Escuelas: ¿cómo actuar ante situaciones complejas?
Desde el Consejo General de Educación repartieron una serie de documentos que establece "pautas concretas para abordar casos de violencia, hostigamiento, problemáticas de salud mental y la presencia de armas o sustancias ilegales dentro del ámbito educativo". El Debate Pregón elaboró un resumen de los materiales.
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Guía de Intervención Escolar: Cómo Actuar ante Situaciones Complejas en las Aulas
El Consejo General de Educación (CGE), en sintonía con marcos nacionales y provinciales, ha distribuido una serie de pautas y protocolos destinados a transformar la escuela en un espacio de cuidado y protección. Ante la emergencia de situaciones de violencia, acoso, salud mental o consumo de sustancias, la premisa fundamental es el paso de una "lógica de prevención de riesgos" a una "pedagogía del cuidado", donde educar y cuidar son acciones inseparables. A continuación, se detallan las pautas concretas para abordar estas problemáticas en el ámbito educativo:
1. Violencia y Abuso Sexual Infantil (ASI)
El protocolo vigente en Entre Ríos establece que el docente no debe ser un investigador, sino un agente de detección.
Informe de Sospecha: Es la herramienta clave para activar el protocolo. No se requiere certeza, solo la sospecha. El docente debe registrar el relato del niño de forma textual, sin corregirlo, confrontarlo ni profundizar en indagaciones que puedan revictimizarlo.
Circuito de comunicación: La escuela debe poner la situación en conocimiento del Defensor Público de turno en un plazo no mayor a 24 horas. Es fundamental destacar que la escuela "pone en conocimiento", no realiza una denuncia policial directamente, salvo en casos de urgencia médica.
Actitud adulta: Se debe creer el relato, desculpabilizar al niño y valorar su valentía al contarlo.
2. Hostigamiento y Violencia entre Pares (Bullying y Ciberbullying)
Se define como una agresión intencional y sistemática que involucra no solo a agresores y agredidos, sino a todo el grupo como espectadores.
Intervención institucional: La escuela no puede ser ajena a lo que sucede en las redes sociales, ya que lo digital afecta la convivencia física y viceversa.
Sanciones formativas: Se rechaza el castigo punitivo o la expulsión. Las sanciones deben ser pedagógicas, graduales y buscar que el estudiante comprenda el daño causado y asuma su responsabilidad.
No etiquetar: Se deben evitar términos como "víctima" o "victimario", entendiendo que son niños en proceso de formación de su identidad.
3. Problemáticas de Salud Mental y Riesgo Suicida
El abordaje se centra en la corresponsabilidad con los equipos de salud mental.
Primera Ayuda Psicológica (PAP): Consiste en la escucha responsable y contención no especializada. Se trata de estar disponible, sin juzgar ni presionar para que el otro hable, simplemente alojando su sufrimiento.
Detección de señales: Se debe prestar atención a cambios súbitos de conducta, aislamiento, llanto inconsolable o expresiones de desesperanza.
Posvención: Tras un intento de suicidio o un hecho consumado, la escuela debe realizar un trabajo con el entorno cercano para detectar nuevos riesgos y encauzar el duelo, evitando discursos "vitalistas" que minimicen el dolor.
4. Presencia de Armas o Sustancias Ilegales
Las pautas buscan priorizar la seguridad sin criminalizar al estudiante.
Sustancias (Consumos Problemáticos): Se debe interpretar el consumo como un signo de malestar y no solo como una falta disciplinaria. La escuela debe acompañar la trayectoria educativa del estudiante, flexibilizando horarios si es necesario, y orientar a la familia hacia centros de salud mental.
Seguridad: Si un estudiante ingresa con elementos peligrosos (armas), se deben tomar los recaudos para apartarlos siguiendo principios de seguridad. Solo si las medidas iniciales fallan y el riesgo es grave, se solicita la intervención de la fuerza pública.
Evitar la exclusión: El objetivo es mantener el vínculo del estudiante con la escuela, evitando que el consumo sea motivo de expulsión automática.
Recomendaciones Generales para Equipos Docentes
No actuar en soledad: Las intervenciones deben ser colectivas y acordadas institucionalmente para no exponer individualmente a los docentes.
Confidencialidad: La información sensible debe ser tratada con extrema reserva para proteger la intimidad del estudiante y evitar rumores o “radio pasillo”.
Red Territorial: Cada escuela debe contar con un recursero local con contactos de centros de salud, comisarías, juzgados y organismos de protección de derechos (como el COPNAF o la Línea 102).
La escuela, según estas pautas, no es un tribunal que juzga, sino una red de seguridad y contención que debe garantizar que el paso por las instituciones educativas sea una experiencia libre de violencias.