Carnaval 2020
La cola para conseguir abonos para el Carnaval 2020, se extendió durante cuatro días
El lunes a partir de las 8.00hs la Oficina de Turismo, perteneciente a la Municipalidad de Gualeguay, abrió sus puertas y vendió los primeros 30 abonos para el Carnaval 2020. Lo novedoso es que, la cola para la obtención de estos lugares preferenciales, se extendió durante cuatro días.
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La Municipalidad de Gualeguay, el pasado lunes 9 de diciembre, dio inicio a la venta de abonos para disfrutar de las nueve noches de los Corsos de Gualeguay.Recordemos que la Secretaria de Turismo, Cultura y Deportes, la señora Carolina Larrateguy, anunció por conferencia de prensa el jueves 5 del corriente mes, como serían las modalidades de venta. "A partir del día lunes 9 de diciembre saldrán a la venta a la manera tradicional, es decir la gente que se acerque hasta la oficina de turismo va a poder sacar y elegir los primeros 30 abonos y el día miércoles por internet se podrán adquirir 60 abonos", comentaba.Lo insólito y novedoso de la situación es que, previo al anuncio en conferencia de las autoridades municipales, ya había gente agolpada en las inmediaciones de la Oficina de Turismo. Se supone que de alguna forma se filtró la información y es por ello que los primeros interesados, no dudaron en acercarse al edificio municipal ubicado en "5 esquinas".Pasadas pocas horas del anuncio de la Municipalidad, los treinta lugares que saldrían a la venta cuatro días después, ya estaban ocupados. Lo cierto es que, muchos ciudadanos amantes del Carnaval, no dudaron un segundo en instalarse y realizar, a modo de acampe, una cola para obtener el abono que le daría el pase a la alegría durante nueve noches. Jóvenes y adultos, gualeyos de todas las edades estuvieron compartiendo durante cuatro largos días el mismo espacio y con el mismo objetivo: obtener un abono para una nueva edición del Corso.Hubo, como en todos los ámbitos, traspiés, si bien nadie obligo a las personas a realizar esta cola, muchos coincidieron en que no recibieron una suerte de apoyo u organización por parte de la Municipalidad. Un grupo de los allí reunidos, por iniciativa propia, decidieron repartir números y, anotar en una libreta, el orden en el que cada uno de los interesados, había llegado a hacer la cola. Para de esta manera evitar inconvenientes a la hora de abrirse las puertas el lunes 9. Otro de los inconvenientes era la falta de baños para los allí presentes, ya que el sanitario de la Oficina de Turismo tenía en su puerta un cartel con el escrito "clausurado", lo cual resulto extraño para las personas agrupadas allí que, para ir al baño, debían dirigirse a la estación de servicio GNC cerca del lugar, o a un Parri-pollo que se encontraba cruzando la Avenida.De todas maneras, los amantes del carnaval, pudieron sortear estos obstáculos y lograr llegar en condiciones a la apertura de las puertas el lunes. Se han leído en redes sociales muchas críticas hacia ellos, tildándolos de que "no trabajan", que "son mantenidos", que "si había una cola para buscar trabajo, doblaban o seguían de largo", entre otras tantas injurias que han sido despotricadas. Pero lo cierto es que, todos los que estuvieron allí durante cuatro días, con mate, anécdotas y charlas de por medio para pasar el tiempo, trabajan y buscaron la forma de poder turnarse con sus amigos o familiares, para no dejar de lado sus responsabilidades y mantener el lugar que habían obtenido en la fila.Hay algo que es importante, estos cuatro días de cola no solo sirvieron para obtener un abono, para hacer sociales y lograr nuevas anécdotas y conocidos, sino que también, sirvió para generar una fuente de trabajo para quienes necesitan, efímera y corta, es verdad, pero muchos de los que querían un abono y no podían hacer la cola en ciertos horarios, contrataron a personas que estaban, y aun hoy, están en búsqueda laboral, para que hicieran por ellos la fila y así poder ganarse unos pesos.Lo que dejan estas cuatro jornadas es claramente, una nueva forma de repensar la venta de abonos para el próximo año, o por lo menos la organización de la misma. Ya que no se puede tener a personas a la intemperie, sin sanitarios accesibles, sin agua y sin ningún tipo de organización abalada por la Municipalidad. Si bien se agolparon por iniciativa propia en el edificio municipal, fue para lograr obtener un abono para disfrutar las 9 noches del Carnaval, lo cual genera ingresos a la Municipalidad, ya que dichos abonos deben pagarse en la Tesorería del edificio ubicado en calle 3 de Febrero y la plata obtenida, es destinada de manera directa al Municipio.
