Hoy: María Eugenia Barrandeguy, desde Melbourne, Australia
3º parte
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/461/0000461291.jpg)
Hoy María Eugenia nos comenta en qué ocupa su tiempo libre después de su jubilación. Su vida familiar y fuera de ella, inquieta, solidaria, con deseos de seguir aprendiendo son las claves para sentirse bien.
¿En qué ocupó mi tiempo desde julio 2019? Después de pasar casi un mes festejando mi retiro y por el otro lado, mis 70 años, llegó el momento en que me pregunté: ¿y ahora qué? ¡Vengo trabajando de los 17 años y de pronto no tengo nada para hacer! Decidí tomarme tiempo para mí, para hacer lo que quisiera, cosas simples como tomar unos matecitos por la mañana sentada en mi jardín, escuchar música, dedicarme a mis plantas, ver amigos, reunirnos a tomar un café y tener largas charlas.......Todo esto y mucho más sabiendo que tenía todo el tiempo del mundo, ¡total mañana no tengo que ir a trabajar!!!
Así pasaron casi 8 meses, y me dije a mi misma: es hora de hacer algo, no sólo por mí, sino también por quien lo necesite. Sentí que este país me ha dado muchas cosas buenas, por lo tanto quería dar algo de vuelta a la comunidad. Y así lo hago: martes y jueves trabajo de voluntaria en una compañía muy similar a la Cruz Roja, donde hay gente con discapacidad mental o física ¡que también trabajan con nosotros! Esta compañía ayuda mucho a gente que escapan de sus propios países que están en guerra y llegan sin nada, no solamente emocionalmente quebrados, sin idioma, han perdido familiares y tienen que volver a empezar de cero. Después que les consiguen donde hospedarse, nosotros les conseguimos todo lo que necesitan para la casa, ropa para los mayores y los niños, alimentos.
Realmente cuando salgo de trabajar me siento muy bien de poder ayudar a quien lo necesita y, como mi mamá decía siempre, hay alguien que está peor que nosotros.
Acá, un fin de semana, nos fuimos a tomar un helado a unos 100 km. de casa, donde hay una isla muy bonita que tiene muchos koalas. Tratamos de sacarles fotos, pero duermen 20 horas por día y son muy tímidos, ¡hermosos! Se alimentan de las hojas de los eucaliptos. Si bien existen muchas variedades distintas de este árbol, ellos, a pesar de su nariz bien chatita, seleccionan los 4 tipos de eucaliptos que les gusta.
También, muy en contra de mi voluntad, camino entre 4/ 5 km por día, cuidamos con mi esposo nuestros nietitos dos veces por semana, y también dos veces por semana hago caligrafía porque me encanta. Además trato de de aprender un poco más de tecnología y ahí me doy cuenta la edad que tengo. Si bien la tecnología es algo maravilloso para una cantidad de cosas, especialmente en ciencia, medicina y muchas cosas más, a mí me abrió las puertas a una cantidad de amigos, compañeros de escuela y vecinos que hace más de 50 años que no veo. Para mí ha sido algo hermoso, jamás me imaginé algo así, encontrarme con tantas personas que pasaron por mi vida en mi querido Gualeguay.
Le pido a Dios que me dé la oportunidad de viajar pronto para encontrarme con todos en un fuerte y cálido abrazo. Y...., después..., llenar una canasta con factura fresquita, galletas, tortitas negras, algún pastelito y nos vamos a tomar mate debajo de los sauces en el Parque Quintana. Son las cosas simples qué me harán súper feliz.... ¿Nostalgia?..., por supuesto, y muchas.
