La exportación de ovejas de refugo y su impacto en Gualeguay y Entre Ríos
El comercio exterior revaloriza esta categoría, históricamente descartada, y abre una nueva oportunidad para la carne ovina argentina. Sin embargo, el desarrollo de este negocio expone límites productivos, sanitarios y de escala que condicionan su continuidad en el tiempo.
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La reciente exportación de ovejas de refugo a mercados de Oriente Medio pone en valor una categoría históricamente relegada en el mercado interno y abre una nueva oportunidad para la carne ovina argentina, aunque también expone desafíos estructurales vinculados a la formalización productiva, la escala, la previsibilidad comercial y la necesidad de articular políticas públicas y acuerdos privados que permitan sostener estos negocios en el tiempo.
Exportación de ovejas de refugo: cómo se abrió el mercado de Oriente Medio
Tomás Pirán, empresario y exportador argentino, explicó a AIRE Agro que existe una oportunidad concreta para para esta categoría que no tiene posibilidades en el mercado interno. La demanda de Oriente Medio, que incluye tanto ovinos como caprinos, es prometedora porque “el mundo musulmán es uno de los mayores demandantes de carne ovina a nivel global”.
Con más de tres décadas en la comercialización internacional de carnes, el exportador señaló que actualmente compran animales en 16 provincias. En estos envíos, las ovejas provienen principalmente de Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe y Buenos Aires. En el caso entrerriano, explicó que el trabajo demandó más de un año y surgió como una iniciativa privada, que incluyó la búsqueda de un frigorífico habilitado para faena bajo rito halal, proceso que se concretó en el Frigorífico Argentina Alimentos de Gualeguay.
Pirán remarcó que estas oportunidades comerciales implican recorrer toda la cadena: desde la prospección de clientes en ferias y viajes internacionales hasta la articulación con productores y frigoríficos para cumplir con exigentes condiciones sanitarias y religiosas. “Es un trabajo integral”, sintetizó.
Articulación público-privada y certificaciones para la carne ovina
La concreción del envío requirió la intervención del Senasa para las certificaciones sanitarias y la articulación entre exportador, productores y frigorífico. En ese marco, fue clave el rol de José Mouliá, exministro de la Producción de Entre Ríos y actual representante del Gobierno provincial en Buenos Aires, quien impulsó las gestiones necesarias.
Mouliá sostuvo que los productos entrerrianos tienen alto potencial de inserción internacional y destacó la importancia de promoverlos a partir del conocimiento de la producción local y del trabajo con empresarios regionales. En este primer envío se faenaron 1.180 ovejas y corderos de productores de los departamentos Concordia y Gualeguay, con destino al Sultanato de Omán.
Producción ovina en Entre Ríos: oportunidades para la oveja de refugo
Mariano Ferreira, responsable del Módulo Ovino del INTA Paraná, explicó que en Entre Ríos el principal producto ovino es el cordero, que para exportación debe alcanzar una res con un peso promedio de 22 kilos. “Se trata de una res internacional grande, apta para cortes, por eso es necesario ese peso”, precisó. Y señaló que la exportación de ovejas de refugo representa una oportunidad, especialmente para establecimientos de mayor escala, al permitir valorizar una categoría relegada.
Desde el sector productivo, Ricardo Garzia, dirigente de la Cooperativa Agropecuaria Federada Gobernador Mansilla, señaló que más del 80 % de la producción ovina entrerriana se desarrolla de manera informal, lo que limita el acceso a mercados internacionales. A ello se suma la restricción del stock ovino y la falta de políticas de fomento.
Garzia indicó que este envío se basó en hembras de descarte, disponibles en esta época del año, y remarcó que la eliminación del fideicomiso de la Ley Ovina dejó al sector sin una política nacional activa. A nivel provincial, mencionó créditos anunciados que aún no fueron desembolsados.
Para crecer, subrayó la necesidad de inversiones que permitan retener vientres, aumentar la majada, mejorar pasturas e infraestructura.
Según datos oficiales, a marzo de 2025 Entre Ríos contaba con unas 667 mil cabezas ovinas, de las cuales 365 mil son ovejas y el resto carneros, corderos, borregos y capones.
(Fuente: Aire Agro).