¡Feliz Día del Padre les desea “El Debate Pregón”!
El “Día del Padre” es un día conmemorativo en el cual se celebra su figura dentro de la familia. Las vivencias de los padres difieren mucho de una familia a otra, y muchas veces no es necesario ser padre biológico para sentir ese afecto especial.
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Ocurre además que es un día que se corre detrás de regalos, pero debemos pensar que el mejor obsequio es el cariño, ese que le debemos brindar todos los días. El mejor regalo para todo hombre son los hijos; y para todo hijo es tener un padre que lo guíe y lo proteja."El Debate Pregón" les entrega imágenes y vivencias para celebrar este día tan especial. -------------------------------------------------------------------Ser Papá del corazón de siete chicosDiego Bustamante tiene 37 años y desde hace un año y medio es Papá del corazón de siete chicos. Seis de los cuales viven con él.Diego es uno de los fundadores de "Pata Pila" una Asociación Civil fundada en el 2015, la cual acompaña a las familias más pobres del país y alejadas de todas las posibilidades, y se enfoca en la prevención de la desnutrición infantil y el desarrollo comunitario. Actualmente cuenta con tres regiones en el norte de Salta, en Mendoza, en Gualeguay y en Buenos Aires.Fue justo en dicha asociación que conoció a quienes hoy, son sus hijos. Ante esto y teniendo en cuenta que hoy se celebra el Día del Padre, Segunda Sección dialogó con Diego para que nos cuente sobre su experiencia."Ser padre se dio fruto de haberse encontrado en el camino de la vida, nos conocimos en 2014, cuando ellos vivían con sus padres, luego la justicia intervino y los chicos entraron a un hogar en Añatuya, Santiago del Estero", comenzaba diciendo. Y continuaba, "ahí empezamos todo el proceso de vincularnos y después de unos años se dio la posibilidad de ofrecerles si querían que vivamos juntos. Empezamos a soñar la idea, estuvimos todo un año de proceso con la justicia, hasta que finalmente me otorgaron la tutela de los 7 chicos, son 6 varones y una mujer. La mujer vive en Añatuya y los chicos viven acá en Gualeguay conmigo"Si bien los chicos tienen a sus padres en Santiago del Estero y Diego es consciente de dicha realidad, sostiene que, para él, ser padre del corazón es un desafío personal enorme. "Tiene mucho que ver con querer acompañarlos, querer estar cerca de ellos, que puedan crecer como se merecen, que estén sanos, fuertes, que puedan soñar un futuro, estudiar, tener una profesión y que puedan obtener en la vida todo lo que sueñen y la vida les desafíe", expresa.Y prosigue, "el ser padre tiene que ver con un lugar desde donde uno se coloca, donde uno quiere al otro, como lo cuidas, los aconsejas, los acompañas en la vida, en ocuparte de ellos en las cosas pequeñas, en que no les falte nada, en que tengan su techo, su comida, que estudien, en ir guiándolos con las oportunidades que van surgiendo".En la misma línea, alega que "la paternidad se va forjando de a dos, entre cada uno de ellos y conmigo. Con cada uno se va forjando una relación muy particular y muy propia, y yo también voy intuyendo como es, como se comportaría un padre, como quiere un padre, como siente, que miedos tiene. Hoy me encuentro transitando esa experiencia y explorando ese discernimiento, un criterio para poner límites, para acompañar y para ser para ellos un lugar de apoyo y empuje para que salgan adelante en la vida"Cerca del final le consultamos si tenían proyectos conjuntos, como familia y alegó, "hoy tenemos el proyecto de tener un techo propio acá en Gualeguay, pudimos conseguir un terreno ahí cerca del 80 viviendas y vamos a poder construir, estamos viendo quienes nos ayudan para poder concretar el sueño de tener un techo propio y que ya nos quedemos a vivir en Gualeguay para siempre, si Dios quiere"Para finalizar, afirma que tiene muchos