Tras años de tratamiento oncológico, Agustina Duarte enfrenta nuevos gastos médicos
A sus 36 años, Agustina Duarte continúa atravesando un complejo proceso de recuperación luego de haber sido diagnosticada con cáncer de colon en estado avanzado. Tras varios años de tratamientos, cirugías y controles médicos fuera de la ciudad, actualmente se encuentra enfocada en una nueva etapa de estudios y seguimientos clínicos, mientras intenta reorganizar su vida cotidiana y sostener económicamente a su hijo.
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En una entrevista brindada en su domicilio, Agustina repasó cómo comenzó el problema de salud que modificó completamente su rutina y explicó las dificultades médicas, económicas y personales que debió enfrentar desde el momento del diagnóstico.
Según relató, los primeros síntomas aparecieron mucho tiempo antes de recibir un diagnóstico definitivo. “Me sentía muy mal, iba a caminar y quedaba doblada, no me podía levantar ni sentar”, expresó. También recordó que sufría sangrados frecuentes, dolores abdominales intensos, pérdida de peso y dificultades para alimentarse con normalidad.
Finalmente, tras acudir al hospital y realizarse una videocolonoscopía, los médicos detectaron un tumor de gran tamaño y confirmaron un cáncer de colon avanzado. Debido a la complejidad de la intervención quirúrgica, tuvo que ser derivada a Buenos Aires, ya que la operación no podía realizarse en su ciudad.
Durante el tratamiento, Agustina permaneció largos períodos fuera de Entre Ríos. Explicó que debió atravesar más de una cirugía y enfrentar complicaciones posteriores. “Después me lastimé entera y tuvieron que volver a operarme”, comentó sobre una de las intervenciones que debió afrontar tras la primera operación.
A raíz de las cirugías, también debió utilizar una ostomía y adaptar permanentemente sus hábitos alimenticios y su rutina diaria. Indicó que actualmente continúa con restricciones alimentarias debido a la sensibilidad intestinal que le quedó luego de los tratamientos. Entre otras limitaciones, señaló que no puede consumir ciertos alimentos como legumbres, verduras de hoja y comidas que su organismo no tolera.
Además, comentó que los tratamientos oncológicos generaron otros efectos secundarios, entre ellos una menopausia temprana, situación que también impacta en su salud general y en su alimentación.
Actualmente, Agustina debe continuar realizándose controles médicos periódicos, entre ellos tomografías, análisis complejos y resonancias. Algunos de estos estudios se realizan en Paraná y otros requieren nuevamente viajar a Buenos Aires para consultas y seguimientos con especialistas.
En ese contexto, explicó que la situación económica se convirtió en una de las principales dificultades del proceso. Al no contar con obra social y tener que atenderse fuera de su lugar de residencia, muchos medicamentos, insumos y gastos médicos debieron ser afrontados de manera particular.
“Todo lo que necesitaba tenía que comprarlo yo”, relató sobre los costos de medicación, traslados, estadías y elementos necesarios para el tratamiento. También recordó que durante las internaciones su madre fue quien la acompañó y asistió en Buenos Aires.
Agustina destacó especialmente el acompañamiento de amigos y personas cercanas que colaboraron para conseguir atención médica y alojamiento durante los viajes. Mencionó el apoyo de Giuliano, Josefina, Martín y Jessica, quienes la ayudaron con traslados, gestiones y estadías durante distintas etapas del tratamiento.
Asimismo, valoró el acompañamiento de vecinos y miembros de la comunidad que colaboraron mediante rifas, donaciones y ayudas solidarias. Según indicó, esas contribuciones fueron fundamentales para poder afrontar parte de los gastos médicos y cotidianos.
En paralelo a su situación de salud, Agustina también debe atender las necesidades de su hijo, quien padece astigmatismo severo y requiere controles oftalmológicos y renovación de anteojos. Comentó que anteriormente realizó rifas para cubrir esos gastos y aclaró que el dinero restante fue utilizado para alimentos y necesidades básicas del hogar.
“Lo usé para comida”, explicó, al tiempo que señaló que buscó aclarar públicamente el destino de esos fondos para evitar malos entendidos.
Actualmente, además de continuar con los controles médicos, Agustina se encuentra buscando trabajo. Comentó que cursa estudios de auxiliar contable y que está en condiciones de desempeñarse en tareas administrativas, atención al público o actividades que no impliquen esfuerzo físico importante, debido a las limitaciones derivadas de las cirugías.
“Quiero trabajar para poder sustentarme y ayudar a mi hijo”, expresó durante la entrevista.
También señaló que atraviesa un momento económico complejo y que, además de buscar empleo, continúa solicitando colaboración solidaria para cubrir gastos médicos, alimentos, traslados y estudios.
Durante la charla, Agustina aprovechó además para remarcar la importancia de prestar atención a determinados síntomas de salud y consultar a tiempo con profesionales médicos. Entre las señales que mencionó se encuentran los sangrados persistentes, dolores intensos, pérdida brusca de peso, dificultad para alimentarse y dolores abdominales severos.
“Cuando el cuerpo da señales, hay que acudir urgente al médico”, manifestó.
Quienes deseen colaborar con Agustina pueden comunicarse al teléfono 3444-508581 o realizar aportes al alias “Agus.du33”, según informó durante la entrevista.