Hoy, 16 de abril se celebra el Día Mundial de la Voz. Se trata de una jornada donde se informa a la población sobre los hábitos saludables para cuidar nuestro instrumento de comunicación y, en muchos casos la herramienta de trabajo. Por esta razón la Sociedad Argentina de la Voz convoca a todas aquellas personas que saben cuidar la voz, como es el caso de otorrinolaringólogos, fonoaudiólogos, profesores de canto para organizar actividades asistenciales, científicas o culturales gratuitas, para transmitir este conocimiento a la comunidad con el propósito de que todos tengan una voz sana.
Acerca de este tema la fonoaudióloga, Sra. Alicia Fissore nos habla del cuidado de ese instrumento maravilloso que nos identifica y nos permite comunicarnos en todos los ámbitos y actividades.
El mecanismo de emisión laríngeo, el sistema o fuelle respiratorio, el de resonancia y articulación y el sistema nervioso dan como resultado la voz, que en conjunto con el lenguaje posibilitan la comunicación humana, sin dejar de lado el gesto y la postura que también aportan a ello. La voz sería entonces nuestra tarjeta de identidad, ya que por ella podemos saber si el que habla es hombre, mujer o niño, y en el caso de pertenecer a nuestro entorno, identificar su nombre y apellido. Sabemos que cambios internos hormonales y externos, provocan dificultades en la producción de la voz. A pesar de ello, resulta sencillo cuidarla utilizando una técnica respiratoria correcta, ya que es el pasaje de la columna aérea lo que moviliza las cuerdas vocales que son las encargadas de producir el sonido que escuchamos como voz. De acuerdo con el discurso, la inspiración será fuerte o larga, y la espiración lenta y continua, pero variable en velocidad y fuerza. De esto deducimos que cualquier dificultad en la técnica respiratoria traerá aparejada la presencia de una disfonía o afonía si la pérdida de voz es completa que, de persistir, deberá ser atendida por un profesional para determinar su origen. Es muy importante afirmar que quien decida cantar -que es el uso más exigente para nuestra voz, y cualquiera puede hacerlo -, lo haga teniendo una correcta vocalización para la voz hablada porque de ésta depende la voz cantada. Se sugiere entonces la intervención de un profesional.Recomendaciones para una buena higiene vocal:• Emplear un volumen moderado en todas las situaciones del día.• No hablar en sitios ruidosos como fiestas, tratando de competir con la música en alto volumen.• No gritar en partidos de fútbol u otros deportes.• Tratar de evitar o reducir perturbaciones violentas como tos, carraspera, y estornudos.• Restringir el exceso de fumar y beber.Mitos a desterrar:• "Luego de una locución breve o prolongada la voz está cansada": esto no es así, ya que la voz bien empleada no se cansa, si ocurre es porque la vocalización es incorrecta o abusiva.• "Realizar gargarismos, tomar leche y miel, té con limón, rociados de garganta, píldoras, vapor, y otros remedios, para aliviar la disfonía": Esto puede ser paliativo pero no elimina la causa del trastorno.• "Hay que dejar de hablar o limitar la fonación, cambiar de trabajo y aprender a relajarse": Nada de esto es sencillo y solo lograría un efecto temporario lo cual tampoco elimina la causa del trastorno.Alicia M. FissoreFonoaudióloga-MP. 011