olivia es una niña muy hermosa, alegre, vivaz y feliz. Sin dudarlo, ella es lo mejor que me pasó y me está pasando en toda mi vida".
