EL TRASFONDO DE LOS ESTALLIDOS SOCIALES EN AMÉRICA LATINA II
Este artículo es una segunda versión de uno publicado recientemente en el número de noviembre de 2019 del periódico mensual AMAGI-Desarrollo Humano.
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Es una reflexión para tratar de comprender el hecho de que, desde hace unos años, en América Latina se producen estallidos sociales, fuertes reacciones de grupos sociales, como respuesta a algunas medidas de los gobiernos que, observadas aisladamente, no son de gran significación: dos ejemplos recientes son los que se produjeron en Ecuador y Chile, en respuesta a medidas que producían un aumento del precio de los transportes. Cabe preguntarse si hay alguna causa o causas que los explique. Entiendo que la pista para encontrar al menos una causa la dio una mujer chilena, cuyos comentarios escuché por radio: la decisión del gobierno es la gota que rebasó el vaso. Ahora bien, cabe preguntarse por qué ese vaso de la paciencia ya estaba medio lleno.Hay una clara causa: desde hace unas décadas, se ha producido en casi todos los países del mundo (no sólo en América Latina) una muy fuerte concentración del ingreso y de la riqueza en manos de los más ricos (el economista francés Piketty lo ha demostrado con mucha información estadística). Según datos del World Inequality Report (del año 2018, el 10% más rico de la población recibe el 37% del ingreso total en los países europeos (es una media de todos los países); el 41% en China; entre el 46-47% en Rusia, EEUU y Canadá y el 55% en los países del África Subsahariana. Para evaluar estos datos, debe tenerse en cuenta que, si la distribución fuese absolutamente equitativa, el 10% de la población debería apropiarse de también un 10% de la tarta. Sin embargo, ese 10% más rico recibe entre el 40% y la mitad o más de la tarta (si, por ejemplo, la población total fuese de 10 personas, el más rico se apropiaría de entre el 40% y más de la mitad de los ingresos del país). Además, el Informe confirma que desde los años 80 han crecido las desigualdades. No es difícil encontrar un superrico cuyo ingreso anual sea superior al de algún país de África. Desde la crisis de 2007/8 en varios países aumentó la riqueza de unos pocos; y los más pobres lo fueron aún más: no es cierto que todos sufrieron y pagaron la crisis. Los pobres pagaron una crisis a la que no contribuyeron, porque ella se inició en el sector financiero especulativo -no el que debe servir a la producción- de EEUU y luego se extendió, como reguero de pólvora, a todo el mundo. Fue así porque de hecho hay un solo sistema financiero mundial, en el que todos los operadores están interconectados. Cada vez que hay una crisis, se aplican las llamadas "políticas de ajuste", que conllevan medidas que reducen las políticas sociales y los salarios reales a la vez que aumenta el desempleo; y así ocurrió durante los años posteriores a la crisis mencionada."...En algunos ámbitos se considera a Chileun ejemplo de crecimiento económico,pero sus frutos no han llegado a los más pobres......Bolivia es uno de los más pobres de América Latinay con la más alta concentración del ingreso..."Ecuador y Chile son un ejemplo de lo que está ocurriendo en el capitalismo actual, pues se caracterizan por la muy fuerte concentración de la riqueza, del ingreso y del poder en pocas manos. En algunos ámbitos se considera a Chile un ejemplo de crecimiento económico, pero sus frutos no han llegado a los más pobre. Bolivia, que ha "explotado" recientemente, es uno de los más pobres de América Latina y con la más alta concentración del ingreso: según datos del último "Panorama Social de América latina, 2018" (publicado por la CEPAL) de los países del continente para los que hay datos, es el que tiene una mayor proporción de pobreza y de pobreza extrema (que significa que no les alcanza para alimentarse bien), 35% y 15% respectivamente. Además, la participación de la remuneración de los asalariados en el PIB (aproximadamente igual al ingreso total) cayó 8,4 puntos porcentuales entre 2003 y 2014. Estas situaciones crean, por sí solas, las condiciones para que se produzcan fuertes reacciones sociales."La democracia tiene que ser inclusiva necesariamente.Por eso no puede existiruna sociedad aporófoba y democrática."A ello debe agregarse otra causa, que frecuentemente acompaña a la anterior: el desprecio o la desconsideración de los poderosos a los pobres; que en América Latina frecuentemente tienen orígenes indígenas. La filósofa Adela Cortina acuñó la palabra "aporofobia", para definir el rechazo al pobre. Ella afirma que hay una discriminación universal a las personas sin recursos; y que la aporofobia va en contra de la dignidad humana y es excluyente. La democracia tiene que ser inclusiva necesariamente. Por eso no puede existir una sociedad aporófoba y democrática. Y todas las sociedades que conozco, dice Adela Cortina, son aporófobas. Los grupos sociales que son víctimas de la aporofobia no sólo desean mejorar sus condiciones económicas, sino que también reclaman respeto; que su opinión y su suerte en la vida sean tenidos en cuenta por los gobiernos.Según una antigua tesis prevaleciente en la teoría económica, el crecimiento económico es incompatible con la mejora de la equidad en la distribución del ingreso: en otras palabras, a mayor justicia distributiva menor dinamismo económico. Pero, actualmente, se ha demostrado que esta disyuntiva es falsa. Crecen más los países más justos en la distribución de los frutos del proceso económico; incluso lo han reconocido, y han hecho estudios sobre este tema, organismos internacionales, como el FMI y el Banco Mundial.Carlos LegnaVerna, [email protected].
