Dr. Bernardo “Cacho” Gandini
Entre lo vocacional de las profesiones y la supervivencia saludable 3ª Entrega
La realidad profesional y laboral de muchos profesionales los llevará a la necesidad de compatibilizar: una “profesión del corazón” y una “profesión del estómago”. Por la del corazón entenderemos a aquella cuya vocación nos conduce a no dejar de ejercerla, a pesar de las dificultades que se deban afrontar; por la del estómago, por denominarla de alguna forma, a aquella que nos permite vivir con cierta dignidad y, entre otras cosas, desempeñar la del corazón y realizarnos como personas. Estas decisiones pueden estar dentro del “arte de vivir”, frente a determinadas realidades, en la que cada uno sabe el costo que ello implica.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/330/0000330965.jpg)
Las profesiones suponían invertir demasiado tiempo y sus rendimientos se esperaban muy a largo plazo; hay que pensar en los años de estudio que se requieren, para alcanzar una profesión.La cultura consumista acepta al futuro inmediato y depende de la velocidad y capacidad individual para salir del pasado. En esta modernidad líquida, se acepta plenamente que todo lo que existe está condenado a cambiar y nada perdura eternamente. Los ciclos son cada vez más rápidos y nos prevenimos contra la inmovilidad. Hablar de trabajo líquido, es afrontar esa realidad líquida en la forma cambiante de relacionarnos con nuestra profesión. Hoy se vive, únicamente en presente e invalida el pasado y el futuro, lo que imposibilita establecer vínculos a largo plazo en el mundo laboral, flexible por si fuera poco, en los espacios afectivos e incluso en la vida íntima.En la cultura "presentista", la libertad de elegir y desechar ipso facto, se traslada a todos los ámbitos de la vida. La libertad ha quedado reducida a los dictados del consumo. Somos libres en la medida que nos acoplamos a la lógica de la elección instantánea y el olvido rápido. El nivel de velocidad es directamente proporcional a la intensidad del olvido. Nos impregnamos de la aptitud para eludir juramentos de lealtad, a nada y a nadie, "per saecula saeculorum". Si dichas generaciones no se adaptan al cambio, sencillamente dejan de ser útiles socialmente y sacados del mundo real. La contradicción más difícil de aceptar, es la de algunas profesiones y su relación con honorarios/remuneraciones/poder adquisitivo/status socio-económico, a pesar de la responsabilidad social que implican, con respecto de ciertas carreras deportivas, de la moda, jurídicas, políticas, etc. Habitualmente, el discurso con que se juzga el valor de dichas tares profesionales, contrasta con las valoraciones sociales y económicas.Estas inequidades profesionales inciden en los comportamientos y conductas que se observan en la vida cotidiana, en las que usuarios y profesionales se sienten rehenes de un sistema, que afecta la calidad de vida y los verdaderos valores de la escala social.De modo constante, se nos incentiva y predisponea actuar de manera egocéntrica y materialista.Zigmunt Bauman
