Sánchez alertó que detrás de la privatización de la basura no se esconda “un negocio financiero”
El referente opositor Marcelo Sánchez advirtió sobre el riesgo de privatizar el tratamiento de residuos con endeudamiento municipal en dólares, cuestionó la falta de planificación urbana en Gualeguay y llamó a articular una propuesta política integral que supere la dispersión opositora.
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El negocio de la basura y el impacto en los recicladores
En su paso por los estudios de EDPlay FM 91.1, el dirigente opositor Marcelo Sánchez abordó los debates centrales de la agenda pública de Gualeguay. Uno de los ejes principales de la conversación estuvo centrado en las gestiones provinciales y municipales para intervenir en el tratamiento de los residuos sólidos urbanos mediante financiamiento internacional. Si bien el referente político reconoció la urgencia de relocalizar el basural a cielo abierto dada su peligrosa cercanía con el río y su constante expansión territorial, enfatizó la necesidad de examinar con extrema minuciosidad la factibilidad financiera y las cláusulas contractuales antes de entregar el servicio a capitales privados.“Tenemos que ser precavidos a la hora de decidir si le vamos a dar la basura a una empresa privada, porque no vaya a ser cosa que detrás de un tema tan noble como es la basura se esconda un negocio financiero”, advirtió Sánchez al analizar la posibilidad de que se otorguen créditos internacionales para la gestión del vertedero. En ese sentido, detalló el riesgo patrimonial que podría asumir el Estado municipal si se comprometen bienes públicos como garantía de compromisos financieros asumidos por firmas particulares: “Una empresa viene, garantiza un crédito internacional con inmuebles de propiedad del municipio y después el negocio no es rentable. ¿Qué hacemos? La empresa gestiona el residuo, no le da resultado, no le cierran los números, no paga el crédito y nos queda un inmueble metido en garantía a nombre de una empresa que tomó un crédito internacional en dólares”.
Asimismo, el dirigente puso de relieve el fuerte componente social y económico que rodea a la recolección informal en la ciudad. Según un relevamiento territorial llevado a cabo por su espacio político, existen decenas de familias cuyo único sustento proviene de la recuperación de materiales en el vertedero. “Hay aproximadamente 50 familias que viven de la basura, que sacan más o menos 70.000 u 80.000 pesos por semana de la basura y que, en el caso de que venga una empresa privada, eso no lo va a tener en cuenta”, remarcó.
Por estas razones, Sánchez defendió un modelo de gestión estatal directa y con perspectiva social, donde el Estado comunal encabece el proceso de separación y reciclaje en origen o en planta. “El municipio es quien debe gestionar, tratar y, luego, si se pudiera reciclar, sería el ciclo completo y totalmente virtuoso. La solución al tratamiento de los residuos tiene que ser una cuestión social, política, ambiental y de salud, más que una cuestión económica. Ahí es donde no entra una empresa privada”, argumentó.
La falta de planificación urbana
Al profundizar sobre el estado general de la administración municipal, Sánchez apuntó sus críticas hacia la falta de previsión en el desarrollo físico y de infraestructura de Gualeguay. A su juicio, la carencia de un ordenamiento territorial estratégico ha condicionado históricamente la calidad de vida de los vecinos, la prestación eficiente de los servicios públicos y el asentamiento de inversiones productivas. “La madre de todos los problemas que tiene esta gestión es algo que viene arrastrando desde ya mucho tiempo y que es la falta de planificación urbana”, aseveró. Para graficar las consecuencias cotidianas de este crecimiento desordenado, mencionó el impacto en la disponibilidad y costo de la vivienda, la distancia a los centros asistenciales y la ausencia de espacios verdes comunitarios en los sectores periféricos. “Yo que vivo detrás del Hospital, para ir a la Costanera tengo por lo menos 15 o 20 minutos. No hay otro espacio público verde gestionado por el municipio en la zona norte porque no ha habido planificación”, ejemplificó.
En relación con los instrumentos de ordenamiento, el referente opositor recordó que la gestión encabezada en su momento por Luis Erro desarrolló un plan urbano que contó con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la participación de múltiples instituciones locales. Sin embargo, lamentó que dicha herramienta no se haya ejecutado en la práctica. “No es una cuestión de tener o no tener un plan, ya había un plan; es una cuestión de tener decisión política de implementarlo”, sostuvo, al tiempo que cuestionó que las iniciativas actuales funcionen como meros parches electorales frente a doce años de inacción. La expansión anárquica de la planta urbana también genera, según el dirigente, severas inequidades en el acceso a servicios fundamentales como la transitabilidad, el alumbrado y el gas natural, obligando a los vecinos de barrios periféricos a asumir costos desproporcionados o a resolver por cuenta propia las deficiencias del Estado. Asimismo, señaló que la falta de delimitación de zonas industriales claras desincentiva la radicación de empresas: “El privado es el que le marca el rumbo al municipio. Los empresarios van, eligen un lugar y se instalan, no porque el municipio haya programado que ahí va a haber un parque industrial o una zona específica”.
El escenario político local y los desafíos de la oposición
En el último tramo de la entrevista, Sánchez analizó el panorama electoral y la configuración de las fuerzas políticas en el departamento. Al evaluar los resultados de los últimos comicios locales, señaló que existe una clara voluntad de cambio en el electorado, aunque fragmentada por la falta de una alternativa sólida y unificada.“Las últimas elecciones de 2023 demostraron que el 70% de la sociedad no está de acuerdo con este gobierno local, pero la oposición fue toda dividida. Hay una mayoría que busca otra cosa, pero no encuentra referentes”, analizó. Para el dirigente, este escenario no es responsabilidad del oficialismo sino un déficit propio de los espacios opositores, que no han logrado consolidar una voz firme ni imponer temas en la agenda pública.
Frente a la implementación de la boleta única de papel y la superación del esquema bipartidista tradicional, Sánchez instó a abandonar las disputas ideológicas abstractas para enfocarse en la resolución de las demandas concretas de la ciudadanía. “Pensar en ideología a nivel local no tiene sentido. Pensar en ideología o en un sistema bipartidista hoy con la boleta única papel no tiene ningún tipo de sentido; la representación se consolida a través de propuestas”, afirmó.
Finalmente, remarcó que el camino para la construcción de una alternativa de gobierno no pasa por acuerdos de cúpula con meros fines electorales, sino por la convergencia en torno a un proyecto de ciudad claro y realizable. “Lo que falta es diálogo. La unión con fines electorales no sirve; sirve la unión de conceptos, decir 'no importa la persona, importa el plan'. La oposición tiene que ir mucho más allá de la crítica vacía y mostrarle a la sociedad cómo resolver los problemas del día a día”, concluyó.