agradecimientos, principalmente "el de haber podido formar esta familia con ellos, de haber tenido la oportunidad tan linda que me dio la vida de poder acompañar a siete vidas tan ricas""Como deseo para éste día, es el seguir transcurriendo el proceso que se está dando, hace un año y medio que ya vivimos juntos y cada vez se vuelve más sólido, más profundo y también vamos avanzando, tanto ellos como yo", culmina. -------------------------------------------------------Los Matorra, amor de familia y pasión musicalConversamos con tres generaciones de la familia Matorra, Tachi, su hijo José y su nieto Augusto, quienes comparte valores, actividades y el gusto por la música.Tachi Matorra: "Tengo 3 hijos, José, Silvina y Natalia. En la niñez de ellos, prácticamente vivían con mis padres porque Rosa, mi esposa, trabajaba en el campo, recorrió escuelas de varias distritos ejerciendo la docencia hasta que llegó con cargos directivos a nuestra ciudad, donde se jubiló. Mi actividad comenzó en el estudio del contador Palma, a quien tuve de profesor en la Escuela de Comercio. Allí trabajaba con Carmelo Messina, Pedro Amarillo, Teresita Carboni. De ahí me incorporé a la Cooperativa de Crédito, luego Banco Mesopotámico que cuando cierra pasé a trabajar en Peletera Gualeguay dedicándome a lo contable, al igual que en frigorífico El Minuán, Manterola, Tarjeta Local, estancia El Rodeo, todos en forma simultánea. Con la actividad inmobiliaria y como productor de seguros comencé cuando me dediqué a la política. Como necesitaba trabajar en algo independiente, el Dr. Galante me cedió un local y ahí comencé.Los tiempos libres eran pocos, así que disfrutábamos de la familia los fines de semana, aparte de tener grandes amigos con sus hijos.De mis hijos tengo la satisfacción de son muy cumplidores con el estudio, con la disciplina, con los principios que hoy se han perdido mucho, y así continúan hoy. De ellos tengo 7 nietos, Augusto y Valentina, de José; Matías, Joaquín y Santiago, de Silvina, y Tina y Suri, de Natalia. Ya retirado de la actividad, disfruto mucho a los nietos, que son varios, gracias a Dios, ya que nosotros éramos solamente dos hermanos.En cuanto al gusto musical, considero que es parte de la genética porque mi padre, Marcos Matorra, fue guitarrista y cantor de varios grupos musicales, también escribía algunas letras. Él me regaló una guitarra cuando tenía 10 años y empecé a estudiar con el maestro Gómez, luego con Marita Surraco que nos llevó a escenarios junto con "Matraca" Herrero, luego nos reunimos con Beto Mac Kay, Tati Parma, Titi Benvenuto, Lito Morón actuamos en los clubes. Más adelante fueron el Negro Ercheverry, E. González, Rodrigo Ayala, Omar Massoni. Surgió Entre Ríos 5 que nos dio muchas satisfacciones. Toda esa actividad familiar se fue conjugando en vocaciones y pasiones con mi hijo y mis nietos".Por su parte, José Matorra, nos comenta: "Como decía papá, mi abuelo era una persona especial, siempre junto a su familia. Con él jugaba a las cartas, al ajedrez, con la música. Él me regaló la primera guitarra que la conservo como una joya. Mis hermanas y yo estábamos mucho con los abuelos; de ellos tengo los mejores recuerdos; guardo aromas y sabores de su casa. Más adelante mis padres hicieron su casa en la calle Pancho Ramírez, de ahí tengo hermosos recuerdos, desde la época en que estaban con Entre Ríos 5 me extasiaba con los ensayos y las actuaciones. Me acuerdo que me invitaban a cantar en festivales con ellos. Siempre el folclore estaba presente en mi repertorio, aún hoy, aunque interpreto también otros géneros. Con Augusto fue un pedido de él que lo acompañara la primera vez; me sorprendió mucho, me gusto. Valentina tiene buenas condiciones vocales, es autodidacta, toca el ukelele y la guitarra. La facilidad que le dan a los chicos los tutoriales de internet son muy importante, algo que no existía cuando yo comencé.
