"Las Comunidades Terapéuticas es lo único que tenemos que puede salvar a nuestros hijos"
Días atrás, el presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina, Claudio Izaguirre, brindó declaraciones haciendo referencia al inminente cierre de los centros de rehabilitación de adictos a partir de enero de 2020, en línea con la reglamentación de la Ley de Salud Mental. En ese marco, la madre de un joven con problemas de adicciones en recuperación, María Laura Cogorno, publicó un video en su cuenta de Facebook con el fin de concientizar a la comunidad sobre la problemática de las adicciones y la necesidad de que continúen funcionando las comunidades terapéuticas que ayudan a la recuperación, a una de las cuales asiste su hijo. En diálogo con El Debate Pregón, se refirió al respecto.
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En primer lugar, comentó: "Decidí hacer este video porque hay muchas familias que están luchando por la vida de sus hijos contra este flagelo que es la problemática de la adicción, y el tratamiento de todos estos chicos se ve afectado por la implementación de la nueva Ley de Salud Mental"."Acá en Gualeguay, no me había organizado, por lo que pensé que si iba y me paraba frente a Tribunales con un cartel la gente no iba a entender. Entonces lo primero que me salió fue hacer este video y contar nuestra historia, todos los pasos que nosotros dimos antes de llegar a la Fundación y lo que ésta fue para Santi, mi hijo", señaló.En ese sentido, relató: "En el 2016 él tiene graves problemas de conducta fuera del hogar, yo me entero por una amiga que se comunica conmigo y ahí me empiezo a movilizar. En ese momento Santi tenía 12 años. Acudo a Fiscalía para ver si me podían ayudar con respecto a algún abordaje de él, pero sin respuesta. Voy al COPNAF y tampoco tuve respuestas, como tampoco en el Juzgado de Familia. En ese momento se inauguraba la Secretaría de Prevención de Adicciones (SEPACC) por lo que voy allí para ver si me podían ayudar. Yo estaba sin trabajo por lo que se me hacía difícil poder lograr algo por un medio privado. Ahí nos reciben muy bien, pero en ese momento hablábamos de graves problemas de conducta, no de un tema de adicción, del que yo no sabía"."En ese momento lo empieza a atender una Dra. dentro de la Secretaría donde Santi mucho no hablaba (...) En un momento ya empezamos a tener idea de que el había consumido marihuana, pero yo no tenía idea de que seguía consumiendo. Para un padre o una madre que no conoce del tema, yo lo miraba y en ningún momento veía algo que me dijera que había consumido. Como no había avance, en el 2017, que yo ya estoy con trabajo, seguimos con la Dra. pero le pido hacerlo privado. Ahí Santi empieza a contar un poco más de su historia y de lo que había pasado. El había consumido marihuana, se sabía que sus consumos eran cada tanto", continuó relatando.Asimismo, expresó: "El año pasado en mayo, mi hijo empieza a tener taquicardias muy fuertes. Una noche llamo a Emergencias médicas, viene el médico y me dice que lo llevara a su pediatra al otro día. Santi ya tenía 13 años. Lo llevo a su pediatra que lo revisa y le da para hacer un electrocardiograma. Ese sábado era el cumpleaños de él, cumplía 14 años, y a las 2 de la mañana esas taquicardias se potenciaron, por lo que fuimos a la guardia del hospital donde lo vio una Dra., un enfermero y le hicieron electro, análisis, pero no daba nada de qué podía ser. Luego de hablar con otra Dra. él me cuenta que había consumido cocaína. Le pregunté cuanto hacía que venía consumiendo y me dijo que hacía bastante"."Lo que le estaban dando para consumir hasta es una mezcla con vidrio pisado, su corazón podía explotar en el medio de la calle. Ahí empezamos un tratamiento ambulatorio con una psiquiatra especialista en adicciones que viene de Puiggari, donde se le da una medicación y tenía los reactivos todos los lunes. El día que vamos a hacer un reactivo, 15 de julio, Santi me dice que no gaste plata porque había recaído y había vomitado coagulitos de sangre (...) Me dice que él acá no podía, que se le hacía muy difícil, que quería internarse y por medio de una mamá que está pasando por lo mismo nos comunicamos con un Centro de Rehabilitación en Concepción del Uruguay, llamado `Aprender a Vivir´. Este centro se maneja con el método Minnesota, que es el de 12 pasos. Generalmente la internación de los chicos es por 12 meses, puede alargarse un año y un mes", añadió.Lea más en la edición impresa
