La Olimpiada Matemática Ñandú reunieron a estudiantes de la región en la instancia zonal realizada en Gualeguay
La coordinadora saliente de la Olimpiada Matemática, Liliana Etala, destacó la participación de alumnos de Gualeguay, General Galarza y Maciá en la etapa zonal de la competencia. Durante la entrevista explicó el funcionamiento del certamen, el reglamento vigente, el valor educativo de la propuesta y los desafíos económicos que implica acompañar a los estudiantes hasta las instancias provinciales y nacionales.
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La Escuela de Comercio "Celestino Marcó" fue sede de una nueva instancia zonal de la Olimpiada Matemáticas Ñandú, certamen que reunió a estudiantes de quinto y sexto grado del nivel primario y de primer año del nivel secundario provenientes de Gualeguay, General Galarza y Maciá.
En ese marco, la coordinadora saliente de la Olimpiada Matemática, Liliana Etala, brindó detalles sobre la organización de la jornada y destacó el compromiso de las instituciones educativas que participaron de una nueva edición de una competencia que busca promover el razonamiento lógico y el gusto por la matemática.
Durante la entrevista explicó que la actividad correspondió a la etapa zonal, luego de haberse desarrollado previamente la instancia interescolar en cada establecimiento educativo.
Asimismo, adelantó que la semana siguiente se llevaría a cabo la instancia zonal de la Olimpiada Matemática Argentina (OMA), destinada a estudiantes de segundo a sexto año del nivel secundario.
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Un camino que continúa hacia las instancias superiores
Etala señaló que quienes lograran superar la instancia zonal accederían a la etapa regional, considerada una instancia clave para continuar el recorrido competitivo.
Posteriormente, los estudiantes tendrían la posibilidad de participar de la instancia provincial prevista para el mes de agosto y, en caso de obtener los resultados necesarios, clasificarían a la instancia nacional.
Explicó que la final nacional de la Olimpiada Matemática Argentina tradicionalmente se desarrolla en la ciudad cordobesa de La Falda, durante el mes de octubre, aunque aclaró que la cantidad de clasificados depende exclusivamente del rendimiento obtenido por cada participante durante las evaluaciones.
Un reglamento que prioriza el razonamiento
Consultada sobre las normas de la competencia, la docente explicó que durante las pruebas está permitido únicamente el uso de calculadoras comunes, mientras que los teléfonos celulares permanecen prohibidos.
Indicó que los estudiantes deben mantener los dispositivos apagados o entregarlos previamente a sus docentes o familiares para evitar cualquier tipo de distracción durante el examen.
También fue consultada sobre el impacto que tienen actualmente las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial en este tipo de competencias.
En ese sentido consideró que, dentro del ámbito de las Olimpiadas Matemáticas, estas herramientas no modificaron sustancialmente el desarrollo de las pruebas debido a que el objetivo principal consiste en que cada alumno resuelva los problemas mediante su propio razonamiento.
Explicó que recurrir a herramientas automáticas para obtener respuestas inmediatas impediría desarrollar las habilidades que precisamente busca estimular la competencia.
Según señaló, el verdadero desafío consiste en analizar, interpretar y encontrar estrategias de resolución sin depender de soluciones externas.
Una experiencia que deja huellas
En otro tramo de la entrevista, Etala hizo un balance de los años en los que estuvo al frente de la coordinación local de las Olimpiadas Matemáticas.
Comentó que se encontraba atravesando una etapa de transición, acompañando a los nuevos delegados que asumirán la organización de futuras ediciones.
Manifestó que uno de los aspectos más gratificantes de esta experiencia fue reencontrarse con ex participantes que, años después, continúan recordando con afecto su paso por las olimpíadas.
Destacó que muchos alumnos comienzan a participar desde quinto grado de la escuela primaria y permanecen vinculados a la actividad hasta finalizar la educación secundaria, generando vínculos que perduran más allá de la competencia.
Consideró que ese acompañamiento durante tantos años constituye uno de los mayores logros personales y educativos que le dejó la función.
El desafío económico de llegar a las instancias nacionales
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el esfuerzo económico que demanda sostener la participación de los estudiantes cuando avanzan a las etapas superiores.
Etala explicó que toda la organización local se desarrolla de manera completamente ad honorem y que tanto docentes como familias realizan un importante esfuerzo para acompañar a los alumnos.
Si bien señaló que en algunas oportunidades reciben colaboraciones institucionales o apoyos cuando los estudiantes alcanzan instancias nacionales, reconoció que esos recursos generalmente no alcanzan para cubrir la totalidad de los gastos.
Por ese motivo, indicó que habitualmente deben organizar rifas, solicitar colaboraciones y buscar empresas o personas que deseen patrocinar los viajes de los alumnos.
Precisó que los mayores desafíos económicos aparecen especialmente cuando deben afrontar los costos de participación en la instancia provincial y, eventualmente, en la final nacional.
Matemática como herramienta de formación
Más allá del aspecto competitivo, Liliana Etala destacó el valor educativo de las Olimpiadas Matemáticas como espacio de formación.
Remarcó que la propuesta busca desarrollar capacidades de razonamiento, creatividad y resolución de problemas, promoviendo que cada estudiante encuentre sus propias estrategias frente a situaciones nuevas.
También valoró el compromiso de las escuelas, los docentes entrenadores y las familias, quienes acompañan a los alumnos durante todo el proceso de preparación.
Con una extensa trayectoria vinculada a las Olimpiadas Matemáticas, Etala cerró una nueva etapa de trabajo destacando el crecimiento sostenido de la actividad y el entusiasmo que, año tras año, continúan demostrando cientos de estudiantes de la región por participar de una propuesta que combina aprendizaje, esfuerzo y superación personal.