Micaela Salcedo: “ser madre, es lo mejor que me ha pasado hasta ahora”
Micaela Salcedo es una joven de 22 años, habitante de nuestra ciudad, estudiante del Profesorado de Geografía y madre de un pequeño de 3 años llamado Valentino. En esta ocasión, conversamos con ella para saber de su experiencia en la maternidad.
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Sentados a la mesa, a la hora de la siesta, Valentino miraba dibujitos y Micaela comenzaba a contarme un poco sobre su vida desde el embarazo. Él es su único hijo y prácticamente, me dijo ella, lo cría sola ya que su esposo es camionero y solo regresa a casa algunos fines de semana cuando puede."Me enteré de mi embarazo a los tres meses. Yo pensaba que estaba enferma, jamás me esperé esto porque tenía 18 años y estaba cursando el último mes del secundario. Cuando se lo dije a mi pareja, no me creyó y yo no entendía que tenía esto en mi cuerpo. Él lo aceptó cuando fuimos a hacernos la ecografía, pero a mí me costó más. El primer mes me la pasé llorando, fue horrible, me costó mucho aceptarlo porque no era algo que habíamos buscado y además pensaba mucho en lo que la gente diría. Era muy chica y no sabía si iba a poder con esto o si lo iba a poder hacer bien. Pero la verdad es que hoy en día no sé qué sería de mí sin él. No me imagino. No está, no se siente ruido o tengo el teléfono porque siempre lo tiene él, y lo ando buscando, es extraño. Como que si falta algo en la casa. Hoy puedo decir que ser madre es lo mejor que me ha pasado", contó la joven mientras su pequeño hijo le decía que era una mamá muy hermosa."Cuando lo acepté y empecé a vivir el embarazo de otra manera fue otra cosa. Fue re lindo. Nada de lo que me dijeron que me iba a pasar, me pasó. Ni los vómitos. Fue divino. Y Valentino terminó naciendo por parto natural el 5 de junio de 2016 en el Hospital. Me internaron como a las 20:00hs del sábado, rompí bolsa a la 1:30 de la madrugada, estuve toda la noche con trabajo de parto y lo tuve a las 7:30 de la mañana del domingo", agregó.Hablando sobre el comportamiento y desarrollo de Valentino, Micaela contó que: "a los 2 años empezó jardín porque estaba siendo muy mañoso lo que siempre estábamos los dos solos. Entonces me pareció que necesitaba su espacio. El primer mes lloró cada vez que lo dejé y a la par lloraba yo porque me daba pena. Pero ahora ya se acostumbró y es su segundo año. Esto también me dio la posibilidad de empezar a cursar el profesorado. Si bien implica andar corriendo durante el día y que mi mamá lo busque del jardín a la tarde y lo cuide hasta las 22:00hs que yo salgo de la escuela, es para el bien de los dos.Había pensado estudiar esta carrera antes de saber que estaba embaraza, pero bueno, lo postergué porque sentía que él me iba a necesitar mucho los primeros años de su vida. Además, entre la teta y el tener que andar llevándolo de acá para allá, no me pareció bien para él. Ahora que ya está más grande e independiente, me siento más cómoda de realizarlo, por eso comencé este año con la cursada y la verdad es que me encanta. Hago los trabajos entre él y todos sus juguetes y sus cosas, pero es mi forma de que los dos marchemos hacia adelante.Creo que a veces me falta un poco de tiempo para él, porque necesita ayuda con todo y te demanda muchas horas de tu vida, pero esto nos cambiaría la vida. Mi esposo nos banca en lo económico, pero si mañana no estamos más juntos ¿yo que hago? Quiero que Valentino tenga todas posibilidades, que si quiere estudiar algo en otra ciudad lo pueda hacer. Además, es como un ejemplo. El padre no terminó la secundaria y ni él ni yo queremos eso para nuestro hijo. Queremos que estudie, que se pueda recibir de algo porque te abre mucho más las puertas en el ámbito laboral.También, si bien todo lo que hago desde que soy madre es en base a mi hijo, estudiar, recibirme y tener un trabajo de algo que me gusta es un mérito personal. No depender económicamente de nadie es muy importante. Por más que sigamos siendo una familia y mi esposo siga trabajando, ya seremos dos aportando para la casa y para el futuro de Valen. Se aliviarían gastos y podría tener extras para poder comprarme una remera, por decirte, sin pedirle nada a nadie".Conversando sobre su pareja y la crianza de su hijo, la joven contó que: "a veces, es muy difícil que mi esposo esté tan lejos siempre. No es nada fácil porque prácticamente estoy criando sola a Valentino y necesito del apoyo de mi pareja para tomas decisiones cotidianas, para estar segura de dejarlo hacer tal cosa, para saber que si lo reto está bien, si lo mimo mucho, si dejo que haga algo solo a su manera y está bien. Por eso, muchas veces, necesito que esté acá porque sola se me complica.Además, yo creo que ser padre no es solo estar económicamente, sino que es estar presente, él lo necesita. Hoy en día que se da cuenta de que el padre no está lo necesita, porque antes no tenía noción del tiempo y no sabía que pasaba una semana sin verlo. Hoy en día si me pregunta por él y por que no viene. Pero bueno, es el trabajo y tiene que hacerlo".
