Médico Psiquiatra Dr. M. Vignola: “Para ayudar hay que salir de la estigmatización, hay que anteponer siempre a la persona”
El 10 de septiembre se conmemoró el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha establecida en 2003 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuyos objetivos son:
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-Concientizar: Informar a la sociedad de que el suicidio es un problema de salud pública prevenible.
Reducir el estigma: Promover el diálogo abierto sobre la salud mental para eliminar barreras en la búsqueda de ayuda.
-Lema actual (2024-2026): «Cambiar la narrativa», impulsando una comunicación más empática, responsable y accesible sobre la prevención.
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El Médico Psiquiatra, Dr. Mauricio Vignola (M.P. 14.420) se desempeña en el Área de Salud Mental del Hospital San Antonio, en la SEPACC Gualeguay y en su consultorio privado en CEM.
El Dr. M. Vignola señala: Según la evidencia disponible, los intentos de suicidio o la ideación suicida suelen ser, en muchos casos, una forma de pedir ayuda o de buscar ser escuchados. Existe un mito que afirma que la persona suicida “quiere morir”, pero en realidad lo que ocurre es que no logra soportar la vida tal como la está llevando. Lo que busca es vivir de otra manera, escapar del sufrimiento que atraviesa en ese momento. Por eso es fundamental desmitificar estas ideas y comprender que lo que se necesita es acompañamiento y escucha. Subraya que, como comunidad, debemos entender que quien atraviesa esta situación carga con un peso enorme y lo que desea es una vida diferente. El mensaje debe ser de esperanza: el suicidio se puede prevenir y existen canales de ayuda.
¿Qué ayuda de Salud Pública puede tener una persona al borde del suicidio, si se encuentra sola o acompañada?
-En Argentina, el número 135 funciona las 24 horas con personal capacitado para escuchar, brindar información y derivar a un centro de salud cercano o al hospital. Se trata de un servicio del Ministerio de Salud, pensado para acompañar a quienes se sienten solos, deprimidos o con pensamientos de autolesión, recordándoles que no están solos.
¿Qué motivos pueden encauzar al suicidio?
-Entre los factores que pueden llevar a la ideación suicida pueden ser la culpa por decisiones tomadas en la vida, las adicciones —ya sean virtuales, al juego o a sustancias— y las deudas que estas generan. Muchas veces, la desesperación por no encontrar salida a esas situaciones conduce a pensar en la muerte como escape. También influyen el sentimiento de soledad, el desengaño o el abandono. El sufrimiento es tan intenso que la persona busca salir de esa situación, más allá de las creencias religiosas o culturales que tenga sobre la vida después de la muerte. El suicidio es un fenómeno multifactorial: no existe un único desencadenante, sino una combinación de factores que pueden llevar a esa decisión.
¿Cómo podemos ayudar a una persona con intenciones d quitarse la vida?
-El acompañamiento familiar resulta clave. Escuchar, empatizar y estar presentes sin invadir ni estigmatizar al paciente es fundamental. Llevarlo a un psicólogo o psiquiatra, ofrecerle apoyo y, sobre todo, practicar una escucha activa puede marcar la diferencia. No se trata de comparar ni de dar consejos simplistas, sino de ponerse en el lugar del otro y ayudarlo a atravesar su padecimiento. Incluso personas rodeadas de afecto pueden suicidarse, porque la problemática es compleja y no depende únicamente de la soledad. En algunos casos, la vulnerabilidad puede verse agravada por vínculos dañinos o por insinuaciones externas, aunque no siempre se trata de un suicidio inducido. Lo importante es reconocer que quien piensa en quitarse la vida está atravesando un sufrimiento que excede sus fuerzas, ya sea por deudas, duelos, conflictos familiares o la soledad misma.
Hay una creencia, una teoría, que septiembre, o quizá la primavera en general se acrecientan los suicidios. ¿Es comprobable?
-No existe una época del año en particular vinculada al suicidio. Poéticamente se suele asociar la primavera, y septiembre en especial, porque es un mes en el que las patologías psiquiátricas tienden a “florecer” de alguna manera. Es también el período en el que se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. Durante este mes, señala, suele haber más pacientes internados en las guardias de salud mental por descompensaciones psíquicas. Una persona con intención suicida puede recuperarse, siempre que exista acompañamiento comunitario, familiar y social. Por sí sola, la recuperación es muy difícil. Muchas veces, quien tiene pensamientos suicidas lo manifiesta de alguna manera, ya sea verbalmente o a través de su conducta: reclusión, ausencia en vínculos, pérdida de interés en actividades que antes le daban placer. Por eso es fundamental que familiares, amigos y compañeros estén atentos a estas señales y puedan brindar ayuda, ya sea acompañando a la persona a una guardia o a un centro de salud. La atención primaria cumple un rol clave, no todo recae en los especialistas; la escucha activa es esencial.
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Sobre el incremento de los suicidios, edades y formas de prención, el Dr. Vignola señala:
-En los últimos años hubo un incremento significativo de suicidios a nivel nacional. En 2025 se registraron 5.209 casos, lo que representa un aumento del 57,7% respecto de ocho años atrás. El 78,6% de esos suicidios correspondió a varones, principalmente en edades de entre 18 y 34 años. Se trata de un número muy grande y preocupante, que exige darle la importancia que merece y acudir siempre a buscar ayuda.
-La adolescencia y la adultez joven son los grupos más afectados, seguidos por los adultos mayores. En muchos casos, los hombres no buscan ayuda ni acceden a psicoterapia o tratamiento psiquiátrico, mientras que culturalmente se espera que la mujer lo haga con mayor frecuencia. Esta diferencia refleja un condicionamiento social que aún persiste: la idea de que el hombre “no puede estar mal” o que pedir ayuda es signo de debilidad. Esto debe cambiar: nadie está exento de sentirse mal y todos necesitamos apoyo. La psicoterapia es fundamental en la vida de cualquier persona, no sólo en casos extremos.
-La prevención implica acudir a un profesional cuando aparecen los primeros problemas, antes de que se agraven. La vida está llena de cambios y dificultades, pero con ayuda terapéutica esos problemas pueden resolverse de manera más llevadera. En Argentina, la principal causa de muerte en el grupo etario de 18 a 34 años es el suicidio, por encima de los homicidios y los accidentes de tránsito.
El Dr. M. Vignola finaliza expresando: Para ayudar hay que salir de la estigmatización, hay que anteponer siempre a la persona. Debemos dejar de hablar de suicidas y empezar a hablar de muertes por suicidio, así como también de personas con consumos problemáticos.