La inflación y los sueldos en Gualeguay: a propósito del 31,5%
El Gobierno nacional celebró que 2025 cerró con la inflación más baja en ocho años, según el INDEC. Pero en Gualeguay, mientras algunos sectores lograron empatarle al IPC, otros quedaron muy por detrás y profundizaron la pérdida de poder adquisitivo. Docentes, estatales, policías, comercio y frigoríficos: quiénes ganaron, quiénes perdieron y cuánto.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró 2025 con una inflación acumulada del 31,5%, según el informe oficial del INDEC publicado en enero de 2026. Solo en diciembre, la suba fue del 2,8%, consolidando —en palabras del Gobierno nacional— “el menor registro anual de inflación en ocho años” y un dato que fue celebrado públicamente por el presidente Javier Milei y su equipo económico.
Sin embargo, detrás del promedio nacional, el impacto de la inflación sobre los ingresos fue muy desigual. En una ciudad como Gualeguay, con fuerte presencia de empleo público, comercio, fuerzas de seguridad y actividad industrial vinculada a frigoríficos, el balance del año muestra ganadores relativos, empates forzados y perdedores claros.
Empleados municipales: por encima pero con montos en negro
Ha sido un capítulo recordado de nuestra ciudad el conflicto gremial que mantuvieron el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Gualeguay y el Ejecutivo. En declaraciones a los medios de comunicación, funcionarios del DEM detallaron que, hasta antes del conflicto, los trabajadores municipales habían obtenido un aumento del 30% de sueldo durante el 2025. Cabe recordar que el conflicto finalizó con una suma fija en negro que representa un 16% de aumento y será incorporada durante 2026 al salario.
En conclusión, los municipales le ganaron a la inflación oficial del INDEC pero con esa salvedad.
Docentes y estatales provinciales: el “empate” con el IPC
En Entre Ríos, tanto docentes como trabajadores estatales provinciales cerraron 2025 bajo un esquema de actualización salarial mes a mes según el IPC, con el compromiso explícito del Gobierno de “garantizar la cobertura contra la inflación hasta diciembre”.
Desde la Provincia destacaron que se trató de “un gran esfuerzo en un contexto complejo”, subrayando que muchos sectores a nivel nacional cerraron paritarias por debajo del índice inflacionario. En los papeles, el mecanismo permitió que los salarios no quedaran atrasados frente al 31,5% anual.
No obstante, desde sectores gremiales advierten que el IPC no refleja el costo real de vida, especialmente por el peso de rubros como combustibles, alquileres y tarifas, que tuvieron subas por encima del promedio. Según estas estimaciones, incluso con la cláusula de actualización, los salarios habrían perdido entre 15 y 20 puntos si se considera la devaluación y el encarecimiento de gastos esenciales.
A eso se suma otro factor: en algunos meses, algunos aumentos incluyeron sumas no remunerativas, que no impactan en jubilaciones, aguinaldo ni demás. “Y de lo perdido anteriormente ni se habla”, afirman.
Policía: atados a las paritarias sin negociación propia
La situación del personal policial en Gualeguay fue similar a la de docentes y estatales, aunque con una limitación estructural: no cuentan con representación gremial. Los aumentos salariales siguieron los acuerdos generales del sector público provincial.
Si bien en algunos casos se incorporaron adicionales en negro, el esquema general replicó la lógica del “empate con el IPC”, con los mismos cuestionamientos sobre la pérdida de poder adquisitivo real y la falta de impacto pleno en el salario de bolsillo.
El dato: el básico de un policía está muy lejos del sueldo bruto. Algunos consultados tienen problemas para pagar la tarjeta de crédito, muy pocos tienen vivienda propia y la posibilidad de acceder al crédito se encuentra muy limitada.
Estatales nacionales: una pérdida real del 14,4%
El escenario fue mucho más desfavorable para los trabajadores de la administración pública nacional. Durante 2025, los salarios del sector aumentaron apenas 17,1%, muy por debajo del 31,5% de inflación anual.
La diferencia marca una pérdida real del 14,4% en el poder de compra, uno de los ajustes más significativos entre los sectores analizados. En términos concretos, un trabajador estatal nacional en Gualeguay terminó el año con un salario que compró sensiblemente menos alimentos, servicios y bienes básicos que en enero.
Empleados de comercio: una brecha de 7,4 puntos
En el sector mercantil, uno de los más numerosos de la ciudad, los números también quedaron en rojo. Según los datos de paritarias:
-Inflación 2025: 31,5%
-Aumento salarial acumulado: 24,1%
La brecha fue de 7,4 puntos porcentuales, incluso considerando que el aumento de diciembre (7,4%) incluyó un 1% no remunerativo y la incidencia de una suma fija de $60.000.
Ese componente fijo tuvo un impacto desigual: benefició más a las categorías más bajas (como Maestranza A) y perdió peso en las escalas superiores. En la práctica, la mayoría de los empleados de comercio no logró empatarle a la inflación.
La situación es todavía más crítica entre quienes trabajan en negro, una realidad extendida en el sector: allí, los aumentos paritarios directamente no se aplican, profundizando la precarización.
Frigoríficos: salarios planchados y fuga de mano de obra
El panorama más delicado se dio en los obreros de frigorífico, un sector clave en la región. Durante todo 2025, los aumentos rondaron apenas el 12% anual, menos de la mitad de la inflación oficial.
Según relatan trabajadores del rubro, el Gobierno nacional no homologó incrementos mayores, lo que se tradujo en una fuerte pérdida salarial. El impacto fue inmediato: jornadas de nueve horas que ya no rinden, renuncias, acuerdos informales y una creciente migración hacia trabajos en negro.
Si bien existen algunos montos no remunerativos, no alcanzan a todas las plantas ni a todos los sectores de producción, lo que profundiza la desigualdad interna.
Otros convenios: la mayoría, por debajo del IPC
El panorama general de los convenios colectivos refuerza el diagnóstico. En el último tramo del año, la mayoría de los sectores cerró aumentos muy por debajo de la inflación trimestral, debido a que el Gobierno intentó impedir cualquier aumento que supere el 1% por mes. En todos los casos, el salario real siguió perdiendo terreno.
Balance final
Mientras el Gobierno celebra el 31,5% de inflación anual como un hito de estabilización, en Gualeguay el cierre de 2025 deja un mapa laboral fragmentado. Solo algunos sectores lograron empatarle al IPC, y aun así con reparos. También es importante tener en cuenta que —comercio, estatales nacionales, frigoríficos y trabajadores informales— terminaron el año claramente más pobres. Un elemento no menor es que siempre se debe tener en cuenta cuánto se viene perdiendo desde hace tiempo, desde qué base se aumenta el sueldo y demás. Aun así, consideramos que el informe pone los números sobre la mesa de la realidad de los trabajadores